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MENSAJE DE LOS MUNDOS POSIBLES
Presenta la editorial UNION los poemarios
Mi nombre,
de Excilia Saldaña, La sombra del decir de Ángel
Escobar y
Canta
de Guillermo Rodríguez Rivera.
Indira
Valero Taboada|
La Habana
La
sala José Lezama Lima devuelve el eco de quienes,
interesados en el verso, acuden a la presentación de la
poesía editada por la Unión de Escritores y Artistas de
Cuba (UNEAC), en el ámbito de la XIII edición de la
Feria Internacional del Libro de La Habana.
Mi
nombre,
poemario de Excilia Saldaña, fue uno de los títulos
presentados. “Es este un libro precioso en el sentido
amplísimo de la palabra; precioso porque el libro es en
sí una joya lírica, una joya de la literatura cubana, un
aporte notabilísimo a nuestra poesía”, denotó Virgilio
López Lemus, quien estuvo a cargo de su exposición.
Catalogó además, de “clásico” el extenso poema que da
título al libro y “merecedor de incluirse en las grandes
antologías de la poesía cubana”.
Jesús
David Curbelo, fue el responsable de la motivación
suscitada por La sombra del decir, de Ángel
Escobar; quien “tiene eso que solo tienen los grandes
autores, que puede irse moviendo de un libro a otro,
autodevorándose de un libro a otro para volver a renacer
sin abandonar las peculiaridades de su expresión, pero
pareciendo siempre un poeta distinto, un poeta nuevo”.
“La
sombra del decir
es el momento más alto, la consumación de esa obra
poética, interrumpida por esa especie de sacrificio que
el poeta le hiciera al silencio”.
Aprovechando el espacio de los no presentes, Guillermo
Rodríguez Rivera, autor de Canta, tercer volumen
presentado en la capilla del poeta, pudo “heredarlos al
menos en el tiempo”, que ahora le valió para leer sus
versos.
Tarde
de poesía cubana en la sala Lezama Lima. Auditorio que
disfruta y valora lo que, según Jesús David Curbelo
cracteriza a los grandes poetas: “la profundidad de su
pensamiento literario, una exquisita sensibilidad para
captar los mensajes de los mundos posibles y un manejo
del lenguaje en el que pareciera que no hay esfuerzo,
que el poeta está jugando con cualquier empeño de
escritura que se proponga”.
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