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CARTA AL John F. Kennedy
Center
Y AL The Washington Post
Que
se entienda mi actitud como una muestra mínima de
solidaridad con los países que sufren desde ahora las
consecuencias de una política que no respeta los
derechos internacionales de los pueblos ni su cultura, y
de adhesión al movimiento de millones de personas contra
la guerra y al manifiesto de los intelectuales de los
propios Estados Unidos, a fin de que la agresión bélica
no se lleve a cabo en su nombre.
Jorge
Enrique Adoum
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Ecuador
Monica Hamill
Manager, International Programming
John F. Kennedy Center
Marie Arana
Literary Editor
The Washington Post
Estimadas amigas:
La insistencia del Presidente George W. Bush en su
programa bélico, aun a riesgo de provocar una nueva
Guerra Mundial, y el desafío constante a todos los
países a unirse a su criminal aventura, terminados ya
los “plazos” señalados por él a las Naciones Unidas y a
la paciencia del mundo para ordenar el estallido de la
hecatombe, hacen que decline el honor de recibir, por
Ecuador -junto a representantes de Colombia, México,
Perú y Venezuela-, el Tributo a la Poesía de América
Latina, organizado por el John F. Kennedy Center y The
Washington Post, como parte del Americ Artes Festival,
el 23 de marzo próximo.
Pese a mi pasión por la poesía como una de las formas
del conocimiento, y perdida ya la esperanza de que el
Presidente de Estados Unidos escuche las voces que
gritan contra la guerra, creo que, en estos momentos,
más oportuno que “A Tribute to Latin American Poets”
habría sido una reunión que sumara sus esfuerzos a los
de quienes se oponen a la muerte, la desolación, el
éxodo y la miseria que el Presidente está decidido a
imponer a la humanidad, pero supongo que no compete a
ustedes convocar semejante encuentro.
Quisiera, pues, que se entienda mi actitud como una
muestra mínima de solidaridad con los países que sufren
desde ahora las consecuencias de una política que no
respeta los derechos internacionales de los pueblos ni
su cultura, y de adhesión al movimiento de millones de
personas contra la guerra y al manifiesto de los
intelectuales de los propios Estados Unidos, a fin de
que la agresión bélica no se lleve a cabo en su nombre.
Reitero a ustedes el testimonio de mi amistad y de mi
gratitud, que permanece invariable.
Atentamente,
Jorge Enrique Adoum
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