La Jiribilla | LA OPINIÓN
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

CUBA EN EL MUNDO

BUSCADOR

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA CARICATURA
LA CRÓNICA
CALLE DEL OBISPO
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
TESTIMONIOS
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

VERSIÓN PARA IMPRIMIR

BRILLANTE FIESTA DE LA CULTURA

Lisandro Otero
| México


Terminó la Feria Internacional del Libro de Guadalajara con cifras excepcionales de asistencia y venta de libros. El evento dedicado a Cuba este año ofreció un programa variadísimo y extenso de actividades culturales donde no faltaron el Ballet Nacional de Cuba, la Sinfónica Nacional y hasta el cabaret Tropicana. Acudieron los escritores y artistas más representativos de las tendencias más diversas: realistas, imaginativos, historicistas, eróticos y de ciencia ficción, todos estaban allí. Como nada es perfecto faltaron algunos escritores que habrían dado mayor lustre aún a la delegación, una media docena a lo sumo, pero eso no invalida la extrema representatividad de los enviados.

Hubo incidentes menores como el alentado por la revista Letras Libres. Es cierto que presentar una revista de tan notorias tendencias ultraderechistas en el marco de un acontecimiento cubano tiene tintes de provocación, pero de otra parte a la publicación la asiste el derecho de concurrir, munida del sagrado derecho de la libertad de expresión, al ágora de su elección y polemizar, incluso, si así le pluguiese.

Sí fue una falta de óptica el haber atribuido los disturbios menores a la delegación cubana cuando lo ocurrido fue que un grupo de jóvenes, legítimamente exaltados, concurrentes al Congreso Latinoamericano de Juventudes actuaron con la intolerancia típica de una juventud ardiente e inflamable.

Las conferencias y presentaciones de autores estuvieron colmadas de público. Las ventas de libros alcanzaron cifras excepcionales. La variedad de la oferta cubana y la presencia de una multiplicidad de editoriales dieron fe del vigor de una cultura que se encuentra en un ápice de expansión y madurez tras cuarenta años de proceso revolucionario.

Un suceso mayor que no debe ser pasado por alto fue el acercamiento de los escritores que residen en el exterior con los de la Isla. Existió un espíritu de confraternización que indica que están llegando los tiempos en que se unirán los cubanos de buena voluntad dondequiera que se ubiquen. Las mejores obras producidas en el exterior pertenecen por derecho propio al acervo nacional.

Algún día desaparecerán los aborrecimientos, las hipérboles y ofuscamientos perderán fuerza, las controversias se disiparán. Entonces las discrepancias basadas en principios ocuparán el lugar que la historia les asigne, las aguas retornarán a su nivel y se comprobará que la cultura cubana es una sola y nunca ha dejado de tener su pie firmemente implantado en aquella isla. Dentro de un siglo, al estudiar el arte cubano, ninguno estimará relevante una obra por haber sido creada dentro o fuera de Cuba, sino por el alcance de una madurez óptima y por haber sido expresiva del espíritu de la nación.

El hecho cultural más importante ocurrido en Cuba fue la materialización de la Revolución misma por lo que conlleva de transformación de sistemas, cambio de comportamiento social, metabolización de categorías de la conciencia, instauración de una concepción del mundo. El otro hecho de suma trascendencia fue la campaña de la alfabetización porque ser el primer hito de una intensa revolución educacional que tendría lugar en los años siguientes. Fue necesario enseñar a leer y escribir a un millón de personas en un país que entonces contaba con seis millones.

La ilustración cubana logró evadir los peligros de la omnipresencia burocrática: no hubo censura oficial establecida, no hubo imposición de los gustos de los funcionarios –como temía el Che–, ni orientación administrativa de las líneas de creación. Aunque estas fueron las líneas generales de comportamiento, ocurrieron distorsiones. Afortunadamente las condiciones teratológicas no se establecieron con arraigo.

El resultado de todo ello ha estado a la vista del pueblo mexicano en esta Feria del Libro que acaba de concluir en Guadalajara con extraordinarias muestras de afecto popular.

OPINIONES ANTERIORES

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR



© La Jiribilla. La Habana. 2002
 IE-800X600