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UNA
ALIANZA DE FUERZA Y ACTITUD
El
rap y el rock se han mixturado, y ejercido poderosas
interinfluencias tanto en la escena pop internacional
como en el ámbito de los ritmos caribeños.
Juan Camacho|
La
Habana
Desde
finales de los ‘70, con el desgaste de la música Disco y
las formas nada inteligentes de ciertos programadores de
la Radio Americana que traían la tendencia de promover
indiscriminadamente o toda un programación rock o toda
una programación disco, se llegó a un punto de
segregación de géneros, en la cual, una parte de la
audiencia rock, creía imposible la integración de
estilos –se consideraba imposible, como un gran
sacrilegio, la mezcla o posible experimentación de ambos
campos–, o sea, el rock blanco con las diferentes formas
del pop negro que provenía del soul y del rhythm and
blues, básicamente Disco y funk, por esa época. Ya por
esos días Rick James y George Clinton trabajaban sus
álbumes de orientación funk para un mercado muy cerrado,
pero a su vez, grupos como Doobie Brothers y Steely Dan
utilizaban armonías, ritmos y pasajes instrumentales en
sus temas que los emparentaban con mucho de lo que podía
trabajar un grupo negro como Herat, Wind & FIRE, y era
música igualmente válida. Se puede mencionar incluso el
caso de Rolling Stones y su hit Miss you, de
ritmo o cadencia disco sin margen para error, que tenía
el adorno de la armónica del invitado Sugar Blue como
apoyatura del canto de Mick Jagger, voz omnipresente de
Rolling Stones. Rolling Stones accedían al ritmo de moda
de manera inteligente y lograban una audiencia mixta
mucho más universal. Para los interesados: se encuentra
en el álbum Some Girls de 1978 –Sugar Blue era un
músico negro estadounidense que los Stones hallaron en
el metro de París y ya gozaba de fama como buen
ejecutante de la armónica. Se lo venían disputando desde
antes como Jeff Beck y Frank Zappa, pero fueron los
Stones los que le dieron la oportunidad de darse a
conocer, sin prejuicio de raza ni extracción social.
Con un
olfato tremendo para los vientos de cambio que se
aproximaban, los productores Giorgio Moroder y Pete
Bellotte de Donna Summer, la conocida Reina del Disco en
esa etapa, utilizaron los servicios del guitarrista
Bruce Sudano, esposo de Donna Summer y a la vez,
guitarrista en una banda de rock, para el tema Hot
stuff, muy cargado de guitarra de verdadera
extracción rockera, mucho más que el Miss you, de
Rolling Stones y verdadero hit para Donna Summer en
1979. Comenzaba lentamente la integración por parte de
productores y músicos que sí sabían entender lo que
ocurría a nivel callejero, sin importar lo que algunos
quisieran seguir pensando.
Ese
mismo año ‘79, sería Prince el que comenzaría a romper
las barreras de la verdadera integración. Con su álbum
de 1980 Dirty Mind, que era una verdadera
amalgama de rock ácido funk y soul, se demostraba que la
integración era posible. En el álbum 1999 en
1982, Prince logró que su canción Little red corvette
fuera tan abiertamente rockanrolera, que ni los más
puristas pudieron impedir, que se le otorgara al tema
suficiente tiempo al aire en la radio.
En 1981,
el grupo Blondie y su cantante Deborah Harry comenzaron
a coquetear ya con el discurso Rap en la pieza
Rapture, incluida en su álbum Autoamerican
–esta pieza fue un hit para Blondie– número uno en las
listas americanas ese año y número cinco en las
británicas. Hay una estrofa donde Deborah Harry cantaba
Flash is bad (Flash es malo) en simpática referencia a
Grandmaster Flash que ya venía funcionando en su línea
de Decjay en el Bronx neoyorkino desde 1976. Esa misma
frase de Flash is bad, la utilizaba Grandmaster Flash
con otro sentido, en la pieza The adventures of
Grandmaster Flash on the wheels of steel que no
llegó a clasificar en las listas de éxitos de 1981.
