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ABRIL EN FERIA
La
Casa Editora Abril abre sus puertas a la XIII edición de
la Feria Internacional del Libro de La Habana.
Indira
Valero Taboada |
La Habana
La
Casa Editora Abril de la Unión de Jóvenes Comunistas
dedica su stand en esta edición de la XIII Feria
Internacional del Libro de La Habana a los programas de
la Revolución y al amplio proyecto editorial que devino
la batalla de ideas.
El
pabellón quedó inaugurado con un panel moderado por
Randy Alonso en el que participaron una pionera, una
trabajadora social, y un grupo de autores y editores que
han trabajado este año con la Editora para la
preparación de más de una treintena de libros que se
presentan en la feria. Partícipes y beneficiarios cada
uno de ellos, del empeño de crear una cultura general e
integral, en la que “quizá –según afirmó Randy Alonso―
el vehículo más efectivo sea el libro, amén de lo que
pueda hacer la televisión y los demás medios”.
Los
panelistas recordaron la década del 90 como la más
difícil en la industria editorial y poligráfica cubana.
Entonces, era prácticamente imposible, no solo encontrar
un libro infantil, sino incluso las publicaciones
infantiles.
Superado el colapso, por la búsqueda de todas las
alternativas posibles para que el mundo editorial no
sucumbiera totalmente, hoy son los niños los principales
beneficiarios de la recuperación.
La
puesta en marcha de la imprenta Alejo Carpentier, el 17
de abril de 2002, contribuyó de manera importante a
aumentar el volumen de libros a la Feria Internacional
del Libro y que esta pudiera hacerse extensiva al resto
del país.
La
industria poligráfica y editorial cubana ha
experimentado un crecimiento notable, no solo en cuanto
a cantidad, sino en calidad, promovido esto por la
multiplicación de las necesidades materiales para todos
los planes especiales que se están llevando a cabo.
En tal
proceso trabajan un grupo importante de prestigiosos
autores y editores, encargados de la selección y
revisión de lo que se publica, para que ningún talento
quede sin la posibilidad de publicar su obra y a la vez,
filtrar la mediocridad que implica todo programa de
masificación.
El
stand de la Casa Editora Abril muestra tabloides,
periolibros, libros de textos necesarios para algunos de
los programas de la Revolución y todo lo que se ha hecho
en función de poner a disposición de las bibliotecas
escolares un grupo de materiales de consulta como
diccionarios y enciclopedias.
Exhiben, además, la selección de más de 25 títulos en
formato de periolibro, que conforman la biblioteca
familiar, con lo mejor de la literatura cubana y
universal.
Las
multimedias del saber, asequibles en cada escuela del
país son la muestra del trabajo de recopilación de
materiales en formato digital, para que los estudiantes
puedan acceder al conocimiento a través de la
computación.
Después de inaugurado el stand fue el sitio de
presentación de El Diablo Ilustrado, libro
esperado por muchos y concluyó su primer día de
actividades con un concierto a cargo de Eduardo Sosa,
destacado trovador cubano integrante de la Asociación
Hermanos Saíz. |