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LA RENUNCIA A LA INDEPENDENCIA
ES LA PRIMERA CONDICIÓN DEL
SERVILISMO
Entrevista con Max Lesnick
Un exilio capaz de cometer el disparate de Elián no posee dirección política. A ellos lo que les interesa es controlar Miami. A veces yo dudo que les interese Cuba. Yo creo que hay un criterio de la gente común, de la calle, que cree que esta gente los llevará a la reconquista de Cuba, pero estos últimos saben, en el fondo, que es una tentativa imposible y lo que hacen es poner a Cuba de pretexto para controlar Miami, declara Max Lesnik, periodista cubano radicado en Miami, para
La Jiribilla.
Julio César Guanche|
La
Habana
¨Si tú me preguntas cuál es el arquetipo, la estructura que quisieran tener los cubanos de Miami, ella está evidenciada en su actitud de sumisión hacia la política de Estados Unidos. Han entregado a los americanos su destino. Cuando los americanos estén precisados a favorecer sus propios intereses y no los de los cubanos de Miami, van a determinarse por sus intereses. Entonces su palabra no equivaldrá a nada, tendrán que obedecer y cuando protesten será inútil, porque ellos renunciaron a la independencia¨. Quien así habla responde al nombre de Max Lesnick y vive en Miami y por decir esas y otras cosas ha tenido que enfrentar amenazas y atentados con bombas por parte de los que llama ¨talibanes cubanos de la política¨. Lesnick denuncia que, como los fundamentalistas de Afganistán, estos talibanes fueron aupados por el gobierno norteamericano y que hoy controlan en Miami alcaldías, representantes, muchos recursos y dinero, para influir económica y políticamente.
En compañía de otros cubanos, Lesnick lleva adelante
hoy el proyecto de la Alianza Martiana, frente de organizaciones opuestas al bloqueo norteamericano contra la Isla. Periodista él mismo, ha sido calificado por otros colegas como la "oveja negra de Miami", pues sus posiciones causan furor en la derecha fascista. Prueba al canto: estas reflexiones que hoy les ofrece
La Jiribilla.
-¿Cómo valora el tratamiento de los medios de comunicación a la "guerra contra el terrorismo"?
-A partir de los hechos del 11 de septiembre la opinión pública norteamericana comenzó a recibir la imagen, repetida constantemente, de los aviones lanzándose contra las torres. Una imagen repetida una y mil veces al día se llega a acuñar, es algo dirigido a la conciencia, una especie de propaganda subliminal. Por ese camino, el pueblo americano va tomando conciencia de que hay un acto de agresión que le toca muy profundo, por las muertes que entraña y por la audacia inhumana de quienes lo practican. Así se establece una campaña de nación agredida. Lo que está sucediendo es una especie de reconstrucción del hecho histórico del 7 de diciembre de 1941:
remember Pearl Harbor. Utilizando a la opinión pública norteamericana, que nunca había sufrido en carne propia un acto de violencia de tal magnitud, y con la declaración del presidente: "estamos en guerra", la campaña de la prensa norteamericana se dirige directamente hacia un objetivo: esta es una nación que ha sido agredida y que está en guerra. Un observador puede darse cuenta de que CNN, la cadena más importante de noticias de la televisión norteamericana, en sus promociones de publicidad, emplea por primera vez la imagen del presidente de los Estados Unidos y de la bandera americana, como si fuera la Segunda Guerra Mundial y estuviera Franklin D. Roosevelt incitando a los norteamericanos a pelear contra el fascismo. Es la Guerra de los Estados Unidos contra el Terrorismo. Bajo ese presupuesto, los mecanismos de poder se echan a funcionar y como están en manos del gobierno, y los demócratas que están en el congreso, y en la vida pública, no quieren enfrentarse para no lucir débiles frente a la agresión, se consolida esa campaña.
Únicamente ha salido a defender ciertos derechos civiles en caso de violaciones la American
Civil Liberty Union. Esta vieja organización de derechos civiles ha puesto en evidencia que este acto terrorista puede servir a ciertos sectores de la derecha norteamericana para eliminar determinados derechos del pueblo americano.