En 1982
fue muy popular otro gran matrimonio de estilos con el
éxito Beat it de Michael Jackson, utilizando el
virtuosismo y popularidad del guitarrista Eddie Van
Halen como punto focal de una pieza que fue un éxito
masivo. Por parte de Michael fue solo una estrategia que
no volvió a repetir levemente hasta el álbum Bad,
con la presencia de Steve Stevens en la guitarra,
proveniente del grupo del cantante Billy Idol.
Posiblemente, la pieza que mejor ejemplifica el
crossover o mezcla de rock y hip hop fue en 1986 la
versión que hicieron los del Run D.M.C con el tema
Walk this way de Aerosmith cuando invitaron a ese
remake a los líderes de esta agrupación, es cantante
Steven Tyler y guitarrista ya desde 1984 que habían
lanzado su propio himno de metal y rap con la pieza
Rock box que aunque no clasificó en las listas o
charts, sí tenía los atributos de ser un cruce de metal
y rap. Para los interesados –era Rock box, una
composición de Larry Smith, Darryl Mac Daniels y Joseph
Simons producida por Russell en 1984.
Alrededor de la misma época, en otro frente del campo
del hardcore, los músicos de Anthrax experimentaron con
sus temas orientados al crossover de metal y rap en
cosas como I’m the man y sobre todo Bring the
noise, una colaboración con Public Enema. De esa
etapa quedó el EP I’m the Man en 1988. Además,
Anthrax, en su carácter de grupo de metal de New York,
sirvió de conexión entre el público de la escena
hardcore que representaban bandas como Agnostic Front y
Murphy’Law, que era un grupo negro de hardcore, metal y
funk. El primer concierto de este tipo lo ofreció
Anthrax en 1985 en el Ritz de New York.
Con la
llegada de los ’90, Red Hot Chilli Peppers que ya
funcionaban desde 1985 con su álbum Freaky Stiley,
manejaban una pieza titulada Sex rap triunfan en 1990
con el álbum Mother’s Milk y logran un éxito
superior con el Blood Sugar Sex
Magic
ya en el ‘91; los atributos principales con Red Hot eran
la dinámica y muy funky sección rítmica del bajista Flea
Blazary (de origen australiano) y del baterista Chad
Smith que apoyaban muy bien el discurso rapeado del
vocalista Anthony Kiedis –dos buenas referencias son los
temas Give it away y el propio título del álbum
Blood Sugar…
Otro
punto poco conocido de la asimilación del discurso rap
por artistas del mundo rock se puede comprobar en la
pieza I used to be an animal del álbum homónimo
de 1989 del cantante inglés Eric Burdon, que de alguna
manera siempre ha experimentado con recursos de la
música de raíz negra tanto en su estancia con The
Animals en los ‘60 como con el grupo War a inicios de
los ‘70 que era y es aún un grupo de orientación al soul,
pop y funk latino.
En los
albores del despertar del movimiento del rock
alternativo en 1991, los músicos del trío estadounidense
Primus de laxescena de la bahía de San Francisco
invitaron en su álbum Sailing The Seas Of Cheese
grabado para el Sello Interscope Records al
pianista/cantante de estilo crooner y actor Tom Waits
(aquí se le ha visto en la versión del Drácula de
Coppola, en el rol del doctor Renfield en la película)
para que hiciera un segmento rap que es decisivo,
original y nada comercial, en la pieza Jerry was a
racecar driver (Jerry era un chofer de carreras).
Para los interesados, Tom Waits tiene importante
discografía por su lado desde los ‘70 hasta la fecha –su
álbum más reciente es Blood Money del 2002. Los
de Primus por su lado han experimentado de nuevo con
otros invitados como Rage Against The Machina, con su
guitarrista Tom Morello en su álbum Antipop del
‘99. En especial están con ellos Tom Morello y de nuevo
Tom Waits en ese álbum.
