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NOS PRONUNCIAMOS
Orlando Aloma, Sigifredo Álvarez Conesa, Iván Gerardo Campanioni,
Víctor Casaus, Félix Contreras, Froilán Escobar,
Félix Guerra, Rolen Hernández, Luis Rogelio Nogueras, Helio Orovio,
Guillermo Rodríguez Rivera, José Yanes
No es el azar lo que nos reúne. La Revolución no llegó a nosotros como a gente formada a su margen: trece años de nuestra vida -sin duda los más importantes- han sido los años de la Revolución combatiente y vencedora. No podemos ser, pues, gente presta o negada a adecuar su voz a la Revolución. Con ella nos hemos formado -nos estamos formando-, sin ella no podríamos explicarnos.
Estamos inscritos en la tradición cultural de un país subdesarrollado.
La historia de Cuba ha sido hasta hoy, la historia de su camino hacia su realización como nación, hacia su desarrollo, hacia su autenticidad cultural. Cuba es todavía un país subdesarrollado pero es ya un país victorioso. Hoy sabemos que el camino al comunismo es el camino al desarrollo y la autenticidad cultural. La cultura de Cuba se salvará con Cuba, el desarrollo del país es el desarrollo de su cultura.
Esa lucha que libra nuestro pueblo -que es también la única posibilidad de liberación del hombre- es nuestra lucha.
No pretendemos hacer poesía a la Revolución. Queremos hacer poesía de, desde, por la Revolución.
Una literatura revolucionaria no puede ser apologética. Existen, existirán siempre, conflictos sociales: una literatura revolucionaria tiene que enfrentar esos conflictos.
No renunciamos a los llamados temas no sociales porque no creemos en temas no sociales. El amor, el conflicto del hombre con la muerte, son circunstancias que afectan a todos, como es íntimo, personal, el auténtico fervor revolucionario.
No creemos que exista hoy una crisis de la poesía. Existe, sí, la crisis de una concepción de la poesía.
Nos pronunciamos por la integración del habla cubana a la poesía.
Consideramos que en los textos de nuestra música popular y folklórica hay posibilidades poéticas.
Consideramos que toda palabra cabe en la poesía, sea carajo o corazón.
Consideramos que todo tema cabe en la poesía.
Rechazamos la mala poesía que trata de justificarse con denotaciones revolucionarias, repetidora de fórmulas pobres y gastadas: el poeta es un creador o no es nada.
Rechazamos la mala poesía que trata de ampararse en palabras "poéticas", que se impregna de una metafísica de segunda mano para situar al hombre fuera de sus circunstancias: la poesía es un testimonio terrible y alegre y triste y esperanzado de nuestra permanencia en el mundo, con los hombres, entre los hombres, por los hombres, o no es nada.
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