CON EL FANGO AL PECHO
La elecciones terminaron
como era previsible que ocurriese en la República
bananera de Miami. Curiosamente, la victoria, volantes y
otras suciedades mediante, fue a dar a manos de uno de
los derrotados abogados de los secuestradores de Elián
González. Entre los dos candidatos, este era sin dudas
el preferido de la mafia, aunque no así, y a pesar de
su victoria, de la mayoría según lo demuestra la
abstención del 75 por ciento de los electores.G.
Mrad, J. Utset
(El Nuevo Herald)
Los candidatos a la alcaldía de Miami, Maurice Ferré y Manny Díaz, cruzaron ayer casi todo el mapa municipal en busca de cada voto posible, al tiempo que una paralela
"guerra sucia'' entre las dos candidaturas seguía sumando capítulos.
En uno de sus primeros actos del día, Manny Díaz encontró a la salida de la iglesia episcopal St. John de Overtown que los parabrisas de los autos de los fieles tenían adheridos unos volantes en los que se pone en duda que el abogado cubanoamericano sea digno de confianza dado que ``usó y traicionó'' para su beneficio político al niño Elián González.
Ferré desmintió cualquier participación en lo que calificó de actividades
"sucias''.
"Yo no estoy enterado de eso; segundo, no tuve nada que ver con eso; y, tercero, lo repudio'', replicó Ferré, quien mostró en respuesta un folleto anónimo, enviado por correo a la comunidad negra, en el que se recuerda que despidió en 1985 al administrador afroamericano Howard Gary y se menciona su público rechazo a apoyar las aspiraciones a la gobernación de Janet Reno.
Robin Díaz, esposa de Manny, se encontró con Ferré a la salida de una de las iglesias y le preguntó por la autoría del folleto, a lo que el veterano político volvió a responder que la desconocía.
El volante no identificado compartía los parabrisas de los carros en los estacionamientos de las iglesias con otro autorizado por la campaña de Ferré y que estaban repartiendo personas vinculadas con el partido demócrata local.
Estas negaron toda relación con el volante que mencionaba a Elián, de cuya familia residente en Miami fue abogado Manny Díaz.
"Nosotros no repartimos esa porquería'', dijo Eufaula Frezier, líder demócrata local, de 76 años, quien coordinaba las actividades de los voluntarios frente a la iglesia metodista episcopal africana St. Paul ubicada en la 51 calle y 19 avenida del NW.
El volante de ayer se suma a otros folletos anónimos aparecidos en los últimos días en contra de los dos candidatos, además de numerosas llamadas a las radioemisoras cubanas de presuntos seguidores de Díaz en las que se acusa falsamente a Ferré de apoyar las aspiraciones de la ex fiscal general Reno.
Pese a que ambas campañas están enfrascadas en un pulso por el mayoritario voto cubano, los candidatos centraron gran parte de su agenda de ayer en los servicios religiosos de las diferentes congregaciones que forman el tejido social de los barrios afroamericanos.
Ferré, de 66 años, combinó sus apariciones en barrios negros con varios actos en zonas de residentes hispanos no cubanos.
El ex-alcalde negó que su agenda, en la que no había ningún acto en áreas predominantemente cubanas, significara un abandono de un sector que teóricamente se está decantando por su rival.
"Yo he estado en todas las comunidades. Busco todos los votos, no hago distinciones'', advirtió Ferré, quien destacó en todas sus comparecencias que él combina la experiencia con la voluntad de cambiar el gobierno de la ciudad.
"Él [Díaz] quiere mantener el status quo, quiere quedarse con el administrador. El no va a cambiar nada. El del cambio soy yo'', advirtió Ferré en un programa de la comunidad dominicana en Unión Radio WOCN 1450, luego que una oyente mencionara la juventud e
"ideas nuevas'' de su rival.
Conocedor de que su participación en el caso Elián puede resultarle negativa en los barrios negros, donde se favorecía la devolución del niño a su padre, Díaz pidió en su recorrido por las iglesias afroamericanas que los electores se enfoquen en sus planes para revitalizar los barrios y en las preocupaciones compartidas por todos los residentes de la ciudad.
"A la hora de ir a votar el martes júzguenme por lo que hay en mi corazón'', solicitó Díaz, quien estuvo acompañado todo el día por su madre Elisa, a los congregados en la iglesia bautista Jordan Grove.
Tras bailar al son de ritmos caribeños en el centro de ancianos Residential Place de Blue Lagoon, el candidato, de 47 años, pasó por el Parque del Dominó camino del parque Brickell, donde esperaba recabar el apoyo de la comunidad blanca no hispana que en la primera vuelta favoreció abrumadoramente a Ferré.
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