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EN MEDIO DE LA SUMISIÓN
Fox no tenía otra
opción que negarse a ir a Texas
Lisandro Otero
Una de las características más
señaladas del foxismo ha sido su apoyo incondicional a
las políticas practicadas por Estados Unidos. Desde que
se votó contra Cuba en Ginebra, quebrando una noble
tradición de la cancillería mexicana, se vio que el
régimen de Castañeda-Fox venía decidido a doblegarse y
servir de fámulo diligente del gobierno en Washington.
De ahí surgió la invitación condicionada al líder cubano
Fidel Castro: "¡Comes y te vas!" Por eso resultó una
sorpresa ver que el Presidente Fox, al fracasar los
múltiples requerimientos a Rick Perry, el gobernador de
Texas, para que conmutara la pena capital al mexicano
Javier Suárez Medina, decidió cancelar la gira que tenía
concertada.
Esta es una señal atendible, aunque
muchos sospechan que detrás de la solicitud de perdón y
la cancelación del periplo se halla una maniobra
política destinada a recuperar la confianza pública en
el nuevo Mandatario, que va decayendo ostensiblemente de
día en día.
Los tropiezos del foxismo exceden
los aciertos. El principal desacierto ha sido la
conducción de la política económica que ha sumido a
México en una recesión atroz. Cada día llegan nuevas
noticias de negocios que quiebran, de fracasos
financieros y escape de capitales hacia el exterior. A
ello se suma la humillación del Presidente de la
República ante Wojtyla, con lo cual se borró, mediante
una genuflexión reverente, doscientos años de luchas
emancipadoras del pueblo mexicano. El estado laico
estalló en pedazos ante la pública admisión de fe de un
Mandatario que antepuso su credo personal a los
principios de la patria.
Por si esto fuera poco tenemos ante
las puertas del Congreso un proyecto de reforma de la
industria energética que todos sabemos conducirá a la
privatización de las fuentes de electricidad, entregando
a los amos extranjeros el control de una de las
principales riquezas nacionales. También estamos
enfrentados a una reforma educacional que pondrá de
nuevo en manos del clero católico la formación de las
mentes infantiles, moldeando un México futuro muy
distinto al que hemos conocido desde que Juárez rasgó
los velos de la superstición y abolió el control
eclesial. De ello ya hemos tenido una muestra con la
omisión, en la lista de libros que serán distribuidos en
las escuelas, de eminentes pensadores y literatos que
han contribuido a la formación del patrimonio cultural
de este país. Selección realizada con un criterio
parroquial, tradicionalista y pacato.
Este nuevo fortalecimiento de la
iglesia católica, esta ofensiva del conservadurismo, es
visible en los esfuerzos realizados por lograr que se
censure el film Los crímenes del padre Amaro, que
trata sobre los devaneos sexuales de un sacerdote. Tal
parecería que el escándalo de los curas pederastas es
una fábula de ciencia ficción.
Otra de las frustraciones evidentes
del foxismo es la falta de un acuerdo migratorio
integral con Estados Unidos. A ello se suma que los
débiles informes de la contrainteligencia mexicana, tras
el susto del 11 de septiembre, han motivado una invasión
de agentes del FBI hacia este país, sin que se notifique
debidamente a las autoridades nacionales de esta
invasión clandestina, según ha informado recientemente
el periodista Raimundo Riva Palacio.
Por ello, ante tanta noticia
desconsoladora, es un alivio saber que el Presidente Fox
canceló la visita a Texas, aun cuando sabemos que las
circunstancias del asesinato legal de un mexicano al que
se le negó la asistencia de su consulado, como estipulan
las leyes internacionales, no era un marco adecuado para
tal visita. Queden para otra ocasión los T-Bone steaks
acompañados con Coca Cola, y pospónganse los nuevos
actos de docilidad y subordinación.
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