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Palabras de clausura de Jorge Luna
Mendoza, director General de la Feria
Distinguidos visitantes:
Queridos colegas y compañeros:
Han transcurrido once días desde la inauguración de la
XII Feria Internacional del Libro de La Habana, cuya
etapa capitalina clausuramos hoy. Pero, mañana mismo
continuará esta fiesta del libro en Pinar del Río,
Consolación del Sur, San Antonio de los Baños, San José
de las Lajas, Artemisa, Matanzas, Cárdenas y Nueva
Gerona, ocho ciudades del occidente de la Isla.
Luego, seguirá en Cienfuegos, Cumanayagua, Santa Clara,
Sagua la Grande, Sancti Spíritus, Trinidad, Ciego de
Ávila, Morón, Camagüey, Nuevitas y Florida, once
ciudades del centro del país y culminará el 2 de marzo
en Santiago de Cuba, tras realizarse también en Las
Tunas, Puerto Padre, Holguín, Moa, Bayamo, Manzanillo,
Palma Soriano, Guantánamo y Baracoa, las diez ciudades
orientales. Es decir, al finalizar las ferias, millones
de libros habrán estado a disposición del público en 30
ciudades, durante 32 días y a precios populares.
Nunca habíamos hecho una Feria de estas dimensiones y
tampoco tenemos noticias de que se haya hecho algo
similar en ningún otro país del mundo. Esto tiene un
mérito especial por realizarse en momentos de grandes
tensiones mundiales, donde los anuncios de nuevas
guerras y agresiones caotizan cada vez más la economía y
golpean, entre otras, a la industria editorial.
Son demasiados los ejemplos de concentraciones,
fusiones, reducciones y quiebras de empresas de larga
trayectoria editorial. Se encarecen los insumos. Se
reducen las tiradas. Se venden menos libros. Hasta las
megaferias del libro comienzan a preocuparse por su
futuro inmediato.
Sin estar en absoluto ajena a los rigores de los tiempos
que corren, agravados más aún por 44 años de bloqueo y
agresiones de todo tipo, la Feria cubana se mantiene y
crece. Es una feria del pueblo. El pueblo es el primer
protagonista de la Feria cubana del libro, un evento
cultural que se llena de exigentes lectores y al mismo
tiempo crece hacia adentro, hasta el último municipio
del país.
La Feria también concita cada vez más interés de los
participantes extranjeros. En ese sentido, esta edición,
dedicada a los hermanos países andinos —muchas de cuyas
editoriales participan por primera vez en Cuba— ha sido
en La Habana una Feria mayor.
Permítanme brindarles algunas cifras:
-Existen 111 stands expositivos en los que participaron
493 expositores de los cuales 157 son extranjeros,
asimismo más de mil profesionales del libro.
- Participaron 56 escritores y otros profesionales
extranjeros y unos 680 escritores cubanos en 215
presentaciones de libros.
- Hubo 43 encuentros literarios y académicos, entre
mesas redondas, talleres, lecturas y conferencias y diez
premiaciones principales.
- Hubo 57 conferencias, mesas redondas y presentaciones
de productos digitales en el pabellón electrónico La
Isla interactiva.
- Hubo 113 actividades infantiles y 35 presentaciones de
libros para niños y jóvenes en el pabellón infantil
Tesoro de papel.
- Hubo 389 conciertos, exposiciones y presentaciones
artísticas.
Queremos saludar especialmente al músico venezolano
Gerry Weil, un gran talento, para quien pido un fuerte
aplauso.
- Se han vendido en moneda nacional 900 000 ejemplares
de 931 títulos.
- Por último, una cifra que lo dice todo: han asistido a
la Feria un total de 440 000 personas, con días picos
como ayer y hoy, de 80 000 asistentes.
No pretendemos alardear con estos datos, pero sí
precisar el enorme impacto cultural de estas actividades
y destacar la entusiasta participación de los habaneros
en todas ellas.
Al subrayar, más que las cifras, la calidad humana y el
talento de cada participante, queremos reconocer a
cientos de trabajadores de las editoriales cubanas y del
Instituto Cubano del Libro; y, sobre todo, agradecer al
estratégico apoyo de la dirección de la Revolución.
Esta Feria es un ejemplo de cómo Cuba está enfrascada en
una verdadera batalla por la cultura del pueblo.
También queremos reconocer y agradecer el trabajo
cuidadoso y casi anónimo de los expositores extranjeros
y, especialmente, de los países andinos: Bolivia,
Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela y de la Secretaría
General de la Comunidad Andina de Naciones.
Este año, la Feria estuvo dedicada a la vida y obra de
Pablo Armando Fernández, Premio Nacional de Literatura,
quien ha recibido, junto al homenaje de las grandes
figuras, el merecido cariño de su público lector.
La Feria del 2004 estará dedicada a otra de las grandes
de las letras cubanas, Carilda Oliver Labra, cuya obra
es ampliamente conocida y admirada dentro y fuera de
Cuba.
Como país invitado de honor, tendremos a Alemania, cuya
cultura tiene muy profundas raíces y muy altos
exponentes literarios. En esta misma edición, hemos
visto la alta calidad de algunas muestras de su labor
cultural.
Con la alegría del primer día, los invitamos entonces a
acompañarnos en el 2004, en una Feria mayor aún,
enriquecida por el talento creador y la energía de
millones de cubanos.
9 de
febrero de 2003 |