| LA JIRIBILLA | ||
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LAS PRUEBAS DE LA CONSPIRACIÓN
José L. Ponce
(Moderador).-
Buenos días a todos los colegas. Bienvenidos a esta
intervención especial del canciller Felipe Pérez Roque.
Ahora bien, es cierto
que ha habido más de 40 años de bloqueo, de agresiones,
la invasión armada; es cierto que ha existido el fomento
de la emigración ilegal contra Cuba; es cierto que ha
habido una política seguida por 10 administraciones
norteamericanas, a las que Cuba ha debido enfrentar y a
las que ha tenido que sobrevivir. Pero con el
advenimiento de la administración encabezada por el
presidente Bush en Estados Unidos se dio un salto en la
hostilidad contra Cuba.
Si vamos a dar un
ejemplo de cómo se anticipaba el trabajo del Jefe de la
Sección de Intereses norteamericanos en La Habana, señor
James Cason, hacia Cuba, pondré ahora un breve fragmento
de las declaraciones que hizo a la televisión de Miami
en el mes de diciembre, para oír en sus propias palabras
de qué estamos hablando.
Felipe Pérez.-
Este es el señor Cason en diciembre, su tarea es unir a
los grupos, ayudarlos a crear un programa de 10 puntos.
Ahora, eso fue en
diciembre. De ahí hacia acá, ¿qué pasó? El 27 de febrero
del 2003, el cubano Adolfo Franco, uno de esos más de
veinte que tiene cargos en el gobierno, administrador
para atender a América Latina y el Caribe en la USAID,
Agencia de Ayuda al Exterior norteamericana, una agencia
del gobierno de Estados Unidos, declara ante un
subcomité de Relaciones Exteriores de la Cámara de
Representantes, que la Agencia para la Ayuda al Exterior
norteamericana ha invertido más de 20 millones de
dólares -22 millones de dólares-, desde 1997, para poner
en práctica la Ley Helms-Burton en Cuba.
Mientras todo esto ha
ocurrido, nosotros, después del acto terrorista del 11
de septiembre, que Cuba condenó expresando sus
condolencias al pueblo norteamericano, rechazando el
terrorismo como práctica, brindando nuestro espacio
aéreo, nuestros aeropuertos, brindando asistencia
médica, instituciones cubanas para brindar atención a
las víctimas del atentado; después que ofrecimos,
además, medicamentos para luchar contra el ántrax en
Estados Unidos -100 millones de tabletas ofrecimos
producir, sin ganar por eso, al gobierno de Estados
Unidos-, sin recibir prácticamente respuesta;
disposición a entregar equipamiento médico desarrollado
en el país, equipamiento científico que permitía en un
momento realmente de terror en Estados Unidos contribuir
a las investigaciones para enfrentar el ántrax; el 29 de
noviembre del 2001 entregamos una nota al Jefe de la
Oficina de Intereses norteamericanos en La Habana,
presentando oficialmente los proyectos de acuerdos para
colaborar, ambos países, en materia de lucha contra el
narcotráfico, de lucha contra el terrorismo, y de
colaboración para eliminar el contrabando de personas,
la emigración ilegal, que habíamos ya en anteriores
ocasiones presentado y que después hemos reiterado,
recibiendo la negativa por respuesta.