Creo que
el crédito mayor de la fusión del rap y el rock, o más
bien el metal, la tiene el proyecto de la banda sonora
de Judgement Night en 1993, probablemente el
mejor matrimonio a gran escala de grupos de rock junto a
artistas del rap buscando un diálogo renovador. Al
experimento se sumaron en inimaginables duetos Living
Colour con Run D.M.C., Helmet con House of Pain, Pearl
Jam con Cypress Hill, los de Slayer con Ice T (y me
gustaría decir que ya por esa etapa Ice T tenía su
propia banda Body Count, un grupo muy fuerte de heavy
rock) y estaban también en el film, en la Banda Sonora,
Biohazard con Onyx y Mudhoney junto a Sir Mix A Lot.
Según Happy Walters, manager de Cypress Hill y
coordinador del proyecto, nunca hasta ese momento el rap
y el rock se habían fusionado de manera tan correcta,
con las bandas grabando juntas en el estudio. Recomiendo
de manera especial Me, myself and my microphone
por Living Colour y Run D.M.C. sobre la facilidad con
que manejaron las cosas en aquella colaboración los
artistas aliados del rap y del rock metálico me gustaría
citar las palabras del guitarrista Bobby Hambel de
Biohazard refiriéndose además a su trabajo con los
rappers de Onyx: “Aunque crecimos en una sección
diferente de la ciudad que los chicos de Onyx, estuvimos
expuestos al mismo tipo de ambiente urbano; todos
crecimos en las calles de la ciudad y aprendimos cómo
manejar las cosas de la misma manera”.
Otra
participación interesante de un artista del mundo del
rap en un contexto rock fue Body Count, el quinteto de
rock del rapper Ice T (formado por Beatmaster V en la
batería, D–rock en guitarras, Mooseman al bajo, Ernie –6
(Ernie C) como guitarrista líder haciendo con mucho
respeto su versión del tema Hey Joe de Jimi
Hendrix en un álbum como tributo a él que se titula
Stone Free/A Tribute to Jimi Hendrix con otros
artistas que también tomaron parte como Eric Clapton,
Buddy Guy, Seal y Jeff Beck, Spin Doctors y otros. De
cualquier manera, el tema que mejor se recuerda de la
labor de Ice T con su banda de rock Body Count fue
Cop killer (Asesino de policías) que provocó
demandas, juicio y mucho revuelo.
Un grupo
de rock que hizo del discurso rap un arma muy útil fue
Rage Against The Machina desde su debut en 1992 con el
álbum Rage Against The Machine; causaron impacto
con el segundo disco, Evil Empire en 1996 y
lanzarían su tercero The Battle of Los Ángeles en
1999. Su integración siempre estuvo formada por el
guitarrista Tom Morello (excomponente del grupo Lock Up),
por el vocalista de ácido estilo Harper Zack de La Rocha
y por el bajista Tim Commerford y el baterista Brad Eilk.
Llama la atención enseguida en ellos la figura del
vocalista y letrista Zack de La Rocha por la utilización
constante del recurso rap y además por su rol de
activista político que ha defendido con mucha fuerza el
rol de las clases sociales marginadas. Ya Rage Against
The Machina no existe más como grupo, pero Zack de La
Rocha está intentando llevar adelante su carrera solista
y los demás exintegrantes de Rage, baterista Brad Wilk,
bajista Tim Commerford y guitarrista Tom Morello se
unieron al cantante Chris Cornell de Soundgarden y
juntos mueven ahora el proyecto Civilian con álbum
homónimo este verano. Zack de La Rocha trabajó también
como invitado del maestro del Drum’N’Bass Roni Size y su
grupo Reprazent en una pieza del álbum “In The Mode” del
2000.
