La Jiribilla | DOSSIER                                                           
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER 

EL GRAN ZOO 

PUEBLO MOCHO 

CARTELERA 

BUSCADOR 

LIBRO DIGITAL 

•  GALERÍA 

LA OPINIÓN 

LA CARICATURA 

LA CRÓNICA 
MEMORIAS 
PÍO TAI  
EL CUENTO 
LA MIRADA
EN PROSCENIO 
LA FUENTE VIVA 
Otros enlaces 
Mapa del Sitio 


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

VERSIÓN PARA IMPRIMIR

2002, AÑO LAM

En Cuba se recordará el aniversario con un extenso y riguroso proyecto, apoyado por las instituciones del Ministerio de Cultura, y por algunas extranjeras entre las que se halla el Centro Georges Pompidou en París, el Museo de Arte Moderno de Nueva York.


Carina Pino-Santos |
La Habana


El 2002 es un año de especial connotación para las artes visuales en el mundo, y ciertamente no sólo por la celebración de los 150 años de nacido el más importante arquitecto catalán y el más prestigioso de los iniciadores del Art Noveau, Antoni Gaudí, un aniversario que está siendo generosamente promocionado por la prensa internacional, sino porque ha sido nombrado en Cuba y también internacionalmente, el “Año del Centenario de Wifredo Lam”, conmemoración que ha sido incluida en la agenda de la UNESCO y que ya está siendo divulgada con exposiciones del creador que recorren varias ciudades en España y Francia.
La importancia de Lam para el arte universal del siglo XX implica el desafío a cualquier posible reduccionismo, pues fue ese artista cubano, nacido de padre chino y madre mulata en Sagua la Grande, en 1902, al más que precario amparo de una naciente república neocolonial, quien abrió nuevos aportes de expresión dentro del modernismo, al integrar a su original visión mítica, de la cultura popular, y afrocaribeña, las contribuciones vanguardistas del arte occidental.
En Cuba se recordará el aniversario con un extenso y riguroso proyecto, apoyado por las instituciones del Ministerio de Cultura de Cuba, y por algunas extranjeras entre las que se halla el Centro Georges Pompidou en París, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, y que ha tenido la aprobación de su viuda Lou Lam.
El programa se prolongará durante todo el año, y se propone ofrecer un mejor conocimiento de la vida y la obra del gran creador cubano a través de un abanico de exposiciones de y sobre Lam, presentaciones de libros, venta de obras en la técnica de la serigrafía, y encuentros teóricos.
En estos momentos ya se halla en pleno funcionamiento la sala permanente “Wifredo Lam”, en el centro de igual nombre, donde se exhibe una colección de litografías y aguafuertes de la colección Castillo-Vásquez y del Museo Nacional.
A esa le continuará en abril 11 un día después de la inauguración de la primera muestra del creador en Cuba, en 1946, “Visiones ocultas” en la que se incorporan imágenes de fotógrafos cubanos, fotos anónimas o informales, así como vistas tomadas para documentales, videos e instalaciones de los artistas Raúl Corrales, Mario Díaz, Chinolope, Constantino Arias, Eddy López, Tito Álvarez, José M. Rodríguez (Pirole), Paco Fernández, René Peña, Juan Carlos Alom, Gertrudis Ribalta, Raúl Cordero, Nelson Ramírez, Jorge Valiente, Felipe Dulzaide, Manuel Lamar y Liudmila Velázquez, según los promotores del Centro Lam, se trata de “un diálogo entre dos posturas creativas del lenguaje contemporáneo, Lam visto desde el lente y Lam visto en la memoria, dos vertientes o formas en las que el desempeño fotográfico sobrepasa los límites fijados a su quehacer para acercarse a lo que algunos críticos han dado en llamar “desbordamiento”.
Y en el verano, a partir del 18 de julio, el Museo Nacional de Bellas Artes realizará con sus fondos, una amplia exposición en sus salas con obras cardinales para el conocimiento de este artista.
En Sagua la Grande, su ciudad natal, también se le rendirá tributo; allí se guardan celosamente obras que se consideran históricas, fotos y objetos personales donados por su viuda que serán expuestos; además, se realizará un concurso infantil que llevará el nombre de una importante obra de Lam, El rey del juguete; se convocará al IX Salón de Arte Nacional, Wifredo Lam, y no dejará de reconocerse en la letra impresa en el lanzamiento del libro La Plástica en Sagua; un hecho relevante es la reparación de la casa natal del artista y de la plaza que lleva su nombre.
A las exhibiciones se sumarán no menos relevantes acontecimientos editoriales, Wifredo Lam: la cosecha de un brujo, es el título de una edición de la Editorial Letras Cubanas, y “Wifredo Lam en las colecciones cubanas”, del Consejo Nacional de las Artes Plásticas, ambos volúmenes del investigador José Manuel Noceda, curador, especialista y crítico de arte que, sin temor a la exageración, es quizá el experto que mejor domina la vida y obra del creador de La jungla. Otras publicaciones son Visiones de Lam con texto de Fernando Ortiz y apuntes de Argeliers León, en coordinación con la Editorial de la Fundación Fernando Ortiz. Así como la presentación y venta de una carpeta de serigrafías.
El escultor cubano Alberto Lescay emplazará un monumento a Lam, a la vez que se cancelarán sellos postales con sus creaciones y se realizará una presentación de una carpeta de serigrafías.
Durante los días 9 y 10 de diciembre sucederá un Seminario Internacional, al que asistirán estetas, especialistas y críticos para efectuar un simposio teórico, evento cuya primera edición sucedió en 1984, durante la Primera Bienal de La Habana, y que sesionará esta vez en el teatro del Museo Nacional de Bellas Artes.
En Cuba, se conmemorará la fecha, dadas las dificultades económicas que hoy confrontamos, con un gran esfuerzo, el mismo que también anima a los curadores de la octava edición de la Bienal de La Habana, también coincidente con el aniversario Lam. A diferencia de la evocación del 150 aniversario de Gaudí, al que se destinarán más de 14 millones de euros (unos 2.500 millones de pesetas), y del costo que implican otras bienales como la de Venecia o la de Sao Paulo -esta última con un costo de 14 millones de dólares-, la recordación al centenario de Lam y el evento de la Bienal de La Habana tienen entre sus peculiaridades, además de constituirse en un ineludible llamado a la contribución de la cultura y el arte producido en las regiones del Tercer Mundo, la modestia de los recursos financieros con los que cuenta. “Más que nada, se trata de nuestra voluntad política para la realización de este importante proyecto, expresó a la prensa el Presidente del Consejo Nacional de las Artes Plásticas de Cuba, Rafael Acosta de Arriba.
 

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR



© La Jiribilla. La Habana. 2002
 IE-800X600