Ahora bien, debo hacer una breve cronología de los días precedentes a los procesos penales, que después explicaremos. El 24 de febrero de este año, el jefe de la Sección de Intereses norteamericana en La Habana, el señor Cason, en un acto organizado por él, con un grupo de estos mercenarios que, financiados y organizados por el gobierno de Estados Unidos, colaboran con la potencia que agrede a su país, en esa reunión el señor Cason hizo unas insólitas declaraciones, palabras no pronunciadas jamás por ningún diplomático en parte alguna en el mundo, ofensivas, violatorias de las normas elementales para el comportamiento de los diplomáticos, injerencistas, provocadoras, contra el gobierno y el pueblo de Cuba. Eso fue el 24 de febrero. El 6 de marzo el Presidente del Consejo de Estado de Cuba, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en un discurso ante la Asamblea Nacional, dio debida respuesta a estas provocaciones, calificó estas palabras de "una provocación desvergonzada y desafiante" y sugirió que tal vez los numerosos funcionarios de los servicios de inteligencia norteamericanos que trabajan en la SINA podrían explicarle al señor Cason que "Cuba podía prescindir tranquilamente de la Sección de Intereses norteamericana en La Habana"; una advertencia, un claro mensaje de que debe parar sus provocaciones, de que debe atemperar su conducta, que está siendo realmente intolerable para las autoridades y la opinión pública en Cuba. El 7 de marzo el Departamento de Estado confirma que hace nueve días están en celdas de castigo los cinco cubanos presos políticos en cárceles norteamericanas. El 10 de marzo entregamos al señor Cason una nota diplomática, la nota 365, en la que respondemos a las declaraciones que ha hecho el 24 de febrero, le reclamamos una vez más cesar su conducta francamente provocadora, injerencista en Cuba, y le comunicamos decisiones que hemos tomado con relación a sus movimientos subversivos y violatorios de las leyes cubanas en nuestro país. Era lo que parecía ser nuestra última advertencia, nuestro último esfuerzo persuasivo sobre la conducta irresponsable y abiertamente provocadora del señor Cason. El 12 de marzo, es decir, dos días después de nuestra nota, al parecer como respuesta a nuestra apelación, a nuestra nota diplomática, el señor Cason organiza una nueva reunión conspirativa en su propia residencia, en el lugar donde él vive, implantando ya un nuevo récord; ya no solo las oficinas las dio, sino su casa.
El 14 de marzo, dos
días después, nuevamente organiza una nueva reunión -de
manera desenfrenada, hay una evidente decisión de crear
una colisión con las autoridades cubanas-, comienza a
las 10:00 de la mañana, termina a las 5:00 de la tarde. Nosotros hemos sido pacientes. Hago toda esta historia para probar que nosotros hemos sido pacientes, nosotros hemos sido tolerantes; pero, realmente, la decisión del señor Cason de convertir a la Sección de Intereses norteamericanos en La Habana y a su residencia en prácticamente el cuartel general de la subversión contra Cuba, lo cual trasmite a todos estos mercenarios un mensaje, y es el de creer que pueden contar con impunidad, que están protegidos por un aliado poderoso que los estimula, los financia, los organiza, los dirige, y creada esta situación, el señor Cason, aplicando hasta grados insospechados la política agresiva de su gobierno contra Cuba, nos ha obligado entonces a aplicar nuestras leyes, y hay que entender estos procesos judiciales como la actuación de Cuba cuando no le ha quedado otra alternativa ante el camino de confrontación y de provocaciones que el gobierno de Estados Unidos ha elegido para su relación con Cuba y en el cual ha jugado un papel protagónico el Jefe de su Sección diplomática en La Habana. No se justificaba más ya nuestra paciencia; no se justificaba ya más nuestra tolerancia, las cosas habían llegado ya a un punto insostenible para nuestro país, que vive bajo la agresión, bajo el acoso, bajo el bloqueo y que tiene leyes para defenderse y ha hecho uso soberano de su legislación para proteger su soberanía, para castigar a los que cooperan con la potencia que intenta subvertir el orden en el país e intenta aplastar y quitar a los cubanos el derecho al disfrute de la independencia y de la libre determinación de su pueblo. Nuestra paciencia fue agotada por el señor Cason con su