Entrevista: Alina
—Yo, yo me recuerdo muy bien,
vaya, una cosa que es muy fácil de explicar, cuando uno
tenía que
ir a alquilar una casa, estaba en buscar una cosa,
siempre habían muchos letreros que decían. “No
cubans, No pets, No childrens”
—¿Qué cosa son pets?
—Pets, los animales, los perros,
los gatos, los animales que uno tiene en la casa. Y los
niños, no, tampoco. Yo siempre pensaba en el hecho de
por qué no admitían niños. Todo el mundo nace pequeño.
Entrevista: José
—
Compañera
—
¿Quién es?
—
¿Está Hector? ¿Está Hector? Mire es el hijo
de Teté.
—
¡Ay niño, pero que alegría más grande me has
dado! Chico,
alabao. ¡Ay, pero qué rico! ¡Ay, hijito, pero...!
—
¿Usted no se acuerda de mí?
—
No, yo no me acuerdo de ti. Chiquitico te vi,
pero, ¡ ay!, espérate para que veas a mi esposo. Espérate,
siéntate. ¡Ay, mijito, aguántame aquí el niño un
momentico! ¡Ay, que alegría tan grande! Ha sido una
preocupación constante ayer y hoy, para ver si te veíamos,
así que ya tú sabes, nos has dado una alegría
tremenda, tremenda. Mira, lo menos que se imaginaba, y
¿te tienes que ir enseguida?
—
No, bueno, tengo la tarde libre, ahora.
—
Bueno espérate un momentico a ver si llega Héctor.
De todas maneras lo voy a volver a llamar para que
venga, para decirle que tú viniste. Óyeme, ¿Hector no
está por ahí?. Sí, ah, él no está ahí. ¿Tú no
sabes para dónde está? Alabao, no está en el trabajo.
No está en el trabajo porque el tiene que estar
visitando distintas empresas. Pero bueno, a lo mejor está
cerquita de aquí.
—
¿Cómo está?
—
Coño...igualito, cará, ¿qué me cuenta?
—
¿Ya usted no se acordaba de mí?
—
Coño, cómo no. Cómo no me voy a acordar de ti.
—
¿Y qué les parece esto de la Brigada?
—
No, eso es formidable, vaya formidable,
formidable. Bueno, me gustaría más hablar contigo
de...
—
A nosotros nos ha parecido formidable también.
—
Me alegro, me alegro.
—
Pues nosotros llegamos a Cuba el jueves. Y
estamos aquí, que hemos tenido tres días que nos
parecen tres años.
—
Zoila, mire. Mira, mijito
—
Qué lindo chica. Qué tal ¿y tu papá?
—
Muy bien, muy bien todo el mundo. Y bueno lo que
más me impresionó fue la madurez y la formación política
que tiene la juventud.
—
Eso sí es verdad.
—
Bueno, ¿y por allá cómo están?
—
Nosotros por allá, pues, imagínese, (risas).
Está dura la cosa, está dura.
—
¿Sí? Y tus padres cómo han reaccionado a tus
posiciones y eso.
—
Pues nosotros siempre
hemos tenido problemas, no. Pero yo siempre, más
o menos, yo siempre trato de evitar la cuestión. Pero
este viaje a Cuba fue ya una cosa que... Porque yo
pensaba tener dos días, yo estudio en Nueva York.
—
Sí, tú me dijiste por teléfono.
—
Sí, yo no te quise decir nada porque (risas).
—
Sí y fui irónico contigo. Fíjate, porque yo
conozco a tu padre. Nos queremos mucho pero siempre teníamos
disputas por mi posición y la de él. Vaya, no nos llevábamos
por su posición y la mía. Yo hace mucho rato que soy
comunista en todo. Entonces él no.
—
Él reaccionó que...Él no dijo nada, no. Se
puso... se... encabronó (risas).
—
Sí, sí habla. Habla, bien hijito (risas).
—
Entonces se fue para el cuarto y la vieja se fue
detrás. Entonces ella salió después y me dijo:
“Mira, dice tu padre que te largues de la casa y que
no vuelvas más. Y si le da un ataque al corazón a tu
padre es culpa tuya. Y tu no te aparezcas en el funeral
porque es culpa tuya.”
—
La cosa trágica y eso. Pa tratar de ablandarlo a
uno, ¿eh?. Qué porquería.
