POR
EL LENTE DE OTROS
Cineastas
que asistieron al II Congreso Internacional Cultura y
Desarrollo opinaron sobre Humberto Solás
Fernando “Pino”
Solanas, cineasta
argentino: Solás es uno de
los grandes de América Latina. Su cine es el cine de un
artista. En sus películas uno logra ver algo que rara
vez se encuentra: un trabajo atento y sensible de la
puesta en escena; tiene buen manejo
de su relación con
lo actores. Sus filmes son cine de puesta en escena y,
al mismo tiempo, le dan una gran importancia al detalle. Su obra es de las grandes: un tesoro poco
repartido entre nosotros. Es una lástima que no haya
hecho el doble de las películas que ha filmado.
Jorge Sanjinés, cineasta boliviano: El cine de
Humberto Solás me impresionó de una manera muy grande
cuando vi Manuela y Lucía. Ese aliento épico, esa
notable poética de la imagen manejada con tanta
creatividad, hizo que su contribución al nuevo cine
latinoamericano sea invalorable. Sus películas son
clásicos inestimables de la cinematografía
latinoamericana y mundial.
Gabriel Retti, cineasta
mexicano: Solás es uno de
los imprescindibles. Uno de los creadores cuya obra es
clave para entender el cine latinoamericano. Buen amigo
mío. Además. Pero creo que ya no te pueda decir algo
que no te hayan dicho. Es uno de los pilares de este
movimiento que tiene ya 42 años. En fin, uno de los
guías de nuestro cine.
María Rojo, actriz
mexicana: Humberto es uno
de los pilares de cine cubano. Al triunfo
de la Revolución es que surgen los grandes
directores del cine cubano, que se hacen
internacionales; su industria empieza con la Revolución
y ese es un hecho innegable. Además, Humberto presidió
el Jurado que me otorgó el Premio Coral en el Festival
de La Habana por María de mi corazón. Es un
hombre afectuoso, cálido, sensible y uno de los
maestros latinoamericanos del cine.
Fernando
Pérez, cineasta cubano:
Siempre que veo Lucía pienso que es la película que me hubiera gustado hacer. Y
este sentimiento creo que lo comparten la mayoría de
los cineastas cubanos, porque Lucía
bien podría ser el paradigma del cine cubano. Humberto
ha sido y es para mí no solo el colega, sino un
cineasta de referencia. Llevaba más de diez años
esperando por una nueva película de Humberto y llegó Miel
para Oshún que se ha convertido en una de las películas
de más éxito de público de los recientes estrenos
cubanos. Siento personalmente que no es la mejor película
de Humberto, pero es el reencuentro con el cineasta que
tiene mucho que decir y ha salido nuevamente con una
novedad, porque esta es la primera película cubana que
se hace con el sistema digital.
Julio García Espinosa, cineasta
cubano: Humberto tiene
una obra monumental en todos estos años. Es uno de los
cineastas más sólidos no sólo de Cuba, sino también
de América Latina. De todos nosotros, es el que mejor
ha manejado el espectáculo en el cine; lo ha hecho con
una belleza, con una fuerza y un nivel de expresividad
tan legítima que trasciende las concepciones más
exigentes del espectáculo. Para mí es uno de los
grandes.
Pastor Vega, cineasta
cubano: Humberto es una
de las piezas fundamentales en la creación de un
lenguaje cinematográfico cubano: imagínate en el año
59, cuando se creó el ICAIC y comenzó a andar un
movimiento cinematográfico nacional, no sabíamos lo
que era cine cubano, ¿quién contestaba la pregunta de
quiénes y cómo hacer el cine cubano? Creo que Humberto
dio muy buena respuesta desde su primer corto, que es Manuela, donde hizo una aproximación muy
documental de la realidad cubana. Y después repitió
esa contribución de conseguir una manera legítima de
hacer cine cubano, con el segundo y el tercer cuento de
Lucía. Con esas tres piezas, Humberto puede
descansar en paz, por su importante contribución;
aportó a las generaciones posteriores una visión muy
definitoria de uno de los caminos que conducen a
responder la pregunta de qué debía ser el cine cubano.