|
El canto cubano va a seguir adelante
«Siempre
he querido mucho a Cuba y valoro altamente la gran
solidaridad con el pueblo uruguayo. Fue un reencuentro
con Cuba. Además traía una necesidad y un mensaje para
los jóvenes uruguayos que están estudiando aquí: vine a
cantarle canciones de la patria y eso es muy
emocionante». Entrevista con el trovador uruguayo
Héctor Numa Moraes.
María
Fernanda Ferrer|
La Habana
Fotos: Alain Gutiérrez
Sábado 8 de noviembre, noche cerrada, lluvia copiosa,
Sala Majadahonda y un pequeño (y a la vez
representativo) grupo de trovadores fueron los
conjurados para un tiempo de reflexión y reconocimiento
mutuo con el trovador uruguayo Héctor Numa Moraes.
|

|
Concluía en el patio del Centro Cultural Pablo de la
Torriente Brau en Muralla 63 el concierto del
trovador Lázaro García —uno de los fundadores de la
nueva trova cubana—, Numa Moraes se notaba seducido por
la fresca lírica del trovador cienfueguero y solo
faltaba subir las escaleras para que en la Majadahonda
se sucediera una suerte «tope» entre trovadores.
El poeta Víctor Casaus agradeció, en
nombre del Centro Pablo, la presencia de Numa —quien
horas antes había ofrecido un concierto único en el
teatro Auditórium Amadeo Roldán— y a la vez presentó a
los trovadores. Justo ahí, comenzó el intercambio
caracterizado por la franqueza y la coincidencia.
El trovador que nos visita quiso saber el
porqué del término «novísima trova», denominación que en
«lo personal no comprendía». Silvio Alejandro Rodríguez,
joven trovador habanero que recientemente ofreció su
concierto Multitudes en la silla en el espacio
A guitarra limpia, aseveró que «somos la misma trova
de Sindo Garay, de Manuel Corona, del Trío Matamoros,
pero con caras jóvenes». Afirmación apoyada por el
periodista y escritor German Piniella al decir que
«cantarle al amor y a la patria desde la guitarra: eso
es la trova».
Por su
parte Numa habló de las raíces de la música en su país,
del fuerte acento folklórico que posee, de sonoridades
que son «como un río que fluye melancólico», de las
diferencias en cada región, de géneros como el chamamé,
la chamarita o la milonga. Calificó a Daniel Viglietti
como «un trovador con una altísima cultura musical y un
gran concertista de la guitarra que logró mezclar la
canción del siglo XVI con timbres contemporáneos». A
Alfredo Zitarrosa como un «cantor citadino que tiene
entre sus muchos méritos fundir el decir del gaucho, del
hombre de campo, con la lírica de la ciudad. A pesar de
su marcado estilo gardeliano incursionó en el jazz y ¡lo
logró!».
El invitado del Sur disertó también en torno a «la
murga», género nacido en Uruguay y que —a pesar de que
su origen parte de las fiestas populares conocidas como
«carnavales»— sus textos están impregnados de una
profunda lírica y con una proyección de crítica
social.
Otros temas fueron tratados con palabras hasta que la
guitarra reclamó opinar. Heidi Igualada, trovadora,
desenfundó su instrumento y cantó un precioso texto
recientemente estrenado y desconocido para muchos que
dedicó a La Habana. Luego la guitarra fue pasando a las
manos de otros trovadores: Ariel Díaz, Rita del Prado,
Jorge García, Silvio Alejandro… hasta que llegó a las de
Numa. Dos fueron los temas interpretados, seguidos con
gran atención por los que tuvimos la suerte de estar
presentes.
Al final del encuentro y «atrincherados» en uno de los
preciosos y aún húmedos balcones coloniales de la Sala
Majadahonda quisimos conocer las opiniones del
trovador uruguayo.
«Noto que se sigue manteniendo una gran calidad en los
textos y me ha impresionado mucho la manera como se toca
la guitarra en Cuba. Si bien no es la guitarra del Sur,
muy influida por la soledad de la pampa, que obliga al
cantor a conversar con el instrumento, aquí la guitarra
es muy limpia, es más armónica y muy cubana.
Eso para nosotros es extraño porque no usamos tanto la
armonía, sino el contrapunto; se siente esa conversación
en la que el cantor está cantando y la guitarra está
conversando. Eso es típico del Río de la Plata, sobre
todo del Uruguay, de la zona de Buenos Aires y del sur
brasileño.
Encontré muchachos muy creativos. Realmente me encantó y
estoy seguro de que el canto cubano va a seguir
adelante».
Acaba de efectuarse concierto Carta de provincia,
de Lázaro García ¿Valoración de músico a músico?
Me encantó. Nunca lo había escuchado aunque sí lo había
oído nombrar. Conocía el tema «Carta a mi madre», pero
interpretado por Sara González. Esa canción siempre me
fascinó y me ha emocionado cuando supe que él era el
autor. Me gustó su timbre de voz y su forma de
expresar. Pienso que es un cantor que puede gustar en
cualquier lugar. Me hubiera pasado toda la noche
escuchándolo. Espero conseguir material grabado para
difundirlo en la radio porque en Uruguay no se conoce
Lázaro; su música no ha llegado y a nosotros se nos hace
muy difícil conseguir material. Antes en la Argentina se
editaban algunas cosas de Silvio Rodríguez, Pablo
Milanés, Santiago Feliú, Noel Nicola… Me llevo una gran
sorpresa con este cantor del que voy a hablar muchísimo.
Me hizo recordar a Vinicius de Moraes por la forma de
presentarse, por la forma de charlar con el público, por
la alegría y a la vez por la emotividad que le pone a su
canto.
¿Veinte años de no venir a Cuba?
Allá
por el 74 viví aquí un año y quedó mi hijo Tato, que
creció en La Habana. Siempre he querido mucho a Cuba y
valoro altamente la gran solidaridad con el pueblo
uruguayo. Fue un reencuentro con Cuba; conocí al
trovador Jorge García, que es un artista realmente
bueno. Ha sido una dicha volver a estar con Miriam
Ramos, con Noel, con Vicente, con Silvio Rodríguez y
Sara González; todos amigos de otra época. Además traía
una necesidad y un mensaje para los jóvenes uruguayos
que están estudiando aquí: vine a cantarle canciones de
la patria y eso es muy emocionante.
¿Planes?
Muchos. Cuando regrese tengo que terminar un disco en
apenas cinco días. Allá es verano y comienzan los
festivales. Tengo que ir a un festival en
Argentina…trabajo, trabajo. Estoy ya planificando
regresar el año que viene y presentarme en otros
escenarios del interior del país; creo que hay que
romper los bloqueos aunque el cultural entre los pueblos
no existe. Debemos acercar a Cuba a Latinoamérica y en
especial a Uruguay. Quiero que otros artistas vivan esta
experiencia.
|