| LA JIRIBILLA | |||
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UN MURAL PARA LA CUBANÍA
Martí, Lezama, Che Guevara, la palma, Alicia Alonso y un abultado recorrido por la historia y la cultura cubanas constituyen la primera imagen que reciben los visitantes a la XII Feria Internacional del Libro. Waldo Saavedra, joven y reconocido artista plástico cubano, tejió en un mural sobre tela que cuelga a la entrada de la fortaleza de San Carlos de La Cabaña este retrato de símbolos recreados o desmitificados que apuntan a la huella que va dejando el archipiélago en la historia universal. La obra, ya expuesta en la reciente Feria Internacional del Libro de Guadalajara, nació destinada a respirar a plenitud sobre estos muros centenarios. “Durante el montaje esta mañana me convencí de que desde los inicios, cuando la dirección de la FIL de Guadalajara y el Ministerio de Cultura de Cuba me encargaron decorar el pabellón nuestro, en algún lugar de mi subconsciente quedó grabada la idea de que la obra se expusiera aquí. Este es el sitio ideal, donde cobra vida”, confiesa Saavedra en la primera jornada de la fiesta cubana del libro y la literatura.
“Siempre buscamos que el mural reflejara la historia cultural cubana. De inmediato vino a mi mente Carpentier, el autor nuestro que más admiro. En Guadalajara algunos medios de prensa me cuestionaron porque suponían que el mural era un encargo oficial y otros asuntos extraartísticos. Realmente trabajé con mucha libertad. Cuando vi las dimensiones que tenía el pabellón, decidí asumir la idea de un mural y crear junto a otros dos artistas: Joel Díaz y Yunaika Martínez. “Insisto en lo de mi subconsciente porque me he percatado de que si hubiésemos escogido trabajar con materiales más económicos o con agua, hoy estaríamos temiendo a la lluvia. Y teniendo la posibilidad de optar por ellos, decidimos trabajar con materiales muy resistentes, como para acá, donde la entrada es al aire libre y no bajo techo, como era en Guadalajara. Son telones a los que les dimos primero una imprimación con base acrílica, después trabajamos óleo sobre tela y lo cubrimos con un barniz acrílico”.
Saavedra se muestra satisfecho con el panorama pictórico
que ahora viste la Feria. Asegura que este vínculo con
la literatura se ha hecho más íntimo ahora. De esa
relación quedan temas y obsesiones que de alguna manera
aparecerán en sus próximas creaciones. El pintor,
residente en México, regresará a La Habana en noviembre
venidero como participante en la Bienal que acoge la
capital cubana cada dos años. |
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