- Políticamente, ¿cómo se ha utilizado el tema del terrorismo?
-La misma derecha que ha usado el terrorismo -y los cubanos somos también parte de esa historia-,se convierte ahora en la campeona de la lucha antiterrorista. Se ha producido así un concierto de voluntades entre el gobierno de los Estados Unidos, un gobierno republicano, de derecha -filosofía política de la que ellos están orgullosos-, y la prensa norteamericana. Aún aquella prensa que se proclama liberal se ha plegado a este tipo de actitud, en nombre de una agresión, condenada por todo el mundo, pero que no puede servir de pretexto para cercenar libertades consustanciales a la sociedad capitalista norteamericana, que dice defender la libre expresión del pensamiento. Lo más grave de la manipulación que se está llevando a cabo es que conduce a la persona común y corriente a aceptar que le limiten ciertos derechos en función de la seguridad. No es nada nuevo en la historia de los pueblos: cuando el ser humano tiene que escoger entre sus derechos y libertades y su seguridad, escoge la seguridad como primera prioridad, porque es la conservación de su existencia. Si un gobierno manipula este tipo de sentimiento, y coloca a la seguridad como algo fundamental, es obvio que la opinión pública pueda considerar la renuncia a determinadas garantías. Pero algo quiero anotar: quizás a partir de ahora el pueblo americano pueda entender a otras sociedades que mantienen posiciones políticas diferentes y que son criticadas porque limitan supuestos derechos de su pueblo. Estoy hablando específicamente de Cuba. En este momento quizás los americanos entiendan por qué en determinadas circunstancias en Cuba se han limitado derechos, no por la intención del Estado cubano de limitarlos, sino producto de la necesidad de defenderse de la agresión externa. Algo muy criticado por la derecha norteamericana fueron los Comités de Vigilancia [Comités de Defensa de la Revolución] creados en Cuba cuando el país estaba sometido al terrorismo -terrorismo que venía de afuera, de los Estados Unidos, manipulado por agencias norteamericanas y practicado por agencias norteamericanas-, pues bien, ahora en los Estados Unidos ya es muy común y normal que se diga que el ciudadano, y lo dice el propio gobierno, debe vigilar a su vecino y denunciar a la policía quién resulta un hombre peligroso por sus características. Así también podría entenderse por qué fueron derribadas las dos avionetas de Hermanos al Rescate, porque de acuerdo con lo que dice el gobierno de EE.UU., de acuerdo con lo que dice una orden presidencial, cualquier avión que entre en una zona de peligro, venga del exterior o del propio país y que no obedezca las órdenes de aterrizar cuando se le ordene, puede ser derribado con pasajeros civiles a bordo. Muchas veces ciudadanos norteamericanos decían: llegamos a los aeropuertos cubanos y nos reciben hombres de uniforme en la escalerilla del avión, sin embargo, aquí ya no están en la escalerilla, aquí están en el aeropuerto vestidos de uniforme y con rifles de alta potencia. Esos tres hechos que ocurrieron en Cuba: los Comités de Vigilancia, el derribo de las avionetas y los registros en los aeropuertos -que se hicieron como protección frente a las agresiones- son hechos similares a los que se tienen como normales, y son aceptados por el pueblo norteamericano como necesarios después del 11 de septiembre.
-En algunos sectores de la comunidad cubana en Miami se está hablando de un cambio de posición en la política que debe seguir EE.UU hacia Cuba. ¿Hacia dónde se mueve ese cambio y a qué intereses responde?