actuación irresponsable. Él es el principal responsable de lo que ha ocurrido. Por lo tanto, después de todo este recorrido, el 18 de marzo se toma la decisión de arrestar a un grupo de los mercenarios que habían estado en las reuniones con él los días 24 de diciembre, 12 de marzo y 14 de marzo. Fueron arrestados 32 mercenarios ese día. Al día siguiente, 19 de marzo, fueron arrestados otros 33 mercenarios que habían estado participando y que han estado participando y recibiendo dinero y dando información distorsionada para que pueda ser aplicada la Ley Helms-Burton, para que pueda ser aplicado el bloqueo; que han contribuido a la política de Estados Unidos de condenar a Cuba en Ginebra para legitimar el bloqueo, para darle viso de credibilidad al bloqueo que la comunidad internacional rechaza. El propio día 19, en la noche, es secuestrado el avión DC-3, resultado de años de tolerancia, de estímulo a los secuestros de aeronaves, de recibir allí como héroes a los que cometían delitos violentos para emigrar ilegalmente hacia Estados Unidos. Y me interesa subrayar esto, porque, cuando digo que ha sido el 18 y el 19 de marzo, dejo claro que esta decisión fue tomada y estos arrestos se produjeron antes del comienzo de la guerra en Iraq y antes de los secuestros de los dos aviones y de la lancha; fue antes cuando se produjo la decisión y se produjeron los arrestos como consecuencia de la situación insostenible en que habíamos sido puestos por las provocaciones y la actuación irresponsable del señor Cason. Ahora, secuestrado el avión DC-3, llegados a Estados Unidos los secuestradores, confiscado el avión, filtrada la noticia en la prensa de que se disponían a otorgarles libertad condicional, libertad bajo fianza a los secuestradores -que, finalmente, al parecer, no se materializa, pero que se filtró a la prensa, y "cuando el río suena es porque piedras trae"-, todo eso generó nuevos estímulos, como alertamos nosotros, y nuevamente, entonces, el 31 de marzo, se produce el secuestro del AN-24; el 2 de abril entonces se produce el secuestro de la lancha. Curiosamente, en el secuestro de la lancha se produjo un cambio en el patrón de conducta que hasta ese momento tenían las autoridades norteamericanas, porque en virtud de los acuerdos migratorios ellos en el mar interceptaban las embarcaciones que estaban intentando llegar a Estados Unidos, paraban las embarcaciones y tenían el compromiso de devolver a Cuba a los que estaban intentando llegar ilegalmente. No los devolvían a todos, entre un 10% y un 12% de los interceptados finalmente los llevaban para Estados Unidos, utilizando uno u otro pretexto; pero, bueno, cerca del 90% retornaban. El día de la lancha ellos expresaron que no, que no se disponían a actuar en ese caso como había sido siempre, y nosotros entonces actuamos y resolvimos el problema.
Es decir, ha habido
una cadena, además, de secuestros de aeronaves, intento
de utilizar la emigración ilegal para desestabilizar al
país, para crear en Cuba una situación realmente
compleja, y entonces el 3 de abril comienzan los
juicios. Ahora que he hablado del tema migratorio, quiero poner aquí un dato que me parece importante por lo que voy a decir. Quiero decir que consideramos que el crecimiento de los secuestros -ya dije que siete secuestros en siete meses-, utilizando armas de fuego, armas blancas, violencia contra los pasajeros, granadas, nuestra opinión es que esos secuestros, esos planes continuos de secuestros, de emigración ilegal hacia Estados Unidos, obedecen realmente a un plan consciente para estimular las salidas ilegales de Cuba, para estimular la comisión de actos de terrorismo en barcos, en aeronaves que vuelan hacia y desde Cuba; para estimular el secuestro de embarcaciones, el secuestro de aviones cubanos, para crear las condiciones que permitan dar al traste con el acuerdo migratorio. Creemos que hay un plan consciente cuya meta final es dar al traste con los acuerdos migratorios que han venido funcionando entre ambos países por una década casi y cumplir el gran sueño de los grupos extremistas de origen cubano, de la mafia terrorista de origen cubano que vive en la Florida, que siempre se opuso a esos acuerdos y que han presionado continuamente al gobierno de Estados Unidos para que rompa estos acuerdos. Vale la pena ahora glosar brevemente el texto y los compromisos de este