NEUTRALIDAD
CULPOSA
El
escritor cubano Amir Valle ha defendido desde el
boletín Letras en Cuba, una posición de
respeto a los cubanos "de dentro" y a
los "de afuera" y se ha ganado
furibundos ataques de Belkis Cuza Malé y de otros
emigrados más o menos vinculados a la literatura.
Ahora, el cada vez más radical Encuentro
en la red la emprende contra Amir
acusándolo de complicidad, porque... "esa
neutralidad siempre va a ser culposa".
Se
trata, es obvio, de una plataforma que excluye y
maldice a todo aquel que no se sume a la gritería
anticubana. Todo el que no cante en el coro
histérico de la contrarrevolución, es
para estos fascistas un agente del "régimen
de Castro", viva en Cuba o en Miami, y es
atacado sin piedad por los asalariados
washingtonianos de Encuentro (todo el mundo
sabe quién puso y pone el dinero) y por Belkis Cuza
Malé, quizás trabajadora voluntaria, cegada por
su fanatismo.
Hasta el poeta Francisco Morán Llul, director
desde Estados Unidos de
La
Habana Elegante, atento y respetuoso
hacia la literatura que hacemos en Cuba ha sido
insultado. ¿Por qué reaccionan así? ¿Por qué
tantos insultos y groserías? Sencillamente les
duele, les enferma la madurez de la política
cultural cubana, nuestra capacidad para evaluar
con hondura y equilibrio todo el patrimonio
literario cubano, desde la poesía de Gastón
Baquero, recientemente publicada en Cuba, hasta la
de José Kozer. Es en Cuba y no en Miami donde se
conoce, estudia y promueve realmente ese
patrimonio, y esta es una realidad verificable que
muchos escritores cubanos emigrados y
cubanoamericanos reconocen y agradecen. "En
Cuba está el Aleph", dijo con admirable
precisión borgeana nuestro Ambrosio Fornet.