LA JIRIBILLA

OBSESIÓN
 
Esta comprometida idea de Miriam Ramos, de recordar a Benny Moré, sintetiza parte de la vida de la cantante, quien desde niña bebió en esa inagotable fuente de sabiduría musical que la marcó para el resto de su vida. Es una deuda de valores cuyo saldo es esta obra del arte discográfico, única e irrepetible.


Laura Vilar |
La Habana
 

Obsesión (el más reciente disco de Miriam Ramos), más que un homenaje a Benny Moré, es un canto a la vida, esa que no es posible sin las vibraciones que hacen mover el alma de las personas: la buena música. Y es así como se recuerda a un gran artista, con respeto, admiración y absoluta entrega.

Esta comprometida idea de Miriam, de recordar a Benny Moré, sintetiza parte de la vida de la cantante, quien desde niña bebió en esa inagotable fuente de sabiduría musical que la marcó para el resto de su vida. Es una deuda de valores cuyo saldo es esta obra del arte discográfico, única e irrepetible.

Resalta en este disco el buen gusto, la limpieza sonora y la de los intérpretes, el equilibrio entre todas sus partes: la armonía, el ritmo, los timbres, la dicción, el fraseo, la dinámica, la expresividad, las improvisaciones, el empaste de la voz con la orquesta y el de sus diferentes secciones. Este es uno de los pocos discos donde existe una indisoluble unión entre cada una de sus partes.

El repertorio fue escogido con mucho rigor profesional y se disfruta cada canción como olas infinitas de melodía que van tejiendo todo el discurso musical que atrapa, provoca y permite que el tiempo total del disco fugazmente.

Para un músico cubano trabajar dentro del estilo del Benny con un formato de big band es un gran reto, pero “igual que un mago de Oriente con poder y ciencia rara”, Joaquín Betancourt realizó los arreglos-orquestaciones “con su alma libre”, lista para entender al artista y demostrarle que es posible expresar sus ideas con el lenguaje de hoy, mucho más cercano y abierto.

Este esmerado trabajo de orquestación junto a la técnica vocal de Miriam Ramos, quien no pretende imitar el estilo de interpretación del Benny, sino recrear estas canciones con el suyo muy personal, catalogan este disco como necesario e imprescindible porque “hoy como ayer” se disfruta, se impone y trasmite. Cualidades inmanentes del verdadero arte musical, que esta obra discográfica concentra una profunda dosis de cubanía.

Obsesión se apodera del alma de estos artistas del canto y de la pluma, y el de todas las personas que lo han hecho posible. Y cuando ese milagro sucede “hay campanas de fiesta que cantan en el corazón”, para que vaya en él nuestra esperanza infinita.
 


© La Jiribilla.
La Habana. 2003
http://www.lajiribilla.cu
http://www.lajiribilla.cubaweb.cu