LA JIRIBILLA

DE VÍCTOR HUGO A SARAMAGO
 
ArgenPress


Y de pie frente al cadáver/clavó en él sus ojos negros/se lo quedó mirando con un semblante de hierro. 'Juan de Dios Peza, ' La calle de Xicoténcatl 

En 1863, con motivo del sitio a que fue sometida la ciudad mexicana de Puebla por parte del ejercito francés, Víctor Hugo escribe una emotiva carta que inicia expresando:

”Hombres de Puebla

Tienen razón al creer que estoy con ustedes. No es Francia la que les hace la guerra, es el imperio.

Ciertamente estoy con ustedes. Estamos de pie contra el imperio, ustedes por un lado, yo por el mío. Ustedes en su patria.

Yo, en el exilio. Combatan, luchen, sean terribles, y si piensan que mi nombre les puede servir, utilícenlo. Que ese hombre que les hace la guerra sea el blanco, que la libertad sea el proyectil.”

El día 28 de mayo de 1864, acompañado de su señora esposa, desembarca en el Puerto de Veracruz, México, Maximiliano de Habsburgo, a quien un grupo antirrepublicano le ofreció la corona del 'Imperio Mexicano'; desde luego que el señor 'Emperador' llegó a México precedido por las tropas del ejercito Francés que desde el año de 1861 invadieron el país.

El Presidente de la República Mexicana Don Benito Juárez García, encabeza la heroica lucha del Pueblo Mexicano contra la ocupación, así, después de seis años de Guerra, el día 15 de mayo de 1867, el ejercito mexicano toma la Ciudad de Querétaro, captura a Maximiliano y sus cómplices Miramón y Mejia, el trío es sometido a juicio y después de juzgarlos son condenados a la pena de muerte que se ejecuta el 19 de junio de 1867 en el cerro de las campanas.

Las 'naciones civilizadas' de la época ponen el grito en el cielo y califican el fusilamiento de acto salvaje. Vale la pena hacer mención que las naciones civilizadas de la época eran las naciones colonialistas y ¡Oh! casualidad son las mismas que mantuvieron la colonización de África y oriente medio hasta los años 70 del siglo pasado continuándola hasta la actualidad con su sistema financiero y con la invasión a Irak, entre éstas naciones, claro esta, se encuentran España e Inglaterra.

Al enterarse de la sentencia a que se hicieran acreedores el 'emperador ' y sus cipayos Víctor Hugo dirige una extensa carta al presidente Juárez, en esta carta entre otras cosas le expresa:

'Sí, a esos reyes cuyas prisiones se desbordan, cuyos patíbulos están enmohecidos de muertes, a esos reyes de las horcas, de los destierros, de los exilios y de las Siberias, a aquellos que tienen Polonia, a aquellos que tienen Irlanda, a aquellos que tiene La Habana, a aquellos que tienen Creta, a esos príncipes obedecidos por los jueces, a esos jueces obedecidos por los verdugos, a esos verdugos obedecidos por la muerte, a esos emperadores que con tanta facilidad hacen cortar la cabeza de un hombre, ¡demuéstreles cómo se perdona la cabeza de un emperador!

Por encima de todos los códigos monárquicos chorreados de sangre, abra usted la ley de luz, y, a la mitad de la más sagrada de las páginas de libro supremo, que se vea el dedo de la República posarse sobre este mandamiento de Dios: No matarás.

Esas dos palabras contienen el deber.

El deber, usted lo realizará.

Ay, el usurpador será salvado y el libertador no pudo serlo. Hace ocho años, el 2 de diciembre de 1859, tomé la palabra en nombre de la democracia y pedí a Estados Unidos por la vida de John Brown. No la obtuve. Ahora le pido a México la vida de Maximiliano. ¿La obtendré?

Sí. Y probablemente a esta hora ya está hecho.

Maximiliano le deberá su vida a Juárez.

¿Y el castigo?, se dirá.

El castigo, ahí lo tiene.

Maximiliano vivirá 'por la gracia de la República'.

Víctor Hugo
Hauteville-House, 20 de junio de 1867

El presidente Juárez, representando el sentir del pueblo mexicano, de las viudas, de los huérfanos, de los empobrecidos por la guerra, es decir de las victimas de la invasión, se abstuvo de demostrarle al mundo como se perdona a un invasor, por el contrario le envió el mensaje al mundo que cualquiera que invadiera México, así fuera el ejercito mas poderosos 'Levantaría la tierra de este país anegada en su propia sangre'...  ese fue el mensaje, ese fue el ejercicio de la soberanía mexicana en defensa de su integridad.

La carta de Víctor Hugo a Juárez fue publicada el 21 de junio en la prensa inglesa y belga. Al mismo tiempo, un despacho telegráfico expedido desde Londres por la embajada de Austria y por orden especial del viejo emperador Fernando II, anunciaba a Juárez que Víctor Hugo solicitaba el perdón para Maximiliano. Este despacho arribó a México demasiado tarde.

Maximiliano no 'vivió por la Gracia de la Republica' Juárez pasó a la historia como Benemérito de las Américas y Víctor Hugo es reconocido como uno de los mas grandes literatos. No cabe duda ' Cada quien en su Oficio es Rey'.


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La Habana. 2003
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