LA TREMENDA CORTE
El compromiso de los Bush con la mafia miamense
es evidentemente algo serio. Así lo prueba la
reciente designación de Raoul Cantero, nieto del ex
dictador cubano Fulgencio Batista, como juez de la
Corte Suprema del estado de la Florida.
La determinación tomada por Jeb Bush, hermano menor
del presidente y gobernador de ese estado, recuerda
que mister W. le debe a la pandilla cubanoamericana
su ascenso al poder de la Casa Blanca —fue en
Florida donde, entre otros manejos “democráticos”,
se “confundieron” los electores en los pasados
comicios presidenciales— y además reafirma las
pretensiones de su hermanito de salir reelecto en
los próximos comicios estatales.
La designación, que una vez más ha puesto en
entredicho la honestidad de la administración (sobre
todo en lo que respecta a su guerra sin cuartel
contra el terrorismo), ha resultado controvertida
hasta en el propio Miami.
Cantero se vio obligado a declarar en su defensa que
su vida nada tenía que ver con los crímenes y las
torturas perpretadas en la Isla durante la dictadura
de su abuelo (1952/1959).
No obstante, el principal cargo en su contra es
haber defendido a Orlando Bosch, un terrorista
implicado en la voladura en el aire de un avión de
Cubana de Aviación en 1976.
Respecto a esto último, el hermano menor del
presidente que en nombre de la lucha contra el
terrorismo ha decretado el encarcelamiento sin
derechos legales para miles de presuntos
terroristas, alegó —no se sabe muy bien si a favor
de Bosch o del letrado—: "Todo el mundo tiene
derecho a un abogado”.
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