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EL IMPERIO
Cintio
Vitier |
La Habana
El imperio sólo ve
adictos, cómplices o enemigos, no personas.
El imperio sólo concibe mercancías.
El imperio se coloca a sí mismo en la puerta del
Infierno.
El imperio de que hablo no es el de César ni el de
Montezuma,
sino el de la mediocridad.
El imperio no tiene más remedio que desaparecer, o
desaparece
todo, y él con todo.
Lo primero que el imperio ha sacrificado es a sus
poetas.
El imperio promete su desaparición como un paraíso.
No se puede creer en ninguna promesa del imperio.
El paraíso sólo puede consistir en la libertad de la
obediencia.
El imperio prostituye la libertad y prostituye la
obediencia.
El imperio no existe nada más que para proclamar que
existe.
El imperio sólo existe como existe el vacío.
El imperio adora el vacío que deja a su paso.
El imperio está en cada instante del aire que se
respira.
Una islita dice: no.
9 de enero
2004
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