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Premio de Poesía Nosside Caribe
EL CUERPO Y LA VOZ DEL POETA
 
A través de la palabra un escritor cristaliza cuanto vive y duele. Nada escapa. Sobre el papel quedan los trazos de la cópula, el nacimiento, la sangre, el horror y la muerte. Es la palabra canto y protesta en cualquiera de las lenguas.

Ahmel Echevarría | La Habana


 

“Extranjero, si tú navegas hacia Mytiléne

con bellos espacios abiertos

tierra de Saffo que acogió las flores de las Gracias

dile a ellos que me amaban las Musas

y que la tierra de Locri me vio nacer

y que mi nombre es Nosside... ¡Ve!”

Nosside de Locri, s. III a.d.C


Las palabras son a un mismo tiempo la voz y el cuerpo de un poeta; son lo único que verdaderamente tienen. A través de la palabra un escritor cristaliza cuanto vive y duele. Nada escapa. Sobre el papel quedan los trazos de la cópula, el nacimiento, la sangre, el horror y la muerte. Es la palabra canto y protesta en cualquiera de las lenguas.

Požnjeti vjetar/ prespapavati sreću/ kad i u njoj se/ razilazimo jedoviti (Segar el viento/ perder la fortuna por estar dormidos/ cuando de ella también disentimos furibundos), es una estrofa de Zaklopiti oči, zatvoriti duh (Cerrar los ojos, cerrar el espíritu), de Svetlana Kalecić, de Podgorica, Servia y Montenegro. Alguien acomoda su desesperanza/ pero los vendedores insisten, ponen acentos/ desgajándose en el pregón, entregando la voz/ al girar de esta mañana/ que como viejo gramófono desafina/ su música cansada y pasajera; estos versos son del poemario Madre Isla, de Luis Carlos Suárez Reyes, de Bayamo, Cuba. Ambos poetas son los ganadores absolutos; la servia, del XIX Premio Internacional de Poesía Nosside; el cubano, del IV Premio de Poesía Nosside Caribe. En la sala Nicolás Guillén, de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, los dos poetas leyeron sus textos. Era el acto de entrega de los premios dedicados a la homónima poetisa de los griegos de occidente, que vivió en Locro en el siglo III a.d.C.

Los organizadores de este evento se han propuesto adentrarse en las rutas del multiculturalismo, el plurilingüismo y la multimedialidad. Pasquale Amato, su presidente, en las palabras que dieron apertura al evento, refiriéndose al empeño que los caracteriza, dijo: “En el año 1999 nació el Premio de Poesía Nosside Caribe, que representa un encuentro con la mezcla extraordinaria de pueblos del Mediterráneo caribeño y la fusión de los elementos culturales europeos, africanos, americanos nativos y asiáticos.

Este encuentro, organizado por el Centro Studi Bosto AICS y el Instituto Cubano del Libro, en colaboración con el Ministerio de Cultura de Cuba y la Presidencia del Consejo y Asesoría de Cultura de la Provincia de Reggio y Melito Porto Salvo, así como otras instituciones, es convocado de manera anual. El Premio Nosside es el “único premio global desde el Mediterráneo al Caribe, el único abierto a todas las formas de comunicación (...). Un proyecto creado con los valores del respeto recíproco entre los pueblos y con la defensa de las lenguas originarias y minoritarias, tesoros de la comunicación que no se deben perder”.

En la IV edición del Nosside resultaron premiados los poetas Luis Manuel Pérez Boitel, Mariene Lufriú Rodríguez, José Orpí Galí y Alejandro Ponce. Las menciones recayeron en: Antonio Castillo Martiatu, Yanira Marimón, Ileana Álvarez, Antonio Armenteros, Ricardo Alberto Pérez, Ramón Elías Laffita, Lisset Lantigua, Berta María Gómez, Carmen Hernández y Gustavo Ramírez.

Todos han sido antologados. La palabra cristalizó en tinta impresa. En el volumen uno de los poetas pregunta cómo retornar a la paz que traen los ángeles de la inocencia, también qué hacer con el miedo. Para el autor del texto ―y, creo, para todos los escritores― solo hay una