—
Bueno, yo espero que sea una cosa emotiva, no.
Esta es la primera vez, la primera
Brigada que viene de jóvenes cubanos. Y yo
espero que sea una cosa emotiva, que se les pase.
—
No, no tiene que pasárseles. Además, el
problema de las convicciones de uno no es, eso no... está
en uno, está dentro.
—
Bueno pero tú sabes lo que es, lo fuerte que
es... que se vayan de Cuba y el hijo vuelva.
—
Sí, sí, sí.
—
No, y no es que vuelva, que vuelva como es él,
como es él. Yo sé cómo es él. Me ha maravillado tu
valor. Tiene que ser así.
Entrevista:
Mari-Feli
Te
adjunto la entrevista de Mari-Feli. Va todo lo que está
entre paréntesis verdes.
—Mira,
la Brigada Antonio Maceo en realidad es una...es el
final de todo un camino que se empezó en los años 60
individualmente, fundamentalmente, en las Universidades.
O sea, en los 60, a partir del año 66, 67 y 68 las
Universidades norteamericanas se polarizaron por el
problema de la guerra de Viet Nam. Y anterior a eso, se
habían polarizado por el problema de la lucha por los
derechos civiles de los negros. Entonces, cada uno de
nosotros, creo que probablemente el denominador común
sea una participación, o al menos, una simpatía por el
movimiento en contra de la guerra y, en un principio,
por el de Martín Luther King y la lucha por los
derechos civiles en los Estados Unidos. Entonces, lo que
sucede es que chocando con esa realidad, también chocábamos
con la realidad que había, gente en esos movimientos
que simpatizaba con Cuba e, incluso, conocimos a la
gente que empezaron a formar las primeras Brigadas
Venceremos. Y entonces nos decían: “Y ustedes”, en
el caso mío personal, en el caso de la mayoría de la
gente que están aquí: “Ustedes que simpatizan por
los vietnamitas, simpatizan por los negros, simpatizan
por los derechos de las minorías
nacionales en los Estados Unidos, ¿qué piensan
de Cuba?” No. Cuba no, porque los cubanos son
comunistas. Lo que sí entonces empezamos a conocernos
individualmente, empezamos a oír: fulano de tal que está
estudiando en Preston es un cubano que está loco,
porque dice que está a favor de la Revolución Cubana.
Y así
sucesivamente empezamos a oír de cubanos. Creo que el
grupo inicial, el grupo como que comienza la dinámica,
crea esta Brigada siete años después. Se reúnen en
Gueinsville, en la Universidad de la Florida, que está
al norte del estado de la Florida. Y ahí reúnen cinco,
seis, siete personas que en aquella época lo que se le
decían era: “los cubanos radicales”.
Eso ya
era para el año 72, 73 y 74. Comienzan a surgir las
ideas de los Areítos y Joven Cuba y salen
las dos revistas con dos enfoques diferentes: Areitos
teniendo un enfoque, si se quiere, más
superestructural, de romper la imagen monolítica del
exilio de la inmigración en cuanto a Cuba, aunque
nosotros éramos una minoría muy pequeña. Y Joven
Cuba enfocando más los problemas inmediatos de jóvenes
cubanos sin definirse públicamente con respecto a la
Revolución Cubana. Entonces , bueno, Joven Cuba
cesa su publicación después de dos años. Areitos
sigue publicándose, ampliando un poco la línea hacia
temas latinoamericanos, y desde el 75, más o menos, 75
ó 76, que hubo una reunión de cubanos académicos y
liberales en Gueinsville, ahí se lanza la idea públicamente.
Bueno, porque ahí se está discutiendo un panel, un
conversatorio de personas que habían estado en Cuba y
hubo una reacción muy fuerte de parte de los elementos
más de derecha de esa conferencia, diciendo que a
nosotros nos habían lavado el cerebro en Cuba y que no
entendíamos nada de lo que pasaba en el mundo, porque
no entendíamos las técnicas de control de la mente de
los comunistas. Y entonces ahí se lanza la idea, bueno,
de que la cuestión no era ir a Cuba por dos semanas y
que te enseñaran las cosas, sino que la cuestión era
ir a Cuba y trabajar y tener una convivencia más
directa...con la gente, que ¿por qué no se formaba una
Brigada?
Continuará...
• Rollo
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