A
finales de los ‘90 comienza a aparecer una nueva estirpe
de artistas del rock que han asimilado mucho mejor la
influencia hip hop en su mezcla de rock y rap que no
excluye el funk y otros recursos y matices estilísticos
–solistas como el canadiense Everlast mezclando folk. Y
hip hop, que incluso también llegó a grabar como
invitado de Santana en su Supernatural del ‘99;
la presencia del conocidísimo Kid Rock que ha causado
gran interés a su alrededor con los álbumes David
with a cause y Cocky. Tal vez las bandas
llevan la mejor parte en la popularidad –Limp Bizkit con
sus álbumes Significant oher y Chocolate
Starfish & The Hot Dog Flavored Water y con la
presencia de su vocalista y MC Fred Durst que ya son
memorables en la escena rap metal. Otro grupo digno de
mencionarse es Incubus, que se formó en 1991 en
Calabassas, California, aunque hicieron su debut
discográfico en el mes de septiembre de 1997 con su
álbum Science en el Sello Inmortal. Su ascenso ha
continuado con los álbumes Make Yourself de
octubre de 1999 y su más reciente Morning View
del 2001. Con Incubus se percibe una mezcla muy rica de
funk, psicodelia, rap, drum’n’bass, electrónica y jazz y
su solista Brandon Boyd es un frontman que sabe unir el
canto de influencia muy soul a la agresividad del rock y
el sabor hip hop. Tienen un DJ que es Chris Killmore y
han invitado a veces a otros DJs como DJ Cut Chemist de
Ozomatli y Nu Mark de Jurassic 5. El resto de la banda
lo forman Mike Einziger (guitarra) Dirk Lance (bajo) y
José Pasillas (drums). Incubus, una banda para no perder
la vista.
Desde la
localidad de Vaccaville en California apareció en 1999
Papa Roach con su álbum Infest y su infeccioso de
metal, rap, funk y reggae. Sin embargo, en su segundo
álbum del año en curso, Lovehatetragedy,
abandonan bastante la influencia hip hop y abrazan una
línea mucho más agresiva de rock solamente.
En otros
frentes, Eminen ha cosechado un éxito indiscutible con
sus tres álbumes, en particular los dos últimos: The
Marshall Mathers del 2000 y el nuevo The Eminem
Show del que se dice ya, que sea posiblemente el
Mejor Álbum de Metal Rap de la historia... Ahí Eminem
rehace una parte del famoso Dream on de Aeromith
pero en su tema Sing for the moment.
No
quisiera olvidarme de lo que ya remueve Pink (de
verdadero nombre Aleica Moore) gracias al éxito de su
álbum Missundaztood aunque su debut fue en el
2000 con su Can’t Take Me Home más orientado a la
idea Rhythm and blues. Pink ha trabajado con Linda Perry
exvocalista de Tour Non Blondes escribiendo juntos mucho
del material del Missundaztood. Pink es una fan
además del trabajo de Bob Markey, Janis Joplin y
Aerosmith.
Linkin
Park es de hecho un nombre a seguir de cerca con su
álbum debut Hybrid Theory y esa curiosa mixtura
de metal melódico y rap que se eleva a otro nivel con la
voz de Mike Shinoda. A pesar de que son muy nuevos, ya
hace algún tiempo que venían curtiéndose en giras con
Papa Roach, P.O.D., Taproot y los hiphoperos de Styles
of Beyond. Para los interesados: ya salió su nuevo álbum
“Reanimation” del 2002.
Resalta
la colaboración de Puff Daddy junto a Jimmy Page de Led
Zeppelin rehaciendo juntos en increíble “remake” el
clásico Kashmir de este mismo grupo que contó con
video clip de notable rotación televisiva en 1999.
No puede
quedar ausente la labor de Candiria, un colectivo de la
Costa Este estadounidense de estilo híbrido que algunos
consideran como jazzmetal rapcore en sus álbumes
Process of Self Development y Beyond Reazonable
Doubt. Los de Candiria redefinen un concepto musical
tan moderno, que creo están a años luz de lo que otros
hacen ahora; con ellos hay un rap oscuro, atmósferas
ambiente, voz deathmetal, a saltos de jazz rock, funk y
mucha experimentación. Creo que son una seria
recomendación. Sus discos se encuentran en Damn Hype
Records y Mia Records.
