|
ANIMAL TROPICAL
POR MUCHOS ESPERADO
Pedro Juan Gutiérrez, uno de los narradores
cubanos más conocidos en el ámbito iberoamericano
presentó su Animal tropical, ante un público
ansioso por adquirir el libro.
Joel del Río |
La
Habana
La
editorial Letras Cubanas eligió al narrador Francisco
López Sacha para que presentara, en el marco de esta
Feria, Animal tropical, un libro esperado no solo
por haber obtenido el premio Alfonso García Ramos,
edición del año 2000, en Islas Canarias, sino también
porque representa la culminación del Ciclo Centro
Habana, como la denomina el propio Pedro Juan Gutiérrez,
luego de la aparición de las anteriores Trilogía
sucia de La Habana (1998) y El rey de La Habana
(1999).
Apuntó López Sacha en
la presentación que si bien la crítica española e
iberoamericana habla, a propósito de estas novelas, de
“realismo sucio”, se trata más bien de una inmersión en
el bajo mundo habanero, y sobre todo de una zona
particular de la ciudad limitada por el Malecón y las
calles Prado y Belascoaín.
“Además —continuó
López Sacha— cuando uno lee estas obras se percata del
fondo neoexistencialista, de que estamos ante un autor
confesional, en primera persona, un observador de ese
mundo sórdido. No estamos ante una actitud ingenua. El
autor toma distancia de los hechos, profundiza y además
interviene. Este autor-narrador-personaje se llama Pedro
Juan, pero no es Pedro Juan, es un alter ego. Y
es esta posición neoexistencialista la que adopta el
narrador cuando se acerca a ese mundo que siempre ha
estado ahí, pero que se evidenció más en los años
noventa, con la crisis económica, social y de valores”.
El presentador de
Animal tropical siguió abundando sobre los méritos
de esta novela cuando aseguró que aunque creamos estar
en presencia, luego de una primera lectura, de un
mare mágnum erótico y sexual, al leer con
detenimiento aflora el relator-filósofo, ese que emite
juicios sobre el amor, la violencia, el sexo y la
política, a través de dos personajes clave: la sueca
Agneta y la cubana Gloria, ambas amantes del personaje
Pedro Juan. De estas dos mujeres se vale el novelista
para contraponer, y superponer el universo “perfecto” de
la socialdemocracia sueca, y La Habana de las jineteras,
las drogas y la delincuencia.
Por último, López
Sacha concluyó afirmando que es aparente el aire naif
del relato, pues en resumen se trata de una mirada a un
mundo que ha perdido su centro directriz y que camina
casi sin rumbo: “es un regodeo en el desplome de las
ilusiones que necesita ser leído con sumo cuidado, para
absorber las capas de sentido colocadas bajo la
apariencia de tan despampanante caos. A fin de cuentas,
bajo cualquier capa de fuego o de hielo subyace la vida,
y esa parece ser la lección de este libro”.
Pedro Juan no quiso
añadir casi nada a las palabras de su presentador, y
solo apuntó que él está decidido a que Animal
tropical sea su última novela del Ciclo Centro
Habana, pues no tiene intención de continuar
repitiéndose. “En vez de repetirme, prefiero quedarme
callado, y tal vez buscarme un puesto en el agromercado
para vender tomates”, dijo. |