| LA JIRIBILLA Nro. 108 |
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UN CUBANO GANÓ EL
PREMIO LA JOVEN ESTAMPA 2003 Sobre los dípticos premiados de Hernández, "Corte de máquina" y "Asentar trabas", el jurado argumentó que: "Este premio se ha otorgado considerando que el artista logra una propuesta bien conceptualizada, con ironía, realizada en una de las técnicas más antiguas y tradicionales del grabado, pero desde un punto de vista totalmente contemporáneo, manifestado en la ruptura de la forma tradicional de la matriz, del marco del grabado y de la composición de la obra. Jesús Hernández, a pesar de su juventud, manifiesta una madurez artística notable (Mención en la edición anterior), y su obra constituye un interesante puente en la interpretación de la disciplina desde lo tradicional hasta lo contemporáneo." También el jurado decidió otorgar dos Menciones de Honor a Janette Brossard Duarte y Nadiesha Inda, ambas de Cuba; y menciones a Andrés Garavelli, de Argentina; Cristóbal Tavera, de México y Ernesto Fernández Valmaseda (Magua), de Cuba. Entre los criterios de selección del jurado se destacaron, según el documento de premiación, la conjugación de la madurez en el planteo conceptual, el dominio de la técnica, la contundencia en la propuesta personal, y "muy especialmente", la coherencia. De igual modo, se tomó en cuenta "la diversidad de propuestas que incluyen técnicas tradicionales, imágenes digitales, objetos e instalaciones, así como la pluralidad de estéticas." Se agregó, además, que "la idea de esta diversidad se hace evidente en la selección final y pone en evidencia la amplitud de caminos en los que transita la gráfica contemporánea." Por otra parte, los miembros del jurado realizaron una tarea adicional de curación del total de la exposición, "por entender que era importante la interacción de todas estas obras en el espacio expositivo asignado, el cual unido al excelente montaje realizado por el equipo de la Casa de las Américas, contribuye a destacar el valor intrínseco de los trabajos expuestos." El acta recoge también una serie de recomendaciones a favor de la mayor promoción de la convocatoria y también pone en evidencia que "los envíos recibidos han ido decreciendo en comparación con las primeras ediciones del evento, y a pesar de la gran tradición gráfica que tiene Latinoamérica." El jurado alude que ello se debe, entre otras razones, a la crisis económica actual y los conflictos internacionales que hacen peligrar la circulación en la región. En otro sentido, también el jurado considera que "hay en esta nueva generación un desplazamiento de intereses hacia otras disciplinas que no envuelven a la gráfica tradicional. Quizás, el creciente interés por los nuevos medios ha llevado a relegar los procedimientos tradicionales sin tener en cuenta que los procesos de hibridación que se están produciendo en el arte contemporáneo permiten a la gráfica definirse en nuevos términos que aprovechen su capacidad múltiple. Esto explicará la falta de interés en participar de un Premio convocado específicamente para "grabadores". Sin perder su énfasis en el grabado, pero abriéndose hacia los intereses que aparecen en las nuevas generaciones, el Premio debería convocar a artistas en general que usen la gráfica como estrategia en sus discursos artísticos." Según las palabras del jurado en sus valoraciones finales, Cuba ha sido el país que ha enviado los trabajos más contundentes, en sentido general. Ello se debe en gran parte, a la voluntad por sistematizar el estudio del grabado en la Isla, y también por la existencia de eventos como La Joven Estampa que se mantiene como el único de su tipo en la región. Desde ahora, la Casa de las Américas y el Premio La Joven Estampa están convocando a jóvenes menores de 35 años a participar en su novena edición que se celebrará alrededor de esta misma fecha durante el 2005. |
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