LA ISLA EN PIE
Justo en el 101 aniversario de la Enmienda Platt, una ley que convirtió a Cuba en protectorado estadounidense durante tres décadas, 9 millones de cubanos marcharon a lo largo de toda la isla para darle un Sí rotundo al socialismo.
Como siempre, algunos de los grandes medios obviaron la indiscutible noticia de que en sólo 24 horas el 86 por ciento de la población se organizó y participó en la movilización sin tener en cuenta las torrenciales lluvias ocurridas en algunas regiones del país.
A otros, por el contrario, en aras de la "objetividad" y para no perder ventaja en la competencia, no les quedó más remedio que, aun sin mucha imparcialidad, reducir a cientos de miles la marea humana de 9 664 685 de manifestantes que participaron en las 957 marchas y 14 700 actos realizados en plazas, avenidas, municipios, pequeños poblados o bateyes de centrales.
No obstante -y esta es una de las ventajas de la nueva práctica de tan "libres" y "democráticos" métodos- a los abarcadores sentidos del Gran Hermano que, ahora más que nunca vigila cuanto acontece en la aldea global, no debieron pasarle desapercibidos ni la trascendencia del acto ni los verdaderos motivos que impulsaron a sus protagonistas.
Cuba no se doblegará nunca ante las mentiras y amenazas de la Casa Blanca, reiteró una vez más una aplastante mayoría de la población cubana en la que sin dudas ha sido la más grande de las notas al fascismo corriente escrita durante las últimas cuatro décadas.
 

LA JIRIBILLA. 2002