PARANOIA LÍQUIDA

EEUU: donde expectorar te cuesta la libertad.

Expectorar es algo común. En sus 36 años de vida, John Carl Márquez debió haber eliminado saliva muchas veces. Seguramente aumentó la frecuencia de la eliminación de fluidos ante la presencia de gripes. Ciertamente, se convierte en una ofensa sucia, suerte de tratamiento despectivo, cuando se arroja el líquido a un semejante. Pero... realmente, ¿es justo condenar a alguien a cadena perpetua por hacerlo?

Según la edición del 3 de julio de la CNN, en Oklahoma City, el señor Márquez escupió a un oficial y en lugar de tener un año en prisión por haber golpeado a su esposa, ahora encara cadena perpetua porque su saliva en el cuerpo del oficial "puede trasmitir alguna enfermedad mortal".

Ambas personas involucradas en el incidente, fueron sometidas a un examen médico y se pudo comprobar que el supuesto "líquido mortal" no contenía bacilos peligrosos.

La paranoia que alimentan los sectores neoconservadores y fascistas ahora en el poder norteamericano, están conduciendo a una suerte de "antisocialización del ser humano". Ya es delito hasta escupir, pronto lo será hablar, en cualquier momento pensar y por ese camino... vivir.

LA JIRIBILLA. 2003