LA JIRIBILLA

NO NOS VAN A VENCER
 
“Estén allí, luchen allá”, nosotros acá vamos a luchar con ustedes. Vamos a estar todos juntos en todas partes y no nos van a vencer. No nos van a vencer porque sus asociaciones son muy oscuras, y su oscuridad no produce ninguna luz. Vamos a asistir a esas voces imprescindibles para nuestro ser que son las voces de los hermanos norteamericanos, que hacen del arte y la cultura el espíritu universal que nos asiste a todos.


Pablo Armando Fernández |
La Habana

Llegué a los Estados Unidos en 1945, había una guerra contra el fascismo. Cinco años después ya no era el mismo país, ya trataban de cambiarlo, deshacerlo, afearlo, no obstante, el pueblo del que hemos hablado, esos que dicen no en nuestro nombre, sigue siendo un gran pueblo, no obstante, a mí me preocupa la nación norteamericana. 

Pensemos que los Estados Unidos de Norteamérica libraron la primera revolución en este continente contra el colonialismo. Tengamos en consideración que esos esclavos que después de una guerra civil entre señores capitalistas, tuvieron una voz y le dieron forma al rostro de los Estados Unidos; pensemos en los judíos, islámicos, cristianos, que llegaban perseguidos de sus países, desesperados, hambrientos, desilusionados, y como los descendientes de esos pueblos le quisieron dar un espíritu a esta nación. Espíritu que se da a través de la poesía, la narrativa, el ensayo, el teatro, la música, el cine, como le fue dando un concepto profundo, serio, del espíritu, del alma que podía ser el norteamericano. Esos seres están allí, son tan poderosos que continuamente están exclamando que no en nombre de ellos contra esa guerra que aterra a todo el mundo. Ya vemos cómo se saquean los fondos culturales; tengo temor de que se saquee el fondo espiritual de esa nación. No obstante, estamos seguros de que todos estos señores y señoras, estos hombres y mujeres que han firmado estos documentos están en defensa de ese espíritu, y eso alienta. Pero uno no puede descuidarse. Ellos, tampoco. Pues decimos no, pero esas fuerzas siniestras, sin alma, pueden dañar el fondo de ese espíritu que también es el nuestro. Porque ese espíritu se ha universalizado de tal forma que ha influido en la literatura, en el cine, en el teatro, en todas las artes concebibles al resto de la humanidad. De momento, uno encuentra que Simone de Beauvoir dice maravillas de Faulkner y así ha ocurrido entre los demás en Inglaterra,  Francia e Italia, hay una admiración profunda por esos seres que dan muestra de lo que es la sensibilidad, de lo que es el talento, de lo que es la imaginación, y un pueblo que quiere definirse como tal. Esperemos todos que ayuden con su voz en alto para que ese país mantenga su rostro y su voz, pero también es nuestra responsabilidad cuidarlos a ellos, preocuparnos por ellos, alimentar esos espíritus, diciéndoles: “estén allí, luchen allá”, pero nosotros acá vamos a luchar con ustedes. Vamos a estar todos juntos en todas partes y no nos van a vencer. No nos van a vencer porque sus asociaciones son muy oscuras, y su oscuridad no produce ninguna luz. Por lo tanto, vamos a asistir a esas voces imprescindibles para nuestro ser que son las voces de los hermanos norteamericanos, que hacen del arte y la cultura el espíritu universal que nos asiste a todos.

Tomado de la Mesa Redonda "Intelectuales y Artistas Cubanos contra el Fascismo", del lunes 14 de abril de 2003.


© La Jiribilla.
La Habana. 2003
http://www.lajiribilla.cu
http://www.lajiribilla.cubaweb.cu