|
A MIS AMIGOS NEGROS
"La
división familiar causada por la migración no puede
verse como una familia rota, sino desde el punto de
vista de la estrategia familiar. Las familias tienen sus
estrategias, a veces son conscientes y otras
inconscientes. Romper una familia es casi imposible. En
Cuba la gente se separa y sigue manteniendo relaciones.”
Entrevista con María del Carmen Barcia, Premio CASA 2003
en ensayo histórico social.
“Le he
dedicado este libro a mis amigos negros que tuvieron sus
antepasados en los esclavos, en el entendido de todo lo
que hay que rescatar dentro de la cultura, que no sólo
es un problema folklórico, ni de religiosidad, que
inclusive se puede mercantilizar, sino que es un
problema de raíces; y las raíces hay que trabajarlas con
mucho cuidado para que las plantas no se estropeen.”
Declaró a la prensa María del Carmen Barcia, ganadora
del Premio Casa de Ensayo Histórico-Social en su edición
del 2003.
La otra familia (parientes, redes y descendencia de
los esclavos en Cuba) puede calificarse como uno de
los trabajos pioneros en esta materia. “Fuera de Cuba se
ha estudiado mucho el tema, en Estados Unidos, en el
Caribe anglófono, con fuentes muy distintas a las
nuestras. En Cuba esos estudios se han demorado tanto
porque nosotros no tenemos una fuente en la que a partir
de las haciendas y las plantaciones se tiene acceso a la
estructura familiar.”
Sobre el sentido de la otredad respondió: “Quise
demostrar con la otra familia que no tenía que seguir
con las clasificaciones. A partir de los años sesenta,
el tema de la familia se comenzó a estudiar mucho por
los investigadores. De ese período es la clasificación
de familiar nuclear y extendida, de la Escuela de
Cambridge. Todo se llevaba a esas tipificaciones, pero
hay otras, y quise demostrar que esta ‘otra familia’
también era importante, y no tenía que ser siempre bajo
esos conceptos.”
La profesora e investigadora cubana envía por vez
primera un libro a los trabajos del Premio. “Esto fue
puramente casual. Yo estaba terminando el libro cuando
me llegaron las bases del Premio. Justamente en el mes
de diciembre. Eso fue una motivación para terminarlo. Lo
traje un día en que nadie podía recibirlo, lo dejé
pensando que no obtendría el Premio. Pensé siempre que
era un mecanismo para terminarlo, me decía que nunca lo
obtendría, porque el Premio es para literatos, y yo no
lo soy, soy una historiadora, no lo puedo negar.”
Barcia abundó más en las características del volumen,
explicando: “La familia de negros y mulatos en Cuba
durante la esclavitud, es una familia muy preocupada por
su futuro, no solo por su presente. Es una familia
preocupada por la movilidad social, por romper su
primera limitación, que es la esclavitud, debe
trascender al mundo de los libres. Una vez ahí, su
interés recae en la acumulación de algunas cosas
imprescindibles, como una casa por ejemplo. A partir de
ahí se debate una serie de cosas que están más presentes
en otro libro, y que giran alrededor del progreso, una
polémica muy actual, pero que tiene su origen allí.”
Sobre la valoración del tema de la familia en nuestros
días, la profesora señaló: “Se ha demostrado que la
familia se consolida en un ambiente difícil, el período
especial fue una muestra de eso. La búsqueda de
mecanismos familiares para solucionar problemas, ahí
esta el eje de la trama. “
A propósito del problema de la división familiar causada
por la migración en Cuba aseveró: “No puede verse como
una familia rota, sino debe verse desde el punto de
vista de la estrategia familiar. Las familias tienen sus
estrategias, a veces son conscientes y otras
inconscientes. Romper una familia es casi imposible. En
Cuba la gente se separa y sigue manteniendo relaciones.”
El público tendrá posibilidad de adquirir este
importante testimonio durante las jornadas del Premio
Casa a celebrarse en enero próximo, cuando sean
presentados los Premios correspondientes a la edición
recién concluida.
La Ventana. Casa de las Américas. |