Una
nueva sensación es el sexteto Trik Turner de Arizona que
hace su debut con el álbum Trik Turner este
verano, también en el campo del rap metal y a quienes
comparan con Vanilla Ice y Powerman 2000. Imposible de
olvidar la presencia de Korn y su vocalista Jonathan
Daviesen una carrera de varios álbumes y la llegada de
Saliva, desde la escena de Memphis con dos álbumes en su
haber, el más reciente Every Six Seconds del 2001
con la producción de Bob Marlette.
Para que
no se olvide el funk psicodélico de Sly & The Family
Stone a finales de los ‘60; el raro híbrido de funk,
rock ácido y un discurso muy cercano al rap de Jimmy
Castor Bunch y su álbum It’s Just Begun del ‘72 y
Butt of Course de 1974. De esos discos se
desprendieron dos hits inolvidables: Troglodyte
(1972) y Bertha Butt Boggie (1974) sin descontar
el King Kong de 1975.
Rumbos latinos
Recomendable la labor de Dante Spinetta y su grupo Illya
Kuryaki & The Valderramas en una línea oscilante entre
el rap y el funk. Ojo con el álbum Leche del
2002.
Todos
conocen la obra de Molotov y sus discos Donde Jugarán
las Niñas y Apocalypshit en una línea de rap
latino callejero y la producción de Gustavo Santaolalla
y Aníbal Kerpel y los de Control Machete y Resorte.
Otros
tópicos
Henry
Rollins y Sekou Sundiata como exponentes del estilo
spoken word que defiende una idea de largos monólogos
musicalizados; Eric Burdon ya lo hacía desde hace años,
en los ‘60 con Animals y en los ’70 con War y Eric
Burdon Band.
Influencia en Cuba
Sin
lugar a dudas, Garage H con sus álbumes Sin Azúcar
(Febrero/1997) y Al Duro y Sin Guante (Febrero
1999) y su amplia esfera de influencias en un público
mayoritario. A mi juicio tienen el mérito de haber
expandido su labor abiertamente a un público mixto de
seguidores del rap y del rock por igual. Recientemente
se reformaron con un nuevo álbum bajo el título
Mandatario (2000) y mantienen la idea rap/metal con
cierto matiz funky.
Gústele
a quien le guste y pésele a quien le pese Athanai venía
ya desde 1994 trabajando una idea repartida entre la
Nueva Canción, el rap y el rock alternativo. Después de
dos demos, su álbum debut Séptimo Cielo (Sello
NOMORE DISCOS/1997) fue la vía para asegurar que ese
trabajo no se perdiera. Creo que no será difícil
recordar lo mucho que se puso en la Radio su tema
Blanco Rapero devenido luego Séptimo Cielo.
Luego de establecerse en España al parecer, abandonó ese
lenguaje musical.
Otros
rastros de la influencia del hip hop en el rock que se
practica en Cuba se encuentran en diversos trabajos de
Superávit (Álbum Verde Melón /Sello BisMusic…
Fresco y sin cortar) del colectivo Habana Abierta y
su álbum 24 Horas el tema título que cantan Boris
y Kelvis. Hay artistas del campo del rap, como las
muchachas de Instinto, que han interactuado con músicos
del rock, brindan el aporte de sus voces en los trabajos
de Elévense y Rago. Paralelamente grupos de nuestra
escena como Tribal, Escape, C–Men (de Villa Clara) los
disueltos Enlace de Jake Mate, Oroleya, han acudido al
lenguaje musical y lírico del rap y el rock en franca
hermandad a pesar de su aparente limitación. El futuro
traerá la palabra, la definición mejor de que sucederá
en realidad, que nuevos nombres aparecerán y a quienes
les tocará brindar toda su inteligencia y amplitud de
miras para poder legitimar este género todavía muy
joven… pero les aseguro que por mi lado estaré bien
atento para poder contar también la historia… ¡yo’ peace!...
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