acuerdo. Este es el Comunicado Conjunto del 9 de septiembre de 1994, firmado por ambos gobiernos, y dice que "a los migrantes rescatados en el mar y que intenten ingresar a los Estados Unidos no se les permitirá entrar en los Estados Unidos"; que dice que "ambos países se comprometieron a cooperar para tomar acciones oportunas y efectivas para impedir el transporte ilícito de personas con destino a los Estados Unidos" -eso está firmado-; que dice que "los dos gobiernos tomarán medidas efectivas para oponerse e impedir el uso de la violencia por parte de toda persona que intente llegar o que llega a los Estados Unidos desde Cuba, mediante el desvío forzoso de aeronaves y embarcaciones" -esto es compromiso firmado por el gobierno de Estados Unidos-; que dice que "los Estados Unidos aseguran que la migración legal a los Estados Unidos desde Cuba será de un mínimo de 20 000 cubanos cada año." Me voy a detener aquí en la gráfica que les estoy presentando: un mínimo de 20 000 cubanos al año es el compromiso del gobierno de Estados Unidos de darles visas para que emigren, sin contar a los parientes inmediatos de ciudadanos norteamericanos, sin contar eso, no menos de 20 000. Esta gráfica presenta el comportamiento, transcurridos cinco meses del noveno año del acuerdo. Cada año del acuerdo comienza el 1ro. de octubre. Entre el 1ro. de octubre y el 28 de febrero, en esos primeros cinco meses del acuerdo del año en que estamos, en el que Estados Unidos debe dar no menos de 20 000 visas, transcurridos cinco meses, han dado 505 visas; el año anterior habían sido 7 237; en el 2001 habían sido más de 8 300; en el 2000, 10 860; en 1999, por esta época, ya habían recibido visas y estaban emigrando a Estados Unidos, transcurridos cinco meses, casi 11 600 cubanos. ¿Qué significa esta reducción abrupta de las visas en franca violación del Acuerdo Migratorio? ¿Por qué el gobierno de Estados Unidos no está cumpliendo con el compromiso? ¿Por qué transcurridos cinco meses no está ya en un entorno cercano a los 10 000 cubanos con visas y ha dado apenas el 2,5% de las visas acordadas? Ya en el año anterior hubo una violación, en el año 2002 ya no fueron 20 000 visas. Hubo casi 2 000 visas que no se dieron, se entregaron un poco más de 18 000 visas, ya era un incumplimiento, el año anterior, que concluyó el 30 de septiembre.
Pero, bueno, del 1ro. de octubre hacia acá, miren la curva (Señala gráfica). ¿Ante qué estamos, ante un plan deliberado para que se desesperen los que quieren emigrar, para que no tengan otra alternativa que la emigración ilegal? ¿Por qué no se cumple? ¿Por qué la Sección de Intereses, con el amplísimo aparato consular que tiene trabajando en La Habana, con todas las facilidades, ha dado apenas 505 visas? En el mes de marzo es la misma situación, transcurridos ya seis meses. Así que, de mantenerse el ritmo actual, habrá una flagrante violación del Acuerdo Migratorio, que obliga al gobierno de Estados Unidos a dar, al menos, 20 000 visas, y se está constatando la ejecución de un plan premeditado para estimular la emigración ilegal, para no dejarles otra opción a los que quieran emigrar de Cuba -y que nosotros queremos que sea de manera legal y ordenada-, que el secuestro de barcos, el secuestro de aviones. Hay gente interesada en dar al traste con los acuerdos migratorios. Hay una lista de gente que nosotros conocemos bien, que quisiera que no hubiera acuerdos migratorios, que quieren crear un incidente entre Cuba y Estados Unidos, que reclaman al gobierno de Estados Unidos la agresión contra Cuba. Por tanto, creo que es la oportunidad propicia para alertar de este nuevo escenario de provocación y confrontación. El 2 de mayo de 1995 ambos gobiernos emitieron una Declaración Conjunta, que se agrega al comunicado anterior, que dice: "A partir de este mismo momento, los emigrantes cubanos que sean interceptados en alta mar por Estados Unidos serán devueltos a Cuba. "Ambas partes reafirman su compromiso conjunto de tomar medidas para impedir las salidas peligrosas de Cuba, que puedan significar un riesgo de pérdidas de vidas humanas y de oponerse a los actos de violencia asociados a la emigración ilegal." Ese es el acuerdo vigente entre nuestros países, y nosotros vemos, peligrosamente, cómo se incumple el Acuerdo Migratorio y se da un número realmente mínimo de visas para emigrar legalmente de Cuba.
