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NO TAN BLANCA ESTA NAVIDAD
Max Lesnik
|Miami
Por esto días de
Pascuas de nuevo cobra actualidad en la radio musical
una de las canciones norteamericanas de mas éxito de
todos los tiempos. Cantada por el legendario Bing Crosby
y con el título de “White Christmas”, “Blancas
Navidades” en español, esta melodía del gran compositor
Irving Berlin resucita como por arte de magia divina
para alcanzar en los finales del mes de diciembre el
honor del primer lugar en la preferencia del público.
Pero una cosa es lo que dice la canción y otra muy
distinta nos revela la cruda y triste realidad.
Porque ciertamente estas Navidades no se presentan tan
blancas para el mundo en que vivimos. Ni siquiera es
tiempo de paz y felicidad en la pequeña aldea de Belén
donde nació Jesús. La crisis del Medio Oriente, una
guerra sangrienta entre árabes y judíos, que no tiene
para cuándo acabar, entristece el corazón de los buenos
cristianos y musulmanes y de todos los hombres de buena
voluntad.
Para los norteamericanos las cosas no van mejor. La
economía amenaza con ir de mal en peor y para colmo de
la desgracia el presidente Bush insiste en sus planes
guerreros contra Irak y hasta su secretario de Defensa
Donald Rumsfield quiere también emprenderla contra Corea
del Norte en arrogante actitud de hacer una guerra en
dos frentes a la misma vez, error craso que ningún
estadista o militar de sabiduría sería capaz de
recomendar, sobre todo después del desastre que tuvo
Hitler en la Segunda Guerra Mundial.
En Colombia, la guerra sigue y también sigue el
narcotráfico que por más que se diga que en ese campo es
posible una victoria, lo cierto es que mientras haya
consumo de drogas en Estados Unidos, habrá traficantes
en Colombia que abastezcan ese mercado, que esa es la
ley muy capitalista de la oferta y la demanda.
En Venezuela la ambición de políticos corruptos del
pasado unidos a empresarios inescrupulosos, fracasados
en sus intentos golpistas siguen en su empeño por
derrocar al presidente Hugo Chávez aún a costa de llevar
a ese país a la ruina. Atentar contra la industria
petrolera de Venezuela es como dispararle un tiro al
corazón de la nación. Y eso es lo que trata de hacer esa
insensata oposición.
Como consecuencia de la situación en Venezuela los
precios del crudo se disparan amenazando muy seriamente
la economía de las naciones del Caribe y América Central
que se abastecen de combustible precisamente con
petróleo venezolano. Especialmente Cuba es la más
afectada porque con el bloqueo de Estados Unidos se hace
mucho más difícil el abastecimiento de combustible a la
Isla. Desgraciadamente, cubanos hay en Miami, como
venezolanos también que se alegran doblemente. Dicen que
por darle en la cabeza a Chávez y a Fidel, manera
bastante cínica de expresar lo que sienten en lo
profundo que no es otra cosa que un odio revanchista
contra el pueblo que los vio nacer.
En tanto, mientras el mundo se enfrenta a la
incertidumbre, ya no se habla de Osama Bin Laden ni de
sus terroristas suicidas que realizaron el criminal
atentado a las torres gemelas de New York. Tal parece
como si este personaje de quien el presidente Bush
dijera que sería capturado en breve vivo o muerto, a
como dé lugar, se haya esfumando como un fantasma. ¿
Será acaso Bin Laden un personaje de ficción
“hollywoodesca” que nunca existió? Quién sabe. Habrá que
pedirle a Superman que salga a su captura porque los
guerreros del Pentágono con él no han podido dar.
De la política americana basta decir que el senador
floridano Bob Graham acaba de manifestar sus deseos de
aspirar a la presidencia de los Estados Unidos. ¡Dios
nos coja confesados!
Nada de blancas tienen estas Navidades que nos ha tocado
vivir al final del año 2002 de la era cristiana. Más
negras no podían ser. Tendremos que repetir la frase de
Jesús en el Gólgota al referirse a los hombres de su
tiempo que lo llevaron a la cruz.
¡Perdónalos, Dios mío, que no saben lo que hacen!
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