-La posición del gobierno cubano fue clara y terminante frente al terrorismo, también el Jefe del Estado cubano se opuso desde el primer momento a la guerra innecesaria contra Afganistán y son partidarios, el gobierno y el pueblo de Cuba, de la creación de una gran alianza contra el terrorismo que tenga por base a las Naciones Unidas. A partir de ese hecho, y contando con que los Estados Unidos están sufriendo el acto de terrorismo que los cubanos están acostumbrados a sufrir, creo que se va creando un tipo de reflexión en la
intelligentzia de los Estados Unidos, no en los organismos oficiales sino en los centros académicos, periodísticos e intelectuales, de que Cuba, a pesar del no mantenimiento de relaciones diplomáticas, adoptó una posición favorable hacia los intereses del pueblo americano. Desde ese punto comienza una operación que ni es pública, ni es proclamada, pero que constituye una toma de conciencia en la gente más inteligente de separar a Cuba de los enemigos de los Estados Unidos. Eso no quiere decir que Cuba sea un aliado o un amigo de los EE.UU, pero que sí se le pueda dar un trato de adversario, digamos, más respetuoso. De ahí la respuesta diplomática norteamericana a la posición sostenida por Cuba cuando la crisis del 11 de septiembre. En EE.UU se sufrió un acto terrorista de agresión, en Cuba se sufre un acto terrorista de la naturaleza, porque un huracán de esa magnitud es completamente desolador. Si en Cuba no hubo más muertes [solo cinco personas fallecieron] es porque allí la defensa civil está debidamente entrenada para evitarlo. Si se saca la cuenta de lo que es Cuba como nación y los daños que ocasionó ese huracán en el territorio nacional y los daños que ocasionó el acto terrorista, si se compara Cuba con los Estados Unidos, la riqueza cubana con la riqueza norteamericana, lo que ocurrió con el ciclón en Cuba es mucho más grave para la economía de Cuba de lo que fue el acto terrorista del 11 de septiembre. No quiero decir con esto que se pueda justificar una cosa con la otra, quiero decir que Cuba sufrió un daño de esa magnitud.
Eso puede explicar cierto cambio de actitud. No voy a hablar de la buena voluntad de académicos que se puedan acercar en tono cordial, cuando antes tenían una actitud sino de rechazo por lo menos de ignorancia. Aunque también sucede que si Miami se ha aislado del resto del mundo, y de los Estados Unidos, sus universidades sí tienen que respetar el medio académico nacional. Las personas más inteligentes tratan de salvar un espacio en el ámbito tan cerrado que es Miami, controlado por los "talibanes cubanos", y aunque filosóficamente estén a mil millas del proceso cubano y de la Revolución, para tener prestigio académico en el resto de los Estados Unidos, deben asumir una postura más o menos "tolerante" y tratar de recibir a profesores de la Isla de una manera normal. Eso indica determinado cambio en la opinión pública. Los hechos que se están viendo de manifestaciones positivas hacia Cuba son producto de ese cambio y cada día los elementos que están en la posición más reaccionaria y anticubana -no estoy hablando solamente de los cubanos sino de los propios americanos- van perdiendo fuerza. El hecho de que Cuba tomase la decisión de rechazar, de una manera respetuosa y cordial, la proposición de ayuda humanitaria que le ofreció el gobierno de Bush y respondiese diciendo que lo que necesita es comprar en dinero contante y sonante materias primas para fabricar medicinas o materiales de construcción y alimentos, y la respuesta norteamericana fuese positiva implica un determinado clima de distensión, porque Estados Unidos pudo responder olímpicamente que no iba a violar la ley del embargo. Sin embargo, optó por aceptar la contrapropuesta cubana y venderle alimentos y medicinas a Cuba.
-Su tesis es que eso responde a una presión de la opinión pública.
