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LA
VIDA EN CUADRITOS
Paquita
Armas Fonseca
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La Habana |
JUAN DEMETRIO ACEVEDO FERNÁNDEZ DE PAREDES
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Caricaturas de
Juan
Juan
Demetrio Acevedo Fernández de Paredes, es su nombre
completo, que firma como Juan y es el padre del Cuy, un
delicioso personaje muy cercano para los defensores de
una historieta con sabor latinoamericano, que fue
publicado en Cuba en la década del ochenta.
Acevedo es un cultor del comics por absoluta profesión
de fe. Su nivel académico le confiere la posibilidad de
desarrollar varias profesiones.
Cursó estudios en la
Facultad de Letras de la Pontificia Universidad Católica
del Perú (PUC), Licenciatura en Historia del Arte en el
Departamento de Arte de la Universidad Nacional Mayor de
San Marcos (UNMSM), y pintura y grabado en la escuela de
Artes Plásticas de la PUC.
Entre otros títulos
tiene el de periodista y Profesor Honorífico del Humor
en la Fundación General de la Universidad de Alcalá.
De 1971 a 1974 fue
profesor de cursos de Historia del Arte en la
Universidad Católica del Perú y en la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos, así como en la Escuela
Regional de Bellas Artes de Ayacucho, de la que fue
director.
Desde 1975 hasta el
presente ha sido profesor y promotor de talleres de
historietas en diversas ciudades de Alemania, Brasil,
Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, EE UU, España,
Guatemala, México, Nicaragua y Perú.
Es creador de un
método para la enseñanza de la historieta, sistematizado
en su libro Para hacer historietas, que desde
1979 se aplica en experiencias educativas de diversos
países.
En 1969 debutó en la
revista Caretas como dibujante hasta el presente
cuando publica sus dibujos de humor e historietas en los
principales medios de prensa peruanos, que en buena
parte son difundidos por medios de prensa de otros
países.
También ha sido
editor de suplementos de historietas y humor gráfico en
el diario Ultima Hora, El Diario de Marka;
en ¡No! en la revista Sí y en EL Mundo,
además de la sección cultural de la revista Marka.
Es padre de decenas
de personajes e historias como El Cuy (1977), Love Story
(1978), La Araña No (1987), Luchín González (1988), y
Piolita (1989)…
A partir de sus
dibujos e historietas difundidos en diarios y revistas,
se editaron varios de sus libros. Los principales son:
Paco Yunque (ocho ediciones peruanas, además de
en Alemania y Suecia), Aventuras del Cuy
(ediciones peruana y cubana), Ciudad de los Reyes
(ediciones peruana y alemana), Túpac Amaru (tres
ediciones peruanas, además de su edición en Bolivia e
Italia), La Convención sobre los Derechos del Niño
(cinco ediciones peruanas, además de su edición en
Colombia). Su libro Para hacer historietas, se ha
editado varias veces en el Perú, cinco en España, tres
en Alemania, dos en Brasil. Pobre Diablo y otros
cuentos estuvo entre los libros con mayor acogida en
la Feria del Libro de Lima, de 1999. En mayo de 2001
presentó los dos primeros tomos de su abarcadora obra
La Historia de Iberoamérica desde los niños, editada
por la Organización de Estados Iberoamericanos y la
Secretaría de Cooperación Iberoamericana
Ha realizado dos
spots de dibujos animados sobre los derechos del niño,
para Rädda Barnen de Suecia y la UNICEF. Uno de ellos se
proyectó diariamente en el año 2000 por televisión, a
todo el continente americano a través de CNN en español.
Acevedo ha
participado en diversas exposiciones de caricaturas,
humor gráfico, historietas y diseño gráfico en Alemania,
Bulgaria, Cuba, España, Italia y el Perú. La más
completa fue su exposición retrospectiva 30 Años de
Historietas y Humor en el Centro Cultural de la
Universidad Católica del Perú, de noviembre 1999 a
febrero del 2000 y la más reciente El ¡No! de juan
en la Galería de Arte. Universidad Nacional Mayor de San
Marcos, en agosto y septiembre de este año.
