|
Alemanes hoy en Cuba
Esto que les cuento quizás no esté en un orden
rigurosamente cronológico, pero es mi testimonio ante la
acogida que le ha dado La Habana y su Feria del Libro a
la presencia de nuestros invitados de honor.
María
Matienzo |
La Habana
Esto
que les cuento quizás no esté en un orden rigurosamente
cronológico, pero es mi testimonio ante la acogida que
le ha dado La Habana y su Feria del Libro a la presencia
de nuestros invitados de honor.
Nombres como el de Alexander von Humboldt fueron
recurrentes dentro de todas las ponencias, era
inevitable e imperdonable no haberlo mencionado. El
ambiente era cálido aunque prejuiciosamente nos
imaginemos la frialdad cortante del carácter europeo y
es que la abertura cultural que incluye a la plástica,
el cine y la literatura nos ha aclimatado al humor o a
la tristeza tan distante en otro momento.
Wilfred Dathe tal vez contagiado por el calor y
familiarizado con la gente que prestaba atención a su
español casi inteligible, fue entregado al público por
Rosa M. González López para que presentara y agradeciera
la edición del libro J.C. Gundlach. Un naturalista
en Cuba, homenaje a esta figura que llegó a Cuba
con una carta de recomendación de Humboldt para quedarse
y fundar el primer museo naturalista de Cuba; para que
por primera vez figurara —aún con dudas— el zunzún como
el ave más pequeña del mundo.
El
doctor Manuel Torres Gemeil disertó sobre el ya mítico
Cafetal Angerona y mostró toda una esquela genealógica
de la familia Souchay, que luego de la quiebra
desembarcaron, aquí, en Cuba, en la muy occidental
Artemisa, entonces, Pinar del Río. Hubiese sido
imperdonable que no mencionara la leyenda de amor que
ronda a Cornelio Souchay y a Úrsula Lambert; o si
omitiera el cuidado “especial” con que eran tratados los
esclavos; la guardería de los niños pequeños mientras
las madres trajaban en el cafetal; la herencia de 10 mil
pesos dejada por él a ella, a pesar, de los prejuicios
de la época; o la estatua que representa el silencio y
que abre las puertas de Angerona.
A
cuatro manos el Dr. Iván Muñoz y el Dr. Wolfgang
Honstetter mostraron El ensayo político sobre la
Isla de Cuba, de Alexander von Humboldt en una
edición digital bilingüe realizada en la Cátedra
Humboldt de la Universidad de La Habana que, todavía en
proceso de actualización pretende divulgar el
pensamiento del segundo descubridor de Cuba y, aunque,
contrastantes, insertar la realidad cubana, amparados
por los favores de la informática.
De la
presencia, a pesar de la historia, pero real y tangible
de los alemanes en Cuba hablaron los de la Comisión del
casino alemán en La Habana y el Dr. Iván Muñoz sobre
Palm City. Los primeros terminaron con una cita martiana
que no concibe la presencia germana sin casinos como
mismo a los franceses sin vino; los segundos, del
asentamiento de 208 alemanes que engañados por un
americano llegaron y resignados, fundaron un pueblo
cercano a Camagüey, Palm City donde las costumbres
persistieron por encima del clima y los ciclones.
Algunas veces perseguidos y otras excluidos, los
alemanes no han dejado de visitar y quedarse en este
pedazo de tierra en el Caribe.
Inesperadamente con un sorteo finalizó toda una mañana
de encuentros en la sala Carlos J. Finlay donde la
asistencia alemana era fuerte, pero más aún lo eran los
cubanos interesados en saber de la presencia de “Los
alemanes en Cuba desde el siglo XVI”. |