Ahora bien, voy a informar sobre los procesos penales, vistos todos estos antecedentes y explicada las causas que han propiciado y las condiciones que nos han llevado a este punto. Se celebraron 29 juicios en Cuba, prácticamente en todas las provincias del país. Fueron acusados 75 personas, 74 de ellos hombres, y se han impuesto por los tribunales correspondientes sanciones entre 6 y 28 años de privación de libertad. Por tanto, es falso que haya habido sanciones de penas de muerte; es falso que haya habido sanciones, en estos casos, de cadena perpetua, previstas en la ley, y debo decir que las conductas de algunos de estos acusados los hacían acreedores de sanciones de naturaleza mayor, incluso, de las que recibieron, como se prevé también en las legislaciones del mundo entero. Los procesos penales se instruyeron con carácter sumario en virtud de la Ley No. 5 de 1977, Ley de Procedimiento Penal. Y aquí quiero hacer una acotación. El juicio sumario es una institución que no es, ni mucho menos, creación de Cuba y, mucho menos, solo empleada en Cuba. Está prácticamente en las legislaciones de más de 100 países en el mundo, incluido Estados Unidos, y llegó a Cuba, realmente, traída por el gobierno colonial español. El juicio sumario en Cuba no surgió en la Revolución, data de la Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1888, así que los que trajeron a Cuba esto fueron los colonizadores españoles, el gobierno colonial español. La Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1888 estuvo vigente en Cuba, como la ley de procedimiento, hasta el año 1973 en que fueron adoptadas nuevas regulaciones que tomaban mucho de ella. Como el Código de Comercio de Cuba de hoy, es todavía el español de la colonia. Y el juicio sumario fue utilizado por el gobierno militar interventor norteamericano desde 1900 hasta 1902. Así que nosotros hemos heredado esta institución que, además, es de uso universal. Juicio sumario que significa: Potestad del Presidente del Tribunal Supremo para acortar los plazos de ejecución del juicio; pero, en ningún caso, limitación de las garantías. Por tanto, rechazo la idea de que un juicio sumario es un juicio sin garantías, o de que un juicio sumario sea una institución creada por Cuba. En la pseudorrepública, durante las tiranías sangrientas de Machado, de Batista, que los gobiernos de Estados Unidos apoyaron y financiaron, le dieron apoyo militar y político, existieron también los procesos sumarios, pero no fue la única medida, porque se acudió a soluciones más expeditas, como el asesinato, la desaparición y el crimen contra los opositores. En América Latina las dictaduras militares, apoyadas por Estados Unidos, que desaparecieron y asesinaron a cientos de miles de personas, utilizaron también procedimientos más expeditos, como el asesinato, la desaparición de lo que en ningún caso se puede imputar a la Revolución cubana. No se puede presentar, ni se podrá, el nombre de un desaparecido en Cuba, el nombre de un asesinado, el nombre de un arrestado en la madrugada, encapuchado, que nunca más apareció, y de esas listas en América Latina hoy quedan sin resolver cientos de miles de casos. No se puede imputar nada similar a Cuba. Como no se nos pueden imputar nuevas modalidades de la legislación norteamericana, como los Tribunales Militares Secretos. Por tanto, sostengo que ha habido respeto absoluto al debido proceso y a las garantías para todos los acusados, en virtud de la legislación cubana y en virtud de principios generalmente reconocidos y aceptados en el mundo. Los voy a citar, los seis casos que voy a poner. Primero, todos los acusados conocieron los cargos que se les imputaban y tuvieron oportunidad de alegar sobre ellos antes de la celebración del juicio; de alegar todo lo que consideraron pertinente. No se enteraron en los juicios, es falso; fueron informados previamente y se les dio oportunidad, como a todo acusado en Cuba, a dar su opinión, sus elementos sobre la acusación. Segundo, todos los acusados ejercieron el derecho de contar con una representación letrada, con abogado defensor que, según la legislación cubana, puede ser designado por el acusado o, en su defecto, el tribunal lo sitúa de oficio. Voy a aclarar que participaron 54 abogados defensores en los 29 juicios; algunos abogados tuvieron más de un defendido. Participaron 54: 44 de ellos designados por los acusados y sus familias. Rechazo la idea de que alguno de los acusados pudo no tener apropiada defensa en el juicio, es falso. Mienten los que han dicho eso. De los 54 abogados