| LA JIRIBILLA |
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LOS PREMIOS DE "CASA" Convertido en importante certamen, en opinión del poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar, director de la institución “No se podría contar la historia de la literatura en la América Latina y el Caribe durante las últimas cuatro décadas, sin tomar en cuenta el Premio Literario Casa de las Américas, primer acto de proyección internacional de la institución, convocado por primera vez en 1959 con el objetivo de estimular y difundir las letras del Continente. En la lista de los premios aparecen, La otra familia (parientes, redes y descendencia de los esclavos en Cuba), de la investigadora cubana María del Carmen Barcia Zequeira alcanzó el premio de ensayo histórico-social, pues en opinión del jurado, es“una profunda investigación de carácter histórico sobre el tema del esclavismo y la negritud, realizada con originalidad y profesionalismo. La autora logra, a partir de una amplia indagatoria documental que abarca fuentes tan dificultosas como los antiguos registros notariales, que se escuchen las voces de los esclavos mismos, y desarrollar el tema de la familia esclava desde una perspectiva desprejuiciada, capaz de integrar el análisis concreto de la sociedad en los diversos momentos de su desarrollo”. En la relación de galardones, La Hermana, de la argentina Paola Cristina Yanneli, recibió el premio novela; La isla de Morgan, del colombiano José Alejandro Castaño Hoyos, obtuvo el premio literatura testimonial. En el apartado de literatura brasileña, la novela Las cinco estaciones del amor, de Joao Almino, se alzó con el galardón, y en teatro, salió triunfadora la obra Ángel perdido en la ciudad hostil, del venezolano Rodolfo Santana. En esta edición de los premios Casa de las Américas se entregaron por tercera ocasión tres premios de carácter honorífico a libros relevantes de autores de nuestra América en los géneros de poesía, narrativa y ensayo publicados en el 2001. Presentados por Fernández Retamar, el Premio de poesía José Lezama Lima fue para Pesar todo, de Juan Gelman, de Argentina; el Premio de narrativa José María Arguedas a La chica del trombón, de Antonio Skármeta, de Chile, y el Premio de ensayo Ezequiel Martínez Estrada a Los nuevos centros de la esfera, de William Ospina, de Colombia. En palabras de agradecimiento, Ospina recordó una frase borgeana al referirse a la labor creadora del escritor latinoamericano, cuando reflexionó en torno a la idea de que el hombre no escoge la puerta; es la puerta la que elige. Por su parte, la investigadora cubana María del Carmen Barcia Zequeira dijo a la prensa que “Hay libros que se hacen porque se tienen que hacer, los hay que se hacen porque a uno se los piden; hay los que se hacen porque uno tiene una problemática metida en la cabeza y sabe que no es ese el punto de vista y que hay que aclararlo. “Ese libro terminó siendo una obra que hice con mucho amor. Es un trabajo de vida, porque para llegar a concepciones sobre un tema hay que madurarlo; no solo el de la esclavitud, sino también el de los negros y los mulatos”-dijo. Para la investigadora del Centro Juan Marinello fue importante haber retomado el tema de la familia, que es mucho más antropológico “porque los estudios de famila siempre se han abordado por antropólogos y quisimos pensarlo desde nuestro punto de vista. “Se ha dicho que la consensualidad en los países del Caribe y en Cuba está dada porque era normal entre los africanos las familias consensuales y a mí los documentos me daban otra cosa. En una ocasión trabajé en un “padrón” de pardos y morenos, en el año 1870, y precisamente los casados era africanos y no criollos. Empiezas a encontrar cosas que no son como creías. “No se trata solo de un esclavo torpe, incapaz e ignorante, porque no es así, y de cómo las tradiciones africanas estaban en la mentalidad, porque las familias africanas fueron totalmente rotas”.
En
total se presentaron a esta 44 edición, 550 obras de 21
países. Del género novela se presentaron 126 obras; de
literatura testimonial, 67; el total de obras de teatro
llegó a 97, mientras que del género ensayo
histórico-social concursaron 41 trabajos. La literatura
brasileña se debatió esta vez entre 89 poemarios, 68
novelas y 62 cuentos. |
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