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55 HERMANOS Y UNO QUEMA´O
Rollo # Uno.
El
Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfico en
coproducción con La Jiribilla presenta:
Cartel: Un reportaje sobre la primera visita a Cuba de
la Brigada Antonio Maceo, formada por jóvenes que
fueron sacados del país por sus padres cuando eran niños,
en los primeros años de la Revolución.
Guión y dirección: Jesús Díaz.
Entrevista: Mayra
—Jesús: Permiso, por favor, compañera, ¿qué tiempo
hace que faltaba de Cuba?
—Mayra: Desde el año 56
—Jesús: ¿ Y dónde estabas viviendo ahora?
—Mayra: En Nueva York
—Jesús: ¿Qué te pasa?
—Mayra: Estoy privada, la emoción es muy grande.
—
(Se oye el Himno Nacional)
Entrevista: Ricardo.
—Jesús: ¿Qué tiempo llevas fuera?
—Ricardo: Muchacho, muchos años, desde el 65 estoy en
los Estados Unidos y salí antes de eso.
—Jesús: ¿En que ciudad están en los Estados Unidos?
—Ricardo: He vivido en Nueva York, Miami y en
Boston.
—Jesús: ¿Qué haces allá en los Estados Unidos?
—Ricardo: ¿Qué hago ahora? Bueno he estado manejando
una guagua, una guagua escolar, pero he sido estudiante,
diferentes cosas, a través de los años, pienso seguir
estudiando.
—Jesús: ¿Por qué viniste?
—Ricardo: Para ver a mi país, porque ya yo no podía
resistir estar lejos de mi país, estar separado de mi
país. En los Estados Unidos la gente se pierde, eso
pasa mucho y el que no tiene algo que lo aguante, como
un abrigo que lo proteja del frío es como la misma
cosa. El que no tiene algo por dentro que o aguante, no
puede sobrevivir: cubano, puertorriqueño, sea lo que
sea, tiene que tener algo por dentro que lo aguante.
—Jesús: ¿Cómo te imaginas a Cuba?
—Ricardo: No sé, no sé, me he imaginado muchas
cosas, pero, más que nada, quiero ver, quiero ver.
Entrevista:
—¿Pero qué es eso?... qué malos son ustedes (
risas). Estaba en mis meditaciones.
—¿Qué estás pensando ahora mismo?
—¡Ay!, por tu vida, estaba ida por completo, estaba
en unión con el agua no, porque tanto tiempo que no
estaba en unión física con el agua de Cuba, con el mar
de Cuba, no, es una cosa fantástica. Vine directo para
el mar, tenía que tocarlo, tenía que sentirlo, algo
bello, una belleza, algo fantástico.
Entrevista: Regina
—Si, esto es Manduley. Esto era el antiguo colegio Médico,
más o menos recuerdo, y eso era...no, no, esto era el
colegio médico y ahí vivía una tía mía. Ese era el
colegio donde yo fui, el Sagrado Corazón. Está todo
como mucho más cerca, es aquí a la derecha, que
chiquitico. Yo me imaginaba todo esto más grande. Es
allí en la esquina, esa casa rosada.
—Buenas
—Buenas, ¿ay, quiénes son estos compañeros?
—Mira yo... soy, yo vine en la Brigada Antonio Maceo y
yo viví en esta casa y si a usted no le importa a mi me
gustaría subir a la azotea un momentico nada más.
—¿A la azotea?
—Anja.
—¡Ay! A mi me da miedo porque yo no sé quienes son
ustedes, chica.
—Son del ICAIC, del cine.
—(Risa) Me da pena con los compañeros, pasen.
—Yo... aquí, como te dije, antes tenía pollitos, en
aquel cuartico de allá y a veces conejos. Y tenía una
perrita que correteaba por aquí y eso, y yo venía a
jugar con ella de vez en cuando; y otras veces empinaban
papalotes y se enredaban con el tendido eléctrico a
veces, pero volaban. A veces los amarrábamos de aquella
esquinita de allí y se quedaban sólo un rato así y yo
venía aquí, a veces a... Cómo te estaba contando el
otro día, a mirar montañas, a ver como... los juegos
de luz y sombra ( suspiro).
Entrevista: Alina y su tía
—Yo te llamé por teléfono, pero estabas en La
Habana.
— Sí, eres tú realmente.
— Claro.
( Alina solamente)
—Bueno, yo salí con mi hermana. En aquella época se
corría la bola de la “patria potestad”. Previo al
viaje no tuve mucha noción de eso. Sentía a mis padres
hablar referente a la “patria potestad”; no, al
hecho de tener que salir hacia un país extranjero, en
aquella época se decía: ir a estudiar.
—¿Cómo yo llegué a los Estados Unidos? Bueno, había
un oficial, porque éramos menores de edad y ellos
mismos fueron los que trataron, llenaron y le hicieron
preguntas; llenaron las aplicaciones, lo que fuera, y
nos dieron chiclets y caramelos. Y nos sentaron allí.
En ese momento yo sentí que nos habían botado mis
padres y todavía me desagradan mucho los aeropuertos.
Voy a un aeropuerto por necesidad. Pero ese, ese
sentimiento me duró muchos años, además, me duró un
año y pico pensar de que estaba botada.
—¿ Y cómo fue tu vida allá con tu hermana sola?
—Nosotros teníamos muchos problemas.
—¿Cuáles?
—Extrañábamos a los padres y extrañábamos a lo que
estábamos acostumbrados, a la vida diaria. Estábamos
en choque con una cultura, la cual nos rechazaba.
—¿ Cómo las rechazaban a ustedes?
—Éramos las extrañas en el colegio. Y en esa época
yo no conocía lo que era la palabra discriminación.
Yo, mi primer curso, yo llegué en noviembre, en todo
ese ... lo que transcurrió del año, a mi nadie me habló
en las clases, ningún americano. Bueno, nosotros éramos,
como decir, una clase inferior. Tampoco se podía
protestar por eso, porque teníamos que estar muy
contentos de no haber sido tragados por el comunismo, así
que no podía protestar a los demás de semejante cosa.
Continuará...
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