PRESENTACIÓN DE TEMAS
A TEXTOS SOBRE LASA 2000
Rafael Hernández |
La Habana
En
marzo pasado durante el congreso de la
Latin American Studies Association (LASA), en Miami se celebró un panel titulado
Los intelectuales y la democracia en Cuba. Esta sesión, auspiciada por la Revista Encuentro de la Cultura Cubana, que se publica en Madrid por escritores cubanos emigrados y hostiles a la Revolución se proponía examinar la situación de los intelectuales y la política en Cuba, desde una perspectiva supuestamente pluralista, analítica y balanceada. Sorprendentemente, sus ponentes incluyeron a intelectuales tan poco familiarizados con la cultura cubana actual como el español Ignacio Sotelo, y tan poco diversos, en sus posturas políticas hacia la Isla, como el propio Sotelo, y los cubanos Rafael Rojas y Jesús Díaz. El centro de este panel fue una ponencia de este último, titulada "La crisis de la generación del 68 en Cuba : los casos de
El Caimán Barbudo y Pensamiento Crítico", que no abundan en análisis ni en conceptos, aunque sí en inventivas y exabruptos ideológicos.
Como saben nuestros lectores, Temas no se inclina por este estilo y nivel de polémica, ni suele dar cabida a escritores que sustituyen el argumento por el ataque personal, y la necesaria reconstrucción histórica por la fábrica retroactiva de anécdotas y protagonismos. La publicación de la ponencia de Jesús Díaz, rebautizada como
"El fin de otra ilusión(A propósito de la quiebra de El Caimán Barbudo y de la clausura de Pensamiento
Crítico)"en su revista (No 16-17, primavera - verano, 2000), nos releva de mayores referencias un texto cuyo planteo y retórica son los del panfleto político.
El período de fines de los años 60 y principio de los 70 representa una circunstancia demasiado grave y compleja para liquidarla con un expediente de golpes de pecho y simplezas literarias, que ningún favor hacen a la comprensión del proceso histórico cubano, y menos a aquellos que desempeñaron entonces algún papel en la confrontación de ideas, tanto si están vivos como, peor aún, si ya han muerto. En cambio, avanzar en el esclarecimiento de momentos cruciales para las ideas y la cultura cubanas, y promover su valoración ecuánime en la actualidad, sí hace parte central de nuestra responsabilidad y compromiso con esa cultura y esas ideas.
Por esta razón, y respondiendo también a la disposición de destacados actores de aquellos años y acontecimientos, hemos decidido publicar tres reflexiones que los abordan. Estas no resultan sólo testimonios personales sobre situaciones directamente vividas, sino ejercicios de análisis crítico, cuyos autores se han distinguido por la consecuencia entre sus ideas y sus actos, y han consolidado un prestigio intelectual a lo largo de cuatro décadas.
Aurelio Alonso, sociólogo y ensayista, fue uno de los principales miembros del Departamento de Filosofía de la Universidad de la Habana y del Consejo Editorial de
Pensamiento Crítico. Guillermo Rodríguez Rivera, poeta y profesor de la Universidad de la Habana, fue Jefe de Redacción de
El Caimán Barbudo durante toda su primera etapa. Fernando Martínez Heredia, ensayista e investigador, había sido director del Departamento de Filosofía y lo fue de
Pensamiento Crítico hasta su clausura.
Sus exposiciones no se dirigen, desde luego, a rebatir exhaustivamente interpretaciones caprichosas ni a refutar ataques personales, pues ese no es su oficio; sino a contribuir seriamente a restaurar la verdad histórica, y sobre todo, a ahondar en su significación actual. Al publicar estas reflexiones
Temas no busca principalmente responder a un autor o un texto particular, sino afrontar la tergiversación de nuestro pasado que comete hoy la industria del anticastrismo y que comporta serias implicaciones no sólo ideológicas, sino éticas y culturales. Porque preservar la salud presente y futura de nuestra cultura requiere, desde aquí y desde ahora, un profundo ejercicio de recuperación. Y recuperar críticamente ese pasado, con sus errores y grandezas -que no abrir expedientes ni hurgar en viejas cicatrices- forma parte central de lo que constituye nuestra razón de ser: el debate de ideas en el campo de la cultura.
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