| LA JIRIBILLA | |
LEONARDO ACOSTA
Benny
Moré es siempre considerado como una figura excepcional
de nuestra música popular. Pero muy pocos, que yo sepa,
se han propuesto determinar cuál es su lugar exacto
dentro de esa música. ¿Es acaso un innovador, como Pérez
Prado, por ejemplo, o como Faílde, José Urfé, Enrique
Jorrín, Orestes López, José Antonio Méndez, César
Portillo de la Luz y tantos otros que en su momento han
creado un estilo, un “nuevo ritmo”, o han renovado
nuestra cancionística? No me parece que esto sea
aplicable a Benny, al menos en toda su extensión. No
vemos a Benny como un iniciador de algo nuevo,
sino más bien como una síntesis, como una
culminación de todo lo que se venía haciendo en nuestra
música popular desde cincuenta años atrás. Creo que ahí
radica su verdadera significación, y, desde luego, para
lograr esto tenía que ser un intérprete
excepcional. Y quizás él haya sido, al menos en parte,
consciente de esto.
RAMÓN CABRERA El mejor exponente de la música cubana en todos sus géneros ha sido Benny Moré. El caso de Benny ha sido como el de Gardel en la Argentina, ni antes nació un Gardel ni después. Ni antes nació un Benny ni después tampoco.
[…]
MIGUELITO CUNÍ
Como
sonero: ¡excepcional!
BARBARITO DIEZ
El Benny fue un prodigio entre nosotros, con su oído musical. Él se aprendía los números, los arreglos, todo lo tenía en su cabeza. Esos gestos que el Benny hacía se los dictaba su ritmo interior y unido todo a una gran voz, una gran extensión. […]
Benny
Moré jugaba con su inspiración en los montunos, él era
un prodigio; además dominaba su guitarra, nació para ser
lo que fue, un verdadero artista.
Vicente González–Rubiera
(Guyún) La creatividad de Benny Moré emerge en todo su quehacer artístico. En su bolero–mambo titulado “Dolor y perdón”, el Benny desarrolla una línea melódica de profundo lirismo en concordancia con el texto literario. Ya iniciada su inspiración, el texto expresa:
Dolor,
dolor que me ocasiona,
En este
fragmento el Benny aporta al marco instrumental de la
orquesta un diseño rítmico–melódico que al tiempo que
contrasta, viene a apoyar la expresividad de la frase
musical por él proyectada. Es decir, en su voz el canto
se produce liberado, al tiempo que sustentado por la
suave fuerza rítmica instrumental que viene a reafirmar
la indiscutible cubanía que marcaba todas las
interpretaciones musicales del genial cantor cubano.
HAROLD GRAMATGES
Voz la
suya manejada con inflexiones inusitadas, que van
recorriendo un registro marcado por sus necesidades
expresivas –de lo agudo a lo grave, de lo grave a lo
agudo, a veces con una cierta “nasalidad” que tenía esa
voz de un timbre especial. Cuerpo el suyo cimbreante,
flexible, nervioso, mecido por los secretos recónditos
del ritmo, donde un gesto suave o brusco, con el bastón
o el sombrero, respondía exacto a una peripecia
musical.
NICOLÁS GUILLÉN
Joven todavía se nos ha ido Benny Moré. Después de todo, así hay que morir cuando se ha vivido intensamente y corremos el riesgo de dar en la vejez con la carne floja, los ojos cansados, la voz rota… Claudicación plena, pues un artista tan querido de su pueblo, que extrajo de la vida su más rico jugo y lo devolvió en ritmo y armonía, está bien que nos abandone en triunfo y nos deje el recuerdo físico y espiritual de su momento más lleno. […] Pero lo normal es lo otro; la caída lenta de una personalidad (y una persona) que se deshace, no en un fulgor, no en un relámpago, no “en la púrpura de una herida”, sino en una entrega diaria e inexorable, en una sucesión de pequeñas muertes cotidianas, sin gloria y sin grandeza.
Los
dioses mueren jóvenes.
MARÍA TERESA LINARES
Benny
Moré es uno de los casos únicos –como Rita, como Bola–
que logró sumar en un estilo propio y original todos los
elementos de estilo de la música cubana. Desde joven se
vinculó a la cancionística tradicional, a los toques de
grupos religiosos afrocubanos que se habían asentado en
su pueblo; al Septeto de Miguel Matamoros, a la orquesta
santiaguera de Mercerón, y todas esas experiencias
procesadas por su talento natural: buena voz, oído
absoluto, equilibrio del ritmo, dieron como resultante
un hecho musical superior a la media de cualquiera de
las manifestaciones diversas que interpretó.
José Antonio Méndez
Cuando
se hable de son en Cuba, ya el Benny es un clásico y se
mantendrá toda una vida. Todo lo que él interpretaba lo
hacía con una maestría tremenda.
PABLO MILANÉS
El Benny
tenía una tremenda humanidad, una tremenda personalidad
encima del escenario, un magnetismo que era una
proyección distinta, ya que en ese caso tenemos que
hablar de él como carácter, como persona que
representaba […] mucho no solo desde el punto de vista
técnico o musical: si le damos una explicación política
a la personalidad de Benny Moré, representó la
resistencia cultural de nuestro país a la penetración
foránea en nuestra música, en nuestra cultura de aquella
época […]
HELIO OROVIO
Su
estilo abrió un camino ignorado a nuestro canto y ritmo.
Personalidad original, fue culminación de todo un
sendero recorrido por el arte musical entre nosotros. Su
voz, que recorría todo el registro vocal, tonalidades y
tempos, se doblaba en frases y gritos, acompañada
de pasos bailables, creando una atmósfera envolvente.
Pasaba de la interpretación de una canción tenue a un
guaguancó, casi sin transición, logrando en ambos
calidad máxima.
MARTA VALDÉS
No hay
elogio posible, no hace falta, el tiempo se ha encargado
de hacer crecer cada vez más su valor. Su vigencia
aumenta, no decrece. Creo que valdrá la pena cualquier
esfuerzo serio y tesonero por llegar a desentrañar la
esencia justa de su arte en todas las vertientes en que
se manifestó. Él hizo que el mundo al mirar hacia él,
mirara hacia nosotros. |
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