| LA JIRIBILLA |
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PARA EVOCAR A HAYDÉE Hace poco, Haydee hubiera cumplido ochenta años, y con ese motivo sus restos fueron reunidos, en el Cementerio de Santa Ifigenia, con los de los otros moncadistas hoy desaparecidos; y su compañera de luchas Vilma Espín, además de tener responsabilidad mayor en aquel traslado, organizó en la ciudad de Santiago de Cuba, escenario de heroísmos inolvidables, una mesa redonda difundida por la televisión donde fue evocada Haydee.
La
Casa de las Américas ha querido sumarse a tales
homenajes dedicándole este Premio Literario, cuyas
labores se realizarán, en consecuencia, a su luz siempre
fervorosa. Iniciamos así un año que le atañe por varios
costados, pues dentro de quince días conmemoraremos el
sesquicentenario del nacimiento de José Martí, el
Maestro absoluto de Haydee; y el próximo 26 de julio,
cincuenta años de los asaltos a los cuarteles Moncada,
en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en
Bayamo, de donde brotaría la patria renovada al impulso
de los héroes de la que se llamó a sí misma Generación
del Centenario, en alusión al Apóstol que el propio
Fidel proclamó autor intelectual de la hazaña. Se reúnen
así los recuerdos imperecederos de Martí, el 26 de julio
y Haydee en una unidad de fuego y esperanza. |
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