|
LOIPA, UNOS BRAZOS QUE HACEN MÚSICA
Uno
de los mayores valores de esta compañía es el hecho de
tener todas sus generaciones presentes. Nuestra escuela
de ballet, por ser tan joven tiene esa posibilidad, lo
que cada generación puede aportar está vivo.
Toni
Piñera
|
La Habana
Corría 1955
y muy poco tiempo después de entrar en la Academia de
Fernando y Alicia, le propusieron participar en las
funciones del Ballet de Cuba, algo que fue como un sueño
para Loipa. De esos tiempos aparecen dos imágenes en su
mente: Las sílfides, en un programa concierto en
el Auditorium; y en la otra, con el traje de muchacho
napolitano y una mandolina en la mano, en una
representación de El lago de los cisnes. Pero en
el centro de estos recuerdos, la presencia de Alicia,
Igor Youskevitch y Royes Fernández.
Desde esa época, su nombre ha estado siempre ligado a la
danza, como bailarina, profesora y maitre. No sólo en
nuestro país, junto al BNC, que es su cuna, sino junto a
agrupaciones como el Ballet Bolshoi, las compañías de
Roland Petit y Maurice Béjart, la Opera de París..., en
las que ha dejado huellas profundas por el mundo. Loipa
Araújo ha interpretado todos los clásicos y también los
papeles más contemporáneos, y sobre todo ha sido siempre
una bailarina muy cubana, pero también muy universal.
El tiempo ha pasado y Loipa (maitre, profesora...)
continúa como ejemplo y guía, junto con la maestra y
otros grandes de la danza, en el BNC donde respiran
todas las generaciones... "Uno de los mayores valores de
esta compañía es el hecho de tener todas sus
generaciones presentes. Nuestra escuela de ballet, por
ser tan joven tiene esa posibilidad, lo que cada
generación puede aportar está vivo y eso es algo que
debían apreciar los jóvenes, pues existen muchas
agrupaciones donde los que marcaron la escuela no
existen ni están activas como profesoras, ensayadoras.
Teniendo esa posibilidad no todo el mundo lo valora." |