| LA JIRIBILLA |
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VEINTE AÑOS ES...
Jorge Sariol| La
Habana En opinión del doctor Osvaldo Martínez, director del CIEM, quien tuvo a su cargo la presentación del texto en la Feria “ es un libro que pretende dejar constancia y ofrecer algunas claves para la interpretación de lo que ha ocurrido desde 1980 hasta nuestros días, más bien un conjunto de trabajos, que unidos todos ofrecen una cierta visión y, por supuesto, también una cierta interpretación de los factores que han operado, de las causas que lo han provocado, que si alguna virtud pudiera tener es esa: de una interpretación cubana, desde la Revolución. “Sus principales temáticas giran alrededor del desarrollo tecnológico; la competitividad y ajuste neoliberal; principales tendencias mundiales de esta última etapa; la economía de Estados Unidos, y lo que ha ocurrido en ella; problemas actuales del sistema monetario y financiero – importante en opinión del doctor Osvaldo Martínez, “porque es, en este mundo de las finanzas, donde han ocurrido las principales transformaciones de la globalización neoliberal”. Son también temas de este libro el flujo mundial de capital; inversiones extranjeras directas, evolución del flujo de la ayuda oficial al desarrollo; desafío de la moneda única europea; la integración económica de América Latina; petróleo y subdesarrollo, entre otros. El doctor Martínez, presidente de la comisión económica del parlamento cubano, en exclusiva para La Jiribilla, revela otras claves en torno al difícil tema de la economía, presentes en el texto en cuestión.
-Pobreza siempre hubo. Pareciera
que en un lapso de veinte años no sean posibles tantos
cambios en el panorama económico mundial. Ha sido en esos últimos años en que las políticas neoliberales se han hecho predominantes, desplazando a otras políticas económicas que predominaron, aproximadamente hasta 1980; por tanto esta etapa –hasta el 2000- es en las que la oleada neoliberal irrumpe en la economía mundial y en el pensamiento económico internacional y moldea todo un orden económico internacional. Un orden, en tanto políticas económicas, y un orden en tanto pensamiento económico y modo de entender las economías; de entender las políticas económicas y de entender el desarrollo y también el subdesarrollo. Los resultados de estos 20 años, han sido bien poco favorables para el mundo y especialmente, para los desfavorecidos de este planeta. Se ha traducido en una polarización de las riquezas del mundo en manos de unos pocos y la extensión de la pobreza a buena parte del mundo. -Se han escrito textos muy serios, incluso desde la perspectiva de quienes detentan el poder en el orden neoliberal, y las expectativas que se ofrecen de uno y otro lado, cada vez son menos edificantes. ¿Escuchará el mundo - por fin- lo que dicen los expertos sobre el tema de economía mundial? –Yo tengo una visión esperanzada. Creo que en los últimos cuatro años las cosas están cambiando en sentido positivo. Esa oleada neoliberal que pareció arrasar con todo al actuar como una aplanadora y propugnar un pensamiento único, un dogma y una política concreta, ha encontrado su repuesta. Lo vemos en cuestiones tales como en surgimiento de las fuerzas “antiglobalización”, que tuvieron en los foros social-mundial – como el reciente de Porto Alegre- una muy contundente respuesta en su demostración de fuerza. Por crear tanta exclusión e injusticia en este mundo, el “orden establecido” ha alimentado las fuerzas contrarias. El conjunto -heterogéneo, es verdad- pero muy activo de movimientos sociales, de ONG´s, de los nuevos partidos políticos –y los de vieja orientación que adquieren nuevos matices- se nuclean alrededor del objetivo común de repudiar este orden económico internacional. No creo que se trate de una desgracia irreversible ni mucho menos. Las grandes crisis siempre han precipitado grandes soluciones. -Sin embargo, hay quienes creen que se necesitaría de un “11 de septiembre”en la economía mundial para que, yendo peor, comience a mejorar alguna vez... - Sería realmente difícil imaginar un escenario peor. En este mismo momento no lo creo posible. Claro que todo siempre puede empeorar, pero en este caso resulta superarlo sustancialmente más. Los tres grandes centros de poder económico están en crisis y lo está con mucha más razón todo el Tercer Mundo. No creo que sea fácil imaginarse un orden económico que esté mostrando más claramente su inviabilidad. Surgen propuestas cada vez más articuladas, en el sentido de políticas económicas y políticas sociales alternativas.
De ese inmenso
caldero hirviente de pensamiento crítico surgirá el
antídoto, como en otras etapas de la historia. |
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