ELECCIÓN EN LA GRANJA
La guerra republicana contra el terrorismo se alzó con la victoria frente a la
crítica demócrata a la recesión y los escándalos empresariales que
recientemente han incrementado la crisis económica estadounidense.
El triunfo republicano en las pasadas elecciones solo puede explicarse si se
tiene en cuenta la eficacia de la histeria antiterrorista desatada por la
actual administración después del 11/S o a que, tanto demócratas como
republicanos, comparten responsabilidades en los recientes escándalos
financieros por lo que para todos, sin duda, resulta más cómodo seguir
persiguiendo al nuevo enemigo ya sea fuera o dentro de casa.
Por otra parte, la “democrática rivalidad” existente entre ambos partidos
quedó demostrada en la “complejidad” de algunos de los temas debatidos durante
la contienda: la escisión de Hollywood de la ciudad de Los Ángeles, la
legalización de la marihuana o la cantidad de alumnos en las aulas de la
Florida.
A propósito de esta región, donde se encuentra la ciudad de Miami —la más
pobre de la nación—, temas como el bloqueo al pueblo cubano o la segregación
racista de los inmigrantes haitianos, compartieron la agenda de debate con la
enmienda número 10 a la Constitución del Estado que pide la liberación de las
cerdas en estado de preñez.
En el Estado que en el 2000 decidió de manera nada clara la elección del
presidente W., la antigua y falsa escaramuza electoral entre el elefante y el
asno, acabó dándole la victoria al hermano del mandatario, y ¿por qué no?, a
las cerdas también. | |