|
UN
HOMBRE QUE LE CANTABA A LA VIDA
"Después de
un hecho tan doloroso no puedes seguir creando dolor a
través de la guerra. Hay que buscar la paz, la
tranquilidad y, como dijo Yoko Ono, el ser humano no se
hizo para matar sino para crear, para vivir, en el más
amplio sentido de la palabra". Entrevista con el
importante crítico musical cubano Guille Vilar.
Manuel
Henríquez Lagarde |
La
Habana
-¿Cómo
la música norteame- ricana ayudó al movimiento
pacifista de los años 60 y 70?
-La música de los 60 y los 70 no fue un hecho aislado.
Ningún hecho musical es aislado, siempre se produce
dentro de un contexto social. De aquella época lo que
yo he ido analizando, a partir de mi madurez como crítico
y de la experiencia que viví como adolescente, es que
esta era una época donde, tanto musical como
espiritualmente, lo que primaba era la honestidad. La
forma de mirarse por dentro, y la búsqueda de valores
espirituales, promovían reflexiones en los textos y en
el público que escuchaba las canciones, aunque es
preciso señalar que en los 60 había una gran
diversidad musical. No obstante, quienes pensaban y tenían
inquietudes sociales encontraron en la música un medio
para expresar sus ideas. Muchas canciones sirvieron a
determinados movimientos juveniles que estaban en contra
de la discriminación racial, del poder de las grandes
compañías, de la guerra. Y esto hay que verlo como un
movimiento no necesariamente radical, si lo comparamos
con lo que hizo el Che o la misma Revolución Cubana al
principio de la década del 60.
Cada hecho debe verse dentro de su momento histórico y
de su contexto. El que en el mismo seno de los Estados
Unidos hayan existido grupos de jóvenes que se hallan
opuesto a la guerra, entre otras formas de encauzar el
pensamiento, fue algo positivo aunque sus posiciones
estuviesen parcializadas, mediatizadas y padecieran de
errores en determinados enfoques. Pero, como suele
suceder en los momentos de revolución, a veces es
preciso todos nos aliemos en la lucha contra un objetivo
mayor. Y me parece que hay muchos ejemplos de
agrupaciones de esa época cuya música contribuyó con
una pureza e ingenuidad para abordar la vida. Incluso
hoy, cuando vemos las manifestaciones, se nota que son
personas vestidas a la usanza de esa época la que
están defendiendo la paz: barbas grandes, melenas, ropa
sencilla, pulóveres. Y en el mundo del arte (por
supuesto que ahora mismo puede hacerse una película o
un documental sobre los sucesos del 11 de septiembre)
los que reaccionan primero son los músicos. Y la música,
como se sabe, tiene un impactante alcance masivo.
-Una figura esencial de esos años fue sin dudas John
Lennon.
-Hay una teoría que asegura que a Lennon lo mandaron a
matar. Porque en los años 70, estaba entre las figuras
que tenían una gran influencia con sus criterios en la
población. Se sabe que durante su estancia en los
Estados Unidos estuvo relacionado con distintos líderes
de la izquierda norteamericana: conoció a dirigentes de
los Panteras Negras y participó en alguna que otra
manifestación contra la guerra. Iba a asistir a una
gran protesta antibélica que tendría lugar en Miami y
no fue porque sabía que el FBI y el departamento de
Inmigración lo espiaban. Aunque tenía sus ideas, y
nunca renegó de ellas, prefirió actuar con cautela.
Sabía que Nixon lo quería deportar de los Estados
Unidos. Luego de unos meses sin participar reapareció
en otra manifestación contra la guerra. Sí, creo que
fue una figura decisiva dentro del movimiento de los jóvenes
anglosajones en contra de la guerra.
-¿Los textos de sus canciones fueron más explícitos
que los de otros cantautores?
-Hay algo que pasa en términos sicológicos y sociológicos
con estas grandes estrellas y es que, aunque ellos sean
personas como tú y como yo, por que lo son, el mismo
hecho de su dimensión artística, dada por su
trascendencia cultural y también por los mecanismos de
publicidad en la divulgación de su obra, engrandecen
todo cuanto hacen. De repente ahora mismo te encuentras
con Erick Clapton y te quedas erizado, no sabes qué
preguntarle, sin embargo, Clapton es una persona igual
que otra cualquiera. Con Lennon pasa lo mismo y lo que
ocurre es que cuando él se manifestaba contra la guerra
sus pronunciamientos llegaban a muchísimas personas que
lo admiraban como músico, como ser humano. Por
supuesto, no era lo mismo que si lo decía un músico,
quizás, hasta más comprometido. Por ejemplo, estoy
seguro de que Víctor Jara tenía un nivel de compromiso
con su sociedad mucho más radical que el de Lennon con
la suya y por ello perdió la vida, aunque Lennon también.
Pero Víctor Jara hacía una declaración similar y eso
se quedaba entre el grupo de jóvenes chilenos que conocían
su obra y lo admiraban y, en todo caso, en un grupo de jóvenes
cubanos que conocían de su existencia. Es una realidad
cruel y dura, pero es así. Ya se sabe en manos de quién
están los medios de comunicación.
-¿Sabes algo de las prohibiciones a la que han sido
sometidas algunas canciones cuya temática tiene que ver
con la paz?
-Lo que pasa es que cuando ocurre un hecho de este tipo,
tan abarcador y profundo, es como si toda la sociedad se
estuviera batiendo dentro de un pomo. Todo se mueve y se
mezcla. Hay muchos criterios, muchas opiniones hasta que
la realidad se asienta poco a poco. Según la información
que tengo fue una compañía la que prohibió la difusión
de determinado grupo de canciones entre las que se
encuentran "Imagine", "Escaleras al
cielo" de Led Zeppelín, y otras de los años 30
interpretadas por clásicos de la música
norteamericana. En fin, temas que de alguna manera
tienen un aliento optimista y positivo sobre la vida.
Esta es una corriente de pensamiento que no tiene que ver
con la voluntad del gobierno norteamericano, que desea
crear en las masas una idea de que la guerra es
inevitable.
-De todas formas, se va a seguir cantando a la paz...
-Hace poco se hizo un concierto en el Radio City Hall,
de Nueva York, donde suelen celebrarse grandes eventos
musicales. Fue un concierto que estuvo patrocinado por
Yoko Ono y que venía preparándose desde hacía un año,
dedicado a la lucha contra la violencia infantil en las
escuelas, a la prohibición de las armas en los Estados
Unidos. Al suceder todos estos hechos terroristas pues,
lógicamente, el concierto se dedicó a Lennon y a la
ciudad de Nueva York y fue muy emocionante. Allí
estuvieron Dustin Hoffman y otras figuras y
constantemente, entre una canción y otra, se hacían
alusiones a Lennon como un hombre al que todos admirábamos,
pero era, sencillamente, un hombre. Un hombre que le
cantaba a la paz. Al final habló su viuda Yoko Ono, y
dijo que si John hubiera estado ahí seguramente hubiera
hecho lo mismo que estaban haciendo ellos, de que la paz
sí
es posible. Y aunque todo fue en un plano en el que la
paz estaba implícita, se sabía de qué se estaba
hablando. La paz tampoco hay que imponerla
agresivamente. Se estaba hablando de paz y de los
bomberos, de los policías que perecieron en el atentado
contra las torres. Después de un hecho tan doloroso no
puedes seguir creando dolor a través de la guerra. Hay
que buscar la paz, la tranquilidad y, como dijo Yoko
Ono, el ser humano no se hizo para matar sino para
crear, para vivir, en el más amplio sentido de la
palabra.
|