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Ernán lópez nussa
Figuraciones
Han pasado los años
desde que Figuraciones viese la luz como
fonograma. Es un trabajo que da testimonio de
los derroteros por los que transitase la música cubana
de carácter propositivo y en particular el jazz durante
la pasada década de los 90.
Joaquín
Borges-Triana|
La Habana
Cuando uno escucha un
disco después de varios años de haber sido editado y lo
disfruta como si fuera nuevo, no cabe otra cosa que
concluir que estamos ante un verdadero producto cultural
y no frente a una de esas tantísimas grabaciones que
solo responde a modas coyunturales y a una simple
operación de mercadeo. Justo lo anterior me ocurre con
Figuraciones, que fue el primer esfuerzo
discográfico acometido por el pianista y compositor
Ernán López-Nussa cuando decidió iniciar una carrera
como solista, tras su fructífera experiencia como
integrante de los grupos Afrocuba y Cuarto Espacio, sin
duda alguna dos de las agrupaciones que han dejado un
mayor legado en la escena de la Música Cubana
Alternativa.
Las intenciones de
Ernán y de sus compañeros de aventura se ponen a las
claras de manifiesto desde el primer corte del álbum,
ese estándar del jazz de todos los tiempos que responde
al nombre de On green dolphin street. La versión
que aquí se nos ofrece parte de fusionar los aires
clásicos del género con la ritmática cubana, para así
entregarnos una propuesta dentro de los códigos del jazz
latino, objetivo que va a ser la columna vertebral del
CD. En este corte, López-Nussa da espacio para que el
contrabajista Carlos del Puerto (hijo) y el batería
Jimmy Branly (antiguo colega del pianista en las filas
de Cuarto Espacio) demostraran que ellos están entre los
mejores intérpretes surgidos durante los noventa en
nuestro país en los terrenos del jazz.
Sigue luego una
composición de Ernán que se ha convertido en una de las
piezas que lo identifica. Me refiero a «Momo», que para
la presente ocasión es interpretada a piano solo. A
fuerza de ser sincero tengo que decir que, en mi caso
personal, prefiero la anterior versión que se conoció
del tema a cargo de Cuarto Espacio. Esta que nos brinda
su autor no está nada mal, pero se me queda por debajo
de la otra en el sentido de búsqueda de nuevas
articulaciones y en especial de tímbricas no habituales
dentro de la música cubana. A favor del actual arreglo
de «Momo» cabría comentar que permite valorar de forma
mucho más nítida lo interesante del trabajo del creador
al traer a nuestro tiempo un género local de finales del
siglo XIX como es la contradanza.
Entre mis cortes
favoritos del fonograma incluyo You are the sunshine
of my life, una vieja canción del estadounidense
Stevie Gonder, perteneciente a la que estimo como su
etapa dorada. Aquí López-Nussa vuelve a recurrir al
formato de trío, es decir, piano, contrabajo y batería.
Lo interesante del arreglo viene dado por el sutil modo
en que se inserta la síncopa en una estructura
morfológica que en esencia es fiel a la propuesta
inicial de Gonder. El primer solo de la pieza corre por
Carlos del Puerto y me resulta en extremo tierno. En el
caso del que desarrolla Ernán, el mismo sobresale por su
fluidez. En los distintos coros que lleva adelante,
siempre desde la mesura, va tejiendo un discurso que
poco a poco complejiza, en el que junto a la sucesión de
notas ya hacia los finales también echa mano al ponche
de acordes. Sencillamente, excelente.
Viene después una
trepidante versión de «Giant steps», esa maravillosa
composición del saxofonista John Coltrane. El énfasis
del arreglo recae esta vez en lo ritmático. A lo largo
de todo el corte se percibe a las claras la influencia
en la estructura formal del género bailable. Algo por el
estilo sucede con «La negra Tomasa», original de
Rodríguez Fife. Sé que en un disco de jazz latino
inevitablemente hay que incluir piezas de este tipo, que
a las mayorías consumidoras del género les encantan y
son caballos de batalla en cualquier concierto. Sin
embargo, por el uso y abuso que se ha realizado de este
tipo de propuestas, a mí me van resultando demasiado
manidas, con lo mismo de lo mismo. Pero qué le vamos a
hacer, son las reglas del mercado y además de arte, la
música es un producto comercial que hay que vender.
Para mi gusto, la
cosa vuelve a ponerse buena en el tema que da nombre a
la grabación, «Figuraciones». Para que se comprenda
exactamente lo que quiero decir, esta es una composición
también dentro de los cánones del jazz latino, pues está
inspirada en la rumba de cajón y el guaguancó; no
obstante, el trabajo pianístico —en el que brilla la
mano izquierda— resulta harto llamativo y no cae en los
clichés tan empleados por los días que corren y que para
mí ya son demasiado aburridos. En el corte además se
destaca la intervención de Inor Sotolongo, uno de los
percusionistas más estables surgidos en nuestro país en
los últimos tiempos.
Otra de las
creaciones de Ernán, recuperada por él de los gloriosos
tiempos de Cuarto Espacio, es esa joyita denominada «Polkandson».
Para la interpretación de la pieza, se nos presenta
íntegro el cuarteto que para los días de la grabación de
este álbum lo acompañaba. La melodía representa a la
perfección el carácter transnacional por el que hoy
atraviesa lo más avanzado de nuestro quehacer sonoro y
en particular el conjunto de lo que he dado en llamar
Música Cubana Alternativa. No me oculto para afirmar que
creaciones como ésta son las que más me cautivan y creo
que en cosas así es donde nos encontramos con el mejor
López-Nussa. Como su propio nombre lo indica, el tema
representa una simbiosis en la cual se fusionan en
absoluta armonía dos géneros típicos de latitudes bien
remotas del planeta: polka-and-son. Resulta también el
único corte de la grabación en el que se introduce,
junto al piano, la tímbrica de los teclados
electrónicos. El solo de Ernán es muy caliente y
funciona como estupendo preámbulo para que tanto el
percusionista Inor Sotolongo como el batería Jimmy
Branly se luzcan en sus respectivos instrumentos.
Como inequívoca señal
de que no quiere ser encasillado en tal o más cual
estilo, acertadamente Ernán escoge para concluir su CD
Figuraciones una pieza de ese
revolucionario de la música contemporánea que fuera el
trompetista Miles Davis. Trátase del tema titulado
«Solar». Sobre la aparición de dicha composición en un
disco que en lo fundamental está orientado hacia los
perfiles del jazz latino, el propio López-Nussa comenta
en el libreto-portada del material: «Este tema está
incluido a modo de recreación del mundo de los Standars
de jazz en su clásica tradición. Es quizás mi
homenaje a este gran género que evoluciona y cambia pero
continúa siendo una constante en nuestra vida como
músicos de jazz.» A tono con lo antes expuesto, aquí el
juego es al duro y el trío conformado por Ernán,
Carlitos y Jimmy se explayan a sus anchas para que no le
quede duda a nadie de que ellos saben lo que se traen
entre manos.
Han pasado los años
desde que Figuraciones viese la luz como
fonograma. Hoy, los músicos involucrados en esta
grabación llevan adelante otros proyectos en distintas
latitudes. Empero, lo importante está dado por el hecho
de que por suerte su propuesta sonora quedó registrada
en soporte digital. Es un trabajo que da testimonio de
los derroteros por los que transitase la música cubana
de carácter propositivo y en particular el jazz durante
la pasada década de los 90.
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