|
CD A PUERTO PADRE.
TRIBUTO A EMILIANO SALVADOR.
Todas las obras que aparecen en el disco nos llevan a
revalorizar a Emiliano, a admirarlo nuevamente por su
muy singular lenguaje armónico, tan particular y rico,
uno de los recursos expresivos que lo identifican en el
ámbito jazzístico cubano; también a apreciar su manera
de asumir el piano como buen percusionista que fue: de
toque agresivo, pero especialmente lírico cuando se
precisaba.
Elsida
González
|
La
Habana
•Escuchar
algunos temas del CD

El
pasado 21 de octubre se cumplieron 10 años de la
desaparición física de Emiliano Salvador uno de los más
grandes músicos cubanos, pianista, percusionista,
compositor y arreglista, que con su estilo marcó
significativas pautas dentro del jazz.
Y aunque nunca es suficiente todo lo que se haga por
recordar y mantener vigente a alguien como Emiliano; un
buen homenaje impulsó Juan Manuel Ceruto, reconocido
saxofonista, flautista y arreglista, con su disco A
Puerto Padre. Tributo a Emiliano Salvador del sello
Unicornio de Producciones Abdala, en el año 2000.
Aquí se reunieron excelentes músicos para interpretar la
obra del fallecido músico y a la base de lo que llamaron
Puerto Padre Big
Band con Tony Pérez al piano, Roberto Riverón en el
bajo y una amplísima cuerda de metales; se unió la
participación especial de Chucho Valdés, Tata Güines,
Juan Pablo Torres y una larga lista de invitados entre
los que se destacan: Germán Velazco, Issac Delgado,
Ernán López-Nussa, José Luis Valdés Chicoy, José Carlos
Acosta, entre otros.
Para
este tributo se eligieron ocho temas de Emiliano, que
casi en su totalidad habían sido incluidos en sus discos
Nueva Visión, Emiliano Salvador y su
grupo y Ayer y hoy, con la excepción del
tema “Salseando” solo interpretado en conciertos, pero
nunca llevado a disco.
Sacado de su primer disco Nueva Visión
aparece aquí el bellísimo tema “Angélica”, obra que
dedicó a su hija cuando esta solo tenía tres años de
edad. “Angélica” abre y cierra el tributo; primero en
versión para jazz band, que a pesar de la amplitud del
formato, refleja la ternura del tema con combinaciones
instrumentales favorables a tal sentido, y al final,
como bonus track, aparece reducida y aún más tierna,
desde un sentido solo de flauta de Juan Manuel Ceruto.
Obras diversas de Emiliano se encuentran en este disco:
la contradanza “En una volanta actual” (LD Emiliano
Salvador y su grupo), el danzón “Para luego es
tarde”, y la balada “Una mañana de
domingo” (CD Ayer y hoy); esta última
originalmente concebida para piano, aquí llevada a banda
gigante en tiempo de bolero con solos de piano de Tony
Pérez y Ernán López-Nussa, entre otras.
Y a cada paso tendríamos que descubrir las habilidades
de Juan Manuel Ceruto para homenajear con respeto lo
realizado por Emiliano, quien en sus grabaciones y en
sus presentaciones en vivo utilizó un formato
instrumental que podría denominarse
como
agrupamientos de pequeño formato. La
participación de tantos músicos en este disco,
asombraría a cualquier conocedor; pero solo estudiando
los recursos de instrumentación empleados por Ceruto y
escuchando sin prejuicios, podremos disfrutar de este
encuentro de grandes músicos, donde todos demuestran con
sus interpretaciones y su simple presencia aquí, la
admiración y respeto por alguien que dejó un legado
importante, que enriquece el jazz a lo cubano.
|
 |
El tema “Jazz Plaza”, recogido en su segundo disco como
“Festival en
Plaza”, es el tema que Emiliano compone inspirado
en los Festivales de jazz, en aquellos inicios en que
la Casa de la Cultura de ese municipio capitalino era un
hervidero que unificaba a muy jóvenes estudiantes de
música u otras artes, a conocedores de los más antiguos
estilos del jazz y de lo más novedoso, y otros, neófitos
ávidos por conocer aquello que convocaba a tanto
público. Incluido en este tributo “Jazz Plaza” es el
pretexto ideal para escuchar una vez más al maestro
Chucho Valdés, que al decir de Juan Manuel Ceruto...
“enriquece notablemente esta manera de asumir el género”
refiriéndose al modo de hacer jazz a lo jam session
o descarga.
Todas
las obras que aparecen en el disco nos llevan a
revalorizar a Emiliano, a admirarlo nuevamente por su
muy singular lenguaje armónico, tan particular y rico,
uno de los recursos expresivos que lo identifican en el
ámbito jazzístico cubano; también a apreciar su manera
de asumir el piano como buen percusionista que fue: de
toque agresivo, pero especialmente lírico cuando se
precisaba.
Pero por
encima de todo disfrutamos su forma de reflejar la
cubanía, esa que salió de lo más popular de sus propias
vivencias y fue capaz de llevarlas a la manera rigurosa
del jazz en estilo tan sui géneris; porque
Emiliano Salvador como bien dijera Pablo Milanés en las
notas de su último disco Ayer y hoy es... “ese
entrañable amante de la sencillez, lo campechano, lo
provinciano (porque nunca dejó Puerto Padre), que le
dieron su inolvidable sello distintivo”.
En las notas del disco escritas por el propio Juan
Manuel Ceruto está la más clara muestra del sensible
afán de este disco:
“Si la música de este CD trasmite fuerza, energía,
tranquilidad, paz espiritual, si nos hace sentir mejor,
si nos hace recordar, flotar, volar, imaginar, sentir
más deseos de vivir, de amar todo lo que uno quiera,
entonces estamos cumpliendo con el recuerdo del maestro,
lo hacemos vivir.”
Gracias a los músicos cubanos por este homenaje, que
crecerá más y será un bello canto a la vida. Con su
música, con la que hoy hacen los jazzistas cubanos y
mucho más cuando vemos convertido en standart su
genial “A Puerto Padre”, sabemos que Emiliano será por
siempre una fuente inagotable de eternas inspiraciones.
|