-Creo que el gobierno de los Estados Unidos no podía entrar en una discusión con Cuba. Aunque se dejó claro que esa posibilidad de venta a Cuba es por una sola vez y por razones humanitarias, hay presiones de factores económicos tan importantes como la
Archer-Daniels-Midland, el más prestigioso complejo agroindustrial de Estados Unidos. No es difícil que este grupo haya estado moviendo sus fuertes influencias para aprovechar la coyuntura del ciclón y "romper el fuego" , o sea, abrir posibilidades de comercio. La ley del embargo se mantiene, pero el hecho de que Estados Unidos haya respondido positivamente pudiera implicar un paso hacia un resquebrajamiento del embargo que va más allá de lo querido por los sectores más conservadores. Estos, por su parte, ven en este incidente una derrota para Fidel, porque "Cuba está tan mal económicamente que necesita comprarle a los Estados Unidos". Yo creo que fue una habilísima operación política en un momento muy especial, y que ya existe una corriente de separar a Cuba de la posición de un país contra el que haya que preparar una agresión, lo que parecía posible al comienzo de
la movilización de la opinión pública tras el 11 de septiembre. La derecha cubana desató desde los primeros días una campaña para tratar de involucrar a Cuba en los actos terrorristas y en la guerra biotecnológica y ése era un momento muy peligroso, porque Estados Unidos estaba en
shock, era un gigante apabullado, y podía cometer cualquier disparate. Fue grande la habilidad del gobierno cubano al mantener una posición muy serena, muy abierta y muy clara. En su discurso, Fidel habla de que las armas están guardadas, aunque están allí, no están en zafarrancho de combate, pero están allí. Eso entraña un mensaje para la opinión pública.
Sin embargo, en lo inmediato yo no creo que vaya a ocurrir nada dramático en cuanto al mejoramiento de las relaciones Cuba-Estados Unidos.
-Algunas personas piensan que la política de Estados Unidos es una política rehén de Miami, es decir, que si Miami cambia, cambia la política de los Estados Unidos.
Miami no va a cambiar. El enclave cubano americano, abroquelado en la ciudad de Miami, no va a cambiar su posición hacia Cuba. Me refiero a los representantes que elige la opinión pública cubana de aquí, a los alcaldes, a los concejales, ninguno va a cambiar y el lobby cubano tampoco.
Lo que va a cambiar es la opinión pública más allá de Miami y lo que hay que recalcar es que la opinión pública cubano-americana de Miami mantiene de rehén al gobierno de Estados Unidos en su política hacia Cuba. En el resto de los Estados Unidos puede tomarse conciencia de que Cuba es un país que está a 90 millas y que no es enemigo del pueblo americano. Ahora, soñar que Miami va a cambiar es solo una ilusión. Miami no va a cambiar porque los medios de comunicación están en manos de ellos, controlan las emisoras más poderosas de televisión y de radio, además de la prensa. La única emisora que no controlan es una que se llama Unión Radio, que tiene 1000 vatios de potencia, donde nosotros tenemos un programa de media hora, Aruca tiene un programa de una hora y Sánchez Cifuentes tiene un programa de una hora. Quiere decir que al barraje de 24 horas al día de seis emisoras en español, dos de televisión, y los periódicos
The Miami Herald y El Diario de las Américas, lo único que se le enfrenta es una pequeña emisora con dos o tres programas de radio, una emisora que no tiene fuerza suficiente para llegar a todo el condado.
Un exilio capaz de cometer el disparate de Elián, tú comprenderás que no posee dirección política. Claro, lo que a ellos les interesa es controlar Miami. A veces yo dudo que les interese Cuba. Yo creo que hay un criterio de la gente común, de la calle, que cree que esta gente los llevará a la reconquista de Cuba, pero estos últimos saben, en el fondo, que es una tentativa imposible y lo que hacen es poner a Cuba de pretexto para controlar Miami.
Es una mafia -este término es muy apropiado- que controla la política, los negocios, la alcaldía del condado, se mantiene en ese enclave y decir que eso se va a romper por nuestra lucha no es verdad. La verdad es que hay que hacerse de una fortaleza, para que cuando vengan de afuera a hacer un reportaje sobre esta realidad y vayan a ver a la derecha, que es lo que siempre hacen, también tengan que ver a esta otra gente que tiene esta opinión y poder permear así a la opinión pública americana e hispana de los EE.UU.
-La derecha más radical contra Cuba vende la imagen de ser
un "exilio poderoso, pujante económica y
políticamente"; pero ha sido derrotada durante 40 años. ¿Cómo pueden armonizarse esas dos visiones?
