|
PARA DESPERTAR A NADIA
Has llegado a buen tiempo
amante fiel y torpe que me enfermas
y me obligas.
Qué pronto has empezado,
a exigirle al absurdo soñador
que baje al suelo.
Nadia, Nadia,
tus ojos van a mirar de otra manera.
No sé lo que preguntarán,
dónde verán amor
ni que les dará miedo.
No sé, qué harás tú con tu voz
si un pétalo de flor,
o una braza de fuego.
Nadia, Nadia,
tus ojos van a mirar de otra manera.
Con ese don te duermes,
y siempre desespero,
si no te oigo respirando.
Resultas importante,
Más que un libro donde alguien anotó
su vieja historia.
Nadia, Nadia,
tu dedo joven deberá acusarme.
Si dejo algo sin hacer,
si no me pido más,
si no lo arriesgo todo.
Si dejo fiebres en mi piel
y si hago concesiones
sin ningún enojo.
Nadia, Nadia,
tu dedo joven deberá acusarme,
eso lo sé.
Para
despertar a Nadia.
|