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PRESENCIA EXTRANJERA EN LA XIII FIL
Magaly
Cabrales |
La Habana
Desde
hace ya mucho tiempo, casi medio siglo por suerte, los
cubanos hemos aprendido a valernos por nosotros mismos.
Aquellos años de dominio extranjero han quedado muy
lejanos y su perdurabilidad solo puede encontrarse en
las páginas de algunos libros y en la memoria de quienes
vivieron aquellos años difíciles o de quienes los
conocemos por referencia. Esto no quiere decir, en modo
alguno, que no nos unan lazos de amistad con casi, por
no decir todos los pueblos del mundo. El encuentro
cultural que tiene lugar por estos días en la fortaleza
de San Carlos de la Cabaña, es un ejemplo de ello; uno
de los cientos ejemplos que pudieran citarse.
De
recorrido por las plazas y calles de esta portentosa
fortaleza, precisamente bastión del dominio colonial
español en Cuba, conversamos con algunos representantes
de editoras extranjeras presentes en la XIII Feria
Internacional del Libro de La Habana.
EDAF
Antillas, que es una de ellas, participa en la fiesta
del libro cubano desde hace cinco años. La sede de esta
editorial se encuentra en Madrid, pero cuenta con casas
editoras en Chile, Puerto Rico, Argentina y México.
Exhibe en la feria de La Habana una colección de textos
que incluye unos mil títulos, entre los que sobresalen
biografías de personalidades, una amplia gama de libros
infantiles y textos clásicos de la literatura universal.
“
Cuando decidimos traer nuestros libros a Cuba, jamás
imaginamos que en la feria hubiera tanta tanta afluencia
de público. Algo de eso nos habían hablado en España,
pero teníamos nuestras dudas. Aquí comprobamos que era
cierto y que se habían quedado por lo bajo quienes nos
habían hecho el comentario. Los cubanos tienen
muchísimas ganas de leer. Lo vemos día a día con la
venta de nuestros libros aun cuando no se ofertan en
moneda nacional”, declaró para La Jiribilla
Fernanda Diéguez, responsable de ventas.
En el
stand de la editorial Pathfinder, que tiene su sede en
New York, la muestra de textos es mucho más selecta. En
ella se combinan autores cubanos y extranjeros en
títulos como Aldabonazo, de Armando Hart o
Marxismo y feminismo, de Mary Alice Waters, o ¡Qué
lejos hemos llegado los esclavos!, escrito por Fidel
Castro y Nelson Mandela. Igualmente se ofertan
clásicos como el Manifiesto Comunista, de
Carlos Marx y Federico Engels, entre otros muchos.
“La
asistencia de público, a pesar de la peculiaridad de los
libros de nuestra editorial, ha sido buena. Por ello,
como premio a este reconocimiento que nos hacen los
cubanos con su visita, venderemos todos nuestros libros
en moneda nacional el último día de la feria”, anuncian
tres engalanados jóvenes expositores.
En
Poetas Ediciones Salvador, conversamos con el expositor
Eduardo Rodríguez Gil, quien nos reseñó que la fundación
de esta casa editora tiene lugar cuando, a raíz de la
muerte de Heinrich Böll, varias organizaciones políticas
se nuclean para reivindicar el nombre del prestigioso
escritor alemán.
La
oficina central de Poetas Ediciones radica en El
Salvador y precisamente los libros que expone en la
feria fueron editados en ese hermano país. En esta
bibliografía se abordan temas muy relacionados con las
áreas de trabajo de la población salvadoreña. O sea,
temáticas sociales, como la participación popular en la
toma de decisiones, problemas de ecología, de economía y
muy especialmente una selección de textos de Heinrich
Böll, cuyo patronímico da nombre a la fundación,
mundialmente reconocida.
Al
final del recorrido, nos llamó la atención un stand en
el que parecía haberse dado cita una buena parte de los
asistentes a la feria en el día de hoy. Se trataba de
Ediciones B, de México.
En
medio de la algarabía de los presentes, de compras de
libros y de agradecimientos a los visitantes, logramos
intercambiar algunas palabras con Jaime Mor,
representante de la editorial.
Sus
palabras, además de conmovernos, constiuyen a nuestro
juicio un llamamiento a promover el intercambio entre
los pueblos, en los que no siempre deben mediar
intereses económicos, pues estos en ocasiones no hacen
sino entorpecer el desarrollo cultural de las naciones.
Jaime
Mor nos explicó: “tenemos una ventaja en comparación
con otros stands y ello es que traemos libros de gran
calidad a precios tan módicos que llega a ser su precio
de costo. Tenemos textos cuyos precios son de uno hasta
doce doláres, que es el más caro. Algunos de estos
libros pueden valer en cualquier lugar del mundo 80
doláres. Ese es a mi juicio el éxito del stand. Vinimos
a Cuba no para hacer dinero, lo que queremos es ayudar a
satisfacer, con nuestro pequeño aporte, la avidez de
lectura que tienen los cubanos.
“Cuando llegamos a La Habana la primera vez, hace seis
años, nos dimos cuenta de que a la gente en Cuba le
gusta leer y que es además un pueblo culto. Entonces
decidimos que cada año teníamos que venir a La Habana a
traer nuestros libros. No para ganar dinero que para eso
hay otras ferias que sí persiguen ese fin.
“En
Cuba lo que nos interesa es prestar un servicio a la
comunidad y eso es lo que intentamos hacer aun cuando
nuestras ganancias sean mínimas. Con ganar para pagar
los gastos del viaje ya eso es suficiente. Esa es hasta
ahora la proyección de la editorial que represento”.
Ediciones B conforma un grupo editorial radicado en
España, con casas editoras en México y Argentina.
A la
feria de La Habana de este año trajeron unos 3 500
títulos que han acaparado ciertamente la atención de los
visitantes a La Cabaña, no solo por su precio asequible,
sino también por su gran calidad. |