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PARA EVOCAR A HAYDÉE
"Haydee
supo traer aquí el aliento de una auténtica revolución,
en cuyas primeras filas había estado desde el Moncada
hasta la Sierra y el llano y seguiría estándolo hasta la
muerte, a las tareas artísticas y literarias de nuestra
América, y hacer que se fertilizaran mutuamente."
Palabras de Roberto Fernández Retamar en la inauguración
del Premio Casa 2003.
Roberto Fernández Retamar
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La
Habana
Desde que
Haydee Santamaría fundó en 1959 esta Casa de las
Américas y sentó las bases de su trabajo hasta hoy, y
estamos seguros que siempre, en esta Casa suya vive su
alma. Haydee supo traer aquí el aliento de una auténtica
revolución, en cuyas primeras filas había estado desde
el Moncada hasta la Sierra y el llano y seguiría
estándolo hasta la muerte, a las tareas artísticas y
literarias de nuestra América, y hacer que se
fertilizaran mutuamente. Incontables testimonios han
quedado de esto. No en balde a pocas figuras nuestras
como a Haydee se la han dedicado tantos textos de
intensa hermosura, debidos a algunas de las voces más
altas del Continente.
Hace poco, Haydee
hubiera cumplido ochenta años, y con ese motivo sus
restos fueron reunidos, en el Cementerio de Santa
Ifigenia, con los de los otros moncadistas hoy
desaparecidos; y su compañera de luchas Vilma Espín,
además de tener responsabilidad mayor en aquel traslado,
organizó en la ciudad de Santiago de Cuba, escenario de
heroísmos inolvidables, una mesa redonda difundida por
la televisión donde fue evocada Haydee.
La
Casa de las Américas ha querido sumarse a tales
homenajes dedicándole este Premio Literario, cuyas
labores se realizarán, en consecuencia, a su luz siempre
fervorosa. Iniciamos así un año que le atañe por varios
costados, pues dentro de quince días conmemoraremos el
sesquicentenario del nacimiento de José Martí, el
Maestro absoluto de Haydee; y el próximo 26 de julio,
cincuenta años de los asaltos a los cuarteles Moncada,
en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en
Bayamo, de donde brotaría la patria renovada al impulso
de los héroes de la que se llamó a sí misma Generación
del Centenario, en alusión al Apóstol que el propio
Fidel proclamó autor intelectual de la hazaña. Se reúnen
así los recuerdos imperecederos de Martí, el 26 de julio
y Haydee en una unidad de fuego y esperanza.
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