defensores, 44, el 80%, fueron designados por los acusados; 10 fueron situados como abogados de oficio por los tribunales. Tercero, todos los acusados ejercieron su derecho de ser escuchados en juicio por tribunales previamente constituidos. No se creó ningún tribunal especial ad hoc para juzgarlos. No han ido a una corte militar formada de urgencia, es falso. Han ido a tribunales provinciales, previamente establecidos, según establece nuestra Ley, y por jueces que habían sido nombrados antes de las acusaciones, jueces que ya existían y trabajaban en esos tribunales. No ha habido tampoco nombramiento de jueces de urgencia ni tribunales creados específicamente, y es falso eso. Por tanto, todos han ejercido su derecho de ser escuchados por tribunales y jueces preexistentes en vista oral, cada uno; ha habido una vista oral donde ha intervenido el acusado, donde ha ejercido su derecho de volver a intervenir, al final, donde ha respondido preguntas de la defensa y de la fiscalía, donde han ido testigos, peritos; donde los abogados de la defensa interrogaron a testigos, peritos. Ha habido una vista oral, porque nuestra ley no permite la decisión de un tribunal, como la legislación norteamericana y de otros países, sin vista oral, en la que si el acusado se decreta culpable o llega a un arreglo, ya puede dictarse sentencia. Aquí en Cuba es obligatoria una vista oral, y la hubo. Es decir que no ha habido nadie juzgado a través de papeles o sin oír su opinión y sus declaraciones y las de sus abogados. La vista, además de oral, ha sido pública. Rechazo la idea de juicios secretos. Participaron un promedio de 100 personas por juicio. Han participado casi 3 000 personas en los juicios, básicamente familiares, además de testigos, peritos -cientos de testigos, peritos-, y, en promedio, unas 100 personas por juicio, casi 3 000 en los 29 juicios. Por tanto, rechazo la idea de los acusados sometidos a un juicio en un lugar sin garantías y sin nadie presente, es falsa esa información. La vista, además de ser oral y pública... Y ahora aquí debo aclarar lo siguiente: Se ha dicho: "Los diplomáticos extranjeros acreditados en La Habana" -algunos diplomáticos extranjeros que manifestaron interés, debo decir de una minoría de países, de un pequeño número de países, interesados, no sé por qué, en estas cuestiones de manera especial- "no estuvieron presentes en los juicios", se ha dicho eso como un ejemplo de falta de garantías. ¿Quién ha dicho que un diplomático extranjero tiene derecho a ir a un juicio donde no es juzgado un nacional de su país? Si hubiera habido un nacional de su país no se hubiera hecho el juicio sin la presencia del representante diplomático. Así ocurre en Cuba en los casos en que tenemos que juzgar en nuestro país a extranjeros porque han cometido delitos en Cuba, tráfico de droga, delitos de terrorismo y otros delitos, siempre está el acceso y la representación diplomática y consular del país de procedencia. ¿Por qué tiene que ir un diplomático extranjero a un juicio donde se juzgan cubanos, por un tribunal cubano, acusadores cubanos, abogados defensores cubanos y parientes cubanos? ¿Qué labor tiene que hacer allí de supervisión? El que quiera información puede pedirla a la Cancillería y nosotros decidiremos qué información ofrecemos. Nosotros no tenemos que conceder un derecho especial que no recibimos. Los tribunales tienen competencia para decidir quién viene y quién no viene. Quiero aclarar que no hemos violado una prerrogativa de algunos diplomáticos extranjeros en La Habana; los diplomáticos extranjeros no tienen por qué estar en un juicio donde no es juzgado un nacional de su país. Los tribunales correspondientes decidieron que no hubiera acceso a la prensa, es su prerrogativa, que nosotros respetamos; decidieron, por razones de seguridad, organizativas, de evitar cualquier tipo de incidente, limitar el acceso también a cientos de miles y millones de revolucionarios que, indignados por la actitud antipatriótica y mercenaria de estos individuos, hubieran querido estar en los juicios y tampoco han estado. Y los juicios se han celebrado con todas las garantías para la integridad física y moral de los acusados y con el debido orden y respeto a sus familiares y a todos los participantes. Insisto en que han sido vistas orales, públicas y contradictorias, principio del derecho que establece la actuación de la defensa, la opinión en contra. Por tanto, rechazo la idea de un juicio en el que no ha habido esas garantías. Cuarto, todos los acusados y sus defensores han ejercido el