EL DESAJUSTE DE LA LEY
Mientras sesiona la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra, la Suprema Corte del autoproclamado "campeón" de los derechos humanos en el mundo, Estados Unidos, decidió que los trabajadores indocumentados no tienen el derecho de libre asociación en sindicatos ni protección contra empresarios que violan sus garantías laborales.
Curiosamente, muchos de ellos son mexicanos (200 mil) y de origen hispano, la comunidad que padece, después de los negros, la segunda más alta tasa de desempleo en un país que, tras el 11 de septiembre, aumentó el crecimiento del presupuesto de defensa en 379 mil millones de dólares, además de 37 mil millones de dólares para la seguridad interna. 
No obstante, y para tapar la evidencia, en una emotiva ceremonia efectuada en la Florida y presidida por el secretario de justicia, John Ashcroft, unas 3 mil personas juraron el pasado jueves ante la bandera para convertirse en ciudadanos estadounidenses. 
Una buena muestra, sin dudas, como afirmó el justo Ashcroft, de la gran herencia que ha hecho de esa nación un lugar maravilloso para "la libertad y la tolerancia como aspectos fundamentales del sistema norteamericano".

LA JIRIBILLA. 2002