La derrota política del exilio frente a Cuba se ha ido acelerando. Esto hay que analizarlo desde su origen. Desde los primeros tiempos el gobierno de los Estados Unidos y sus agencias estuvieron al frente de la lucha contra el gobierno cubano, desde afuera y desde dentro. Las organizaciones que lucharon desde el inicio contra el régimen del gobierno cubano, antes de proclamarse éste socialista, eran una fabricación de la Agencia Central de Inteligencia.
Durantes años se mantuvo esa asociación que después derivó en una bifurcación; el tema cubano es una cosa y el tema local, político, es otra.
Ahí comenzaron a crecer los negocios cubanos, a ganar influencia política y a ganar dinero. Y esto se convirtió en la otra Cuba, una Cuba portátil que se mantiene en el entorno del condado
Miami-Dade, donde controlan alcaldías, representantes, muchos recursos y dinero, para influir económica y políticamente.
Lo que es una derrota frente al gobierno cubano, se convierte en una victoria dentro del sistema norteamericano y se produce entonces un enclave, una especie de Taiwan cubano. Los que tengan cierto sentido de futuro van a ir aproximándose de alguna manera, por terceros países, a una posición más abierta y se convertirán, aunque esto parezca una contradicción, en los propugnadores de una mejor relación entre Cuba y los Estados Unidos, pues la guía son los intereses y esas personas son antes que todo, capitalistas, más que cubanos, y como tal van a ir hacia donde está su interés. Ahora, si no hicieron eso, van a sacrificar a Miami, porque el conglomerado norteamericano nacional es más importante que nuestra ciudad. Entonces qué ocurriría: la relación de Cuba sería a través de Cayo Hueso, de New Orleans, porque hay una competencia con Miami.
En el futuro, si la estructura de poder de Miami se anquilosa y se deja manejar por los extremistas políticos que miran al tema cubano según su conveniencia, les resultará muy fácil irse de Miami a los clásicos hombres de negocios, mudarse a otra ciudad, y hacer negocios con Cuba. Porque si siguen viviendo en Miami y los talibanes de la política siguen controlando este mundo, entonces ese hombre no puede tomarse un café en la Calle Ocho porque son capaces de lincharlo. Lo que quiero decir con esto es que el destino de Miami está unido al destino de Cuba. Y en esa batalla el tiempo está evidentemente a favor de la nación cubana.
-¿Existe un concepto de nación en Miami con respecto a Cuba?
-¿De lo que sería una nación cubana más allá de la Revolución?, ¿qué concepto tienen ellos? Quien ha elaborado una filosofía de lo que sería la Cuba del futuro es Carlos Alberto Montaner. El concepto que mejor capta la idiosincrasia de este cubano de Miami, es la filosofía según la cual Cuba debe ser una dócil nación, con una bandera, con un himno, celebrando el 20 de mayo, pero sin otra aspiración que no sea la de los negritos tocando maracas para que los turistas americanos le tiren centavos en el malecón. Montaner cree que ese es el destino nacional cubano y que todo lo otro es un sueño loco, que él le atribuye a Fidel, porque no se atreve a decir que es de Martí.
Quiere decir, si de alguna manera Cuba es una nación inventada por Martí y que Fidel Castro con su Revolución la está materializando, si eso es una locura de Fidel también es una locura de Martí. Si todo es un sueño y la realidad verdadera es la de Montaner ni siquiera éste es el creador de esa corriente. La corriente de Montaner es muy vieja, es la del anexionismo, esa corriente maligna que está en el alma de Cuba. Si tú me preguntas cuál es el arquetipo, la estructura que quisieran tener los cubanos de Miami, ella está evidenciada en su actitud de sumisión hacia la política de Estados Unidos. Han puesto en manos de los americanos su destino. Ahí es donde está la gran contradicción. Cuando los americanos estén precisados a favorecer sus propios intereses y no los de los cubanos de Miami, van a determinarse por sus intereses. Entonces su palabra no equivaldrá a nada, tendrán que obedecer y cuando protesten la protesta va a ser inútil, porque ellos renunciaron a la independencia. La renuncia a la independencia es la primera condición del servilismo y los cubanos de aquí han adoptado esa posición.
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