derecho de aportar las pruebas a su favor que consideraron, además de las presentadas por la instrucción policial, por la fiscalía; de presentar sus testigos, los abogados defensores presentaron 28 testigos, presentados por la defensa, que no habían sido previamente presentados por la fiscalía, de los cuales 22, la inmensa mayoría, fueron autorizados en el momento por los tribunales a actuar como testigos. Todos los abogados defensores tuvieron acceso previo al expediente de la acusación. No ocurrió aquí como a los abogados defensores de los cinco cubanos injustamente condenados en Miami, que todavía hoy, transcurrido todo este tiempo desde el juicio, no han podido acceder al 80% de la documentación presentada por la fiscalía, porque el gobierno de Estados Unidos la declaró secreta. Eso no ha ocurrido aquí. No ha ocurrido aquí que los acusados, para preparar sus alegatos, como ocurrió a los cinco cubanos en Miami, no hayan podido leer de qué se les acusa. Eso no ocurrió, como no ocurrió tampoco que los abogados defensores tengan que intervenir sin conocer el 80% de las páginas de la acusación fiscal. No ocurrió eso. Como tampoco ha sido sometida al confinamiento solitario en celdas de castigo ninguna de estas personas acusadas en Cuba, para impedir que se preparan para el juicio. Quinto, todos tienen derecho, y así les fue notificado en el juicio, de recurrir las sentencias ante un tribunal superior al que fueron condenados, en este caso ante el Tribunal Supremo, es un derecho que les asiste y que la legislación cubana respeta escrupulosamente. Y sexto -dije que iba a citar seis argumentos-, ha habido el más transparente y escrupuloso respeto a la seguridad física, a la integridad física y moral de cada uno de los acusados en todas las etapas del proceso, no hay aquí la más mínima evidencia, la más mínima sospecha, no se nos puede imputar el empleo de la coacción, o de la presión o de la amenaza, o del chantaje, porque tenemos ética, porque creemos en valores y eso es lo que nos ha permitido llegar hasta aquí y nuestro pueblo lo sabe. Sobre este tema voy a presentar la opinión de uno de los acusados en un juicio de ayer, sobre este asunto de las garantías. (Ruedan video) Presidente del Tribunal.-....declarar o abstenerse de hacerlo, ¿desea declarar? Acusado.- Sí deseo declarar. Presidente del Tribunal.- ¿Libremente? Acusado.- Libremente. Presidente del Tribunal.- Lo escuchamos. Acusado.- Yo sugiero que me hagan las preguntas, igual que a Miguel, que el tribunal me haga las preguntas. Presidente del Tribunal.- Es libremente, desea... Entonces le refiero lo mismo, que si hay alguna pregunta que no desee responder se lo comunique a los miembros del tribunal, es un derecho que usted tiene. Acusado.- Yo quiero significar aquí, delante de este tribunal, el trato correcto que nos han dado las autoridades de la Seguridad del Estado dentro del órgano de instrucción, que ha sido un trato justo, que no hemos sido vejados, no hemos sido maltratados en ningún momento. Tenemos que significar que el trato dado tanto por los oficiales, por el alto mando de Villamarista y por todo el personal dentro, tanto carceleros como todo el personal de servicio, ha sido el mejor con nosotros, o por lo menos con mi persona; tengo que decirlo así, porque, bueno, yo no tengo contacto con los demás acusados. Y agradecer que ese trato ha sido correcto, que hemos tenido una atención médica esmerada tres veces al día y que ante cualquier circunstancia de dolor, de cualquier problema de salud han estado los médicos en la celda, han estado ahí al pie de nosotros, y si presión alta, que si la pastilla a su hora, que si hay un dolor por aquí, un dolor de muela, cualquier cosa, el órgano de instrucción ha estado perennemente con nosotros. Nos han accedido a la visita de nuestros familiares, dentro de 15, 20, 25 minutos nos han dado para ver a nuestros familiares, eso lo agradecemos, o por lo menos yo lo agradezco, tengo que decirlo así; que la visita con nuestros familiares ha sido abierta, delante del instructor, pero, bueno, ha sido abierta, que se nos ha dejado conversar ampliamente; bueno, en fin, el contacto con nuestros abogados defensores también ha sido amplio, nos han dado todo el tiempo del mundo para comunicarnos con ellos. Bueno, dejar claro aquí que falsos rumores que pueda haber sobre ese tipo de conducta por parte de las autoridades de instrucción policial en Villamarista son falsos rumores, que no se puede decir que ahí se maltrata a nadie, que allí se veja a nadie y que allí se reprime a nadie.
Felipe Pérez.- Debo agregar a lo visto aquí, algunas clarificaciones. Aquí debo dar este dato: Hay 37 acusados que supuestamente han ejercido como "periodistas independientes". He visto publicaciones que hablan de que hemos arrestado a los principales periodistas cubanos, que hemos arrestado a la intelectualidad cubana. Eso es un despropósito singular, una superficialidad al referirse a este tema, que me impresiona. De los 37 acusados que durante años han proclamado ser "periodistas independientes", mientras ejercían su labor como agentes del gobierno de Estados Unidos en Cuba, realmente estudiaron periodismo y fueron periodistas alguna vez, 4, ¿está claro?, 4 de los 37; y en Cuba no existe la carrera de técnico medio en periodismo, ¿está claro?, ni en ningún lugar del mundo. Son 4 los que hicieron estudios de periodismo en alguna universidad y trabajaron alguna vez de periodistas, 4 de los 37. De los 37 hicieron estudios universitarios de algún tipo, 14, contando estos 4, ¿está claro?, para que ustedes, por favor, me ayuden a aclararles a los que evidentemente han tenido mala información, en ningún caso mala fe. Por favor, ayúdennos a decirles que en Cuba, además de los 157 corresponsales que trabajan para medios extranjeros -algunos ciudadanos de otros países, otros cubanos, 157, ustedes, una parte importante está aquí-, en Cuba trabajan como periodistas, con título de Licenciados en Periodismo, expedidos por nuestras universidades, después de cinco años, muchos con posgrados en otras instituciones, universidades en el mundo, 2 175 periodistas. Por favor, aclaren que los periodistas son ustedes, y ellos, los 2 175 periodistas cubanos que trabajan hoy en 548 medios de prensa cubanos -¡quinientos cuarenta y ocho!-: radiales, televisivos, impresos, de los cuales 237 tienen versiones digitales. Esa es la prensa cubana; no los mercenarios que publican en el Miami Herald lo que sus patrones les orientan, como veremos después; porque les tenemos más noticias, ¿está claro? Entonces, por favor, a ver si se abre paso la idea de que había 4 que habían sido alguna vez periodistas en su vida, de los 37, y que son 14 los que alguna vez pusieron el pie en una universidad; y que aquí hay más de 2 000 periodistas cubanos y 157 periodistas extranjeros que tienen título, que han trabajado como periodistas, que tienen una labor reconocida, que por favor no nos ofendan a nuestro gremio y a ustedes, cuyo trabajo apreciamos y respetamos, y que hacen una labor profesional y un trabajo de información y ejercen un importante papel social que nosotros reconocemos y apoyamos. Pero, bueno, llamarles periodistas a los mercenarios que participan en la conspiración para subvertir a Cuba, es una cosa que ofende nuestra sensibilidad. Debo decir, por otra parte, que solo economistas y contadores hay en Cuba más de 60 000. La idea de que los principales economistas cubanos han sido acusados, me parece que ofende nuestra inteligencia. Hay más de 60 000, ninguno estaba ahí, ¿está claro?, más de 60 000. Hay más de 700 000 graduados universitarios en Cuba. Cuando veo a algunas personalidades decir que lo mejor de la intelectualidad cubana ha sido acusado, realmente pienso en nuestros compañeros, en nuestras glorias de la danza, de la música, de las letras, de la poesía, de la pintura, de la actuación, nuestras personalidades del periodismo, nuestros escritores. Me parece que desconocer de esa manera y reducir la intelectualidad cubana a este grupo de personas, porque entre ellos haya algunos graduados universitarios, algunos intelectuales, algunas personas que ejercieron como periodista alguna vez, me parece que realmente es una ofensa al esfuerzo que hemos hecho en pos de la educación de nuestro pueblo y de la cultura.
Por tanto, ayúdennos a
aclarar eso, que todos los graduados universitarios de
Cuba no fueron llevados a juicio, que en Cuba hay más de
700 000. Y lo digo sin molestarnos, por supuesto, ¿no?,
no es que nosotros nos dejemos agotar la paciencia,
provocar por esas declaraciones, pero nos parece que la
verdad debe ser dicha con honestidad, independientemente
de las posiciones o los juicios que se tengan sobre
Cuba. |
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