|
NO ME ENOJO CON LOS AMIGOS
"Tengo muy buenos amigos y me encantaría poder estar en
contacto con ellos dadas las situaciones de diferencias
políticas entre el actual mandatario de México, señor
Fox, y el presidente, Fidel Castro. No sé que tenga en
su mente este señor que tenemos por presidente, pero
siempre los mexicanos hemos sentido un profundo cariño
por los cubanos. El señor Fox podrá enojarse o no, pero
yo no me enojo con mis amigos”, asegura en La Habana
Fernando Delgadillo, trovador mexicano invitado al
Cubadisco 2002.
Estrella
Díaz
|
La
Habana
Supimos que el cantautor mexicano Fernando Delgadillo
había llegado a La Habana para ofrecer el sábado 25 de
mayo, a las cinco de la tarde, un concierto único en el
Centro Cultural Pablo de la Torrriente Brau, una
de las subsedes de la Feria Internacional del Disco,
CUBADISCO 2002, cuya presente edición está dedicada a
México.
Apenas doce horas después de su llegada a La Habana,
logramos contactar —vía telefónica— con Delgadillo a
quien La Jiribilla prácticamente despertó en la
habitación que por estos días ocupa en el Hotel Melía
Cohiba.
El
manojo de preguntas estuvo encaminado a conocer alguna
que otra interioridad del artista mexicano cuya
discografía, a pesar de ser bastante extensa, no es muy
conocida en Cuba.
—Siempre he dicho que hago canción informal. Soy un
cantor de la ciudad de México: escribo canciones en
torno al humor y al amor, a lo social y lo vivencial.
Mi concierto en el Centro Pablo, será un poco
esto. No pensaba profundizar en la canción más
reciente, sino en hacer un compilado de textos que he
escrito hace algún tiempo y también algo de lo actual.
—¿Por qué ese retomar de textos anteriores y no
entregarnos lo más reciente de su creación?
—Como mis llegadas y conciertos en La Habana han sido
muy esporádicas, siento que debo ir más al asunto
histórico. Si tuviera una continuidad en cuanto a
sistematicidad de presentaciones, como lo hago en mi
país, interpretaría canciones más recientes. Tengo más
de 17 años escribiendo canciones. Hay algunas que tienen
más o menos ese tiempo, y esas son las que llamaría más
bien históricas. Insisto en que hago una canción
informal. De eso se trata: de no formalizar con ningún
género y tampoco con los recitales. Las presentaciones
giran en torno a lo que pueda llegar a suceder: es un
poco acercarme al asunto tratando de hacer el juego del
artista, es decir, una especie de obra artística de ese
momento y al mismo tiempo que sea irrepetible.
—Cuando usted dice canción informal y que le place hacer
canciones de este tipo, puede presumirse que usted
entiende que estos tiempos son un tanto informales.
—No me refería a ese tipo de informalidad. Aludía a no
formalizar con ningún género. Creo que tengo mucha
influencia de la trova, pero también del canto nuevo,
pero no sólo del canto nuevo, sino de los Beatles, de
John Lennon, de Fito Páez, de Charlie García, de Joan
Manuel Serrat; también de la canción popular mexicana.
Cuando me refiero a informal es para no formalizar con
ningún género. No quiero considerarme trovador, ni
baladista, ni rockero, o tantos otros términos exactos
que rigen duramente la composición.
—¿Cómo se autodefine?
— Soy un cantor de la ciudad de México. A partir de la
antena, que es la ciudad de México, he tenido mis
influencias y eso es todo.
—¿Expectativas de este viaje a La Habana?
— Siempre he venido a La Habana con mucho gusto. Tengo
muy buenos amigos y me encantaría poder estar en
contacto con ellos dadas las situaciones de diferencias
políticas entre el actual mandatario de México, señor
Fox, y el presidente, Fidel Castro. Esta es una
declaración completamente personal. No sé que tenga en
su mente este señor que tenemos por presidente, pero
siempre los mexicanos hemos sentido un profundo cariño
por los cubanos. En lo personal siento mucho amor por
el pueblo cubano: soy y me siento su amigo. El señor Fox
podrá enojarse o no, pero yo no me enojo con mis
amigos”.
—¿La memoria?
—Creo en la memoria. Considero que la canción que hago
no es tan importante. Siento que hago lo que puedo, pero
al mismo tiempo somos tantas voces... escribo para la
permanencia y la memoria.
Fernando Delgadillo.
Nació en Ciudad de México “hace muchos años”. Comienza
como cantautor presentándose en el Ágora del Parque
Neucalli. Rápidamente sus conciertos comienzan a crecer
en público. Graba su primer CD en 1992 presentándose ya
entonces en el Foro Felipe Villanueva frente a más de
mil personas. Ha sido invitado a importantes eventos
internacionales, entre ellos el Festival Internacional
de la Televisión de Beijing y lo tuvimos en Cuba en el
Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en
1997.
Su prolífera discografía incluye Con cierto aire a ti
(1992), Crónicas de Bruno del Breñal (1994),
Desviaciones de la canción informal (1994), De
vuelos y de Sol (1995), Primer estrella de la
tarde (1997), Entre pairos y derivas (1998),
Febrero 13, Vol I (1999) y II
(2000), Campo de sueños (2001) además de algunas
grabaciones caseras.
|