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Profesión libreros,
cada quien hace lo suyo
“Apresura tu camino hacia aquello que te
parece un espejismo, puedes encontrar una realidad”.
Entregados los Premios Nacionales de
Edición y Diseño de Libros 2003.
Jorge
Sariol |
La Habana
Fotos:
Jorge Luis Baños y Alejandro Ramírez
Los Premios
Nacionales de Edición y de Diseño de libros 2003 fueron
entregados esta tarde a Esteban Llorach y a Roberto
Artemio, respectivamente, en medio de las celebraciones
de la XIII Feria Internacional del Libro de La Habana.
Ambos
creadores recibieron la distinción de manos de Abel
Prieto, ministro de Cultura en ceremonia solemne
desarrollada en la sala Nicolás Guillén.
Los
miembros del jurado, en cada caso resaltaron las
virtudes de ambos creadores, conformadas en largos años
de trabajo y dedicación a sus especialidades, y en las
que han demostrado ―y siguen demostrando― esa capacidad
para hacer arte de sus acciones profesionales diarias.
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Esteban
Llorach |
Esteban
Llorach, en sus palabras de agradecimiento recordaba dos
textos que reflejaban su transcurrir cotidiano. El
primero eran versos de la cultura árabe-hispana:
apresura tu camino hacia aquello que te parece un
espejismo, puedes encontrar una realidad. El segundo
correspondía a un poema de Rafaela Chacón Nardi, escrito
en la portadilla de su libro El niño y la Luna:
Creo en la paz, los niños, las palomas, la libertad,
el llanto y la alegría; tu corazón, la luz, la patria
nueva y nuestro amor unánime a la vida.
Por su
parte, el maestro en diseño de libros Roberto Artemio,
con trazas de andar naufragando en los embates de una
emoción demasiado pesada para sus años, solo atinaba a
decir unas sencillas palabras ante ―según dijo― “muchos
amigos, conocidos tradicionales, para no decirles
viejos”.
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Roberto Artemio |
“En
realidad este premio es de todos aquellos junto a los
cuales realicé, por años, mi trabajo, y me acogieron y
me ayudaron a superarme cada día para obtener algunos
éxitos: editores, correctores, técnicos productivos,
realizadores, en fin, muchas personas”.
Olga Martha
Pérez y Alfredo Montoto Sánchez, compañeros de “armas”
de ambos premiados dijeron las palabras de elogio,
matizadas de poesía y gracia, de quienes han compartido
más de una aventura en el arte de hacer que un libro se
haga el más real de todos los espejismo. |