Su reconocido
prestigio autoral ha hecho que sea jurado en diversos
certámenes internacionales, como la III Bienal de Humor
Gráfico San Antonio de los Baños en Cuba, en 1983, en el
Concurso Latinoamericano de Vídeo, IPAL, Lima, en 1990,
Festival Cinema Jove- Sección Escolar en Valencia, en
1992, además de en numerosos concursos nacionales, como
el Juvenil de Historietas en siete ediciones entre 1993
y 1999.
Ha participado como
ponente en varios seminarios internacionales sobre su
especialidad y sobre Latinoamérica.
En la actualidad se
encuentra trabajando nuevos capítulos de La Historia
de Iberoamérica, desde los niños, auspiciado por la
Organización de Estados Iberoamericanos y la SECIB. Y
cincela un gran sueño: la organización del Centro de la
Historieta. Su objetivo es la difusión universal del
lenguaje de la historieta, como base para la
democratización de los diversos lenguajes visuales, en
cuanto a su producción y lectura
—¿Qué
premios o condecoraciones has recibido?
Formales, apenas un par: Profesor Honorífico del Humor,
por la Universidad de Alcalá en 1997, y un segundo
premio en una bienal en el Instituto Italiano de
Cultura, en 1984, que por ser segundón nunca menciono.
Informales, muchas mentadas de madre por gente de
escasas luces, así como retiro de la amistad, por otros
intolerantes. También intrigas para cerrarme el paso en
varios trabajos, o sea las condecoraciones habituales en
el gremio de la caricatura política.
— ¿Y
exposiciones personales o colectivas?
Colectivas, varias en el Perú y en Alemania, Bulgaria,
Cuba, España e Italia, individuales: en la Universidad
de Lima en 1982, Memorial do América Latina en São
Paulo, 1990, Centro Cultural Peruano Alemán Arequipa,
1996, Centro Cultural de la Pontificia Universidad
Católica, Lima, 1999 y en la Universidad Nacional Mayor
de San Marcos, Lima, 2003.
—¿Qué
estás haciendo actualmente?
Dibujando el capítulo 4 de La Historia de
Iberoamérica desde los niños, una historieta que
debo presentar en Madrid en 2004. Es muy laboriosa, pues
las fases de investigación y realización son muy
exigentes. A cambio, creo que servirá para que los niños
de todos nuestros países conozcan más nuestros procesos
y amen más nuestra identidad, aquella desde la que
aportaremos al mundo.
—¿Qué
es para ti:
una
caricatura,
El
arte de retratar a una persona exagerando algunos de sus
rasgos más característicos. El buen caricaturista logra
un retrato psicológico y aún ético de la persona. El
mediocre se queda en lo aparente.
y
una historieta?
Una
joven bella, comunicativa y audaz, con la que mantengo
un romance para toda la vida. Suelen encantarme las
cosas que cuenta. También tuve amoríos con otras
muchachas arrebatadas (la caricatura política y el humor
gráfico), pero las dejé. En la historieta encontré a mi
media naranja.
A
Acevedo le pedí que me respondiera con dibujos cuatro
preguntas, el significado de cuatro palabras. Declinó la
invitación y usó las palabras:
la paz:
Una línea horizontal en la que podemos escribir las
palabras amor y libertad
el
amor:
Un círculo eterno en el está tu nombre
la
amistad:
Una línea de tierra y al fondo el mar
tu
patria:
La humanidad que encuentro en los ojos de la gente, de
los animales, las plantas, el paisaje… Como escribió
César Vallejo: «¡[…] y el mismo cielo, todo un
hombrecito!».
Pero,
tenemos dibujos suyos...
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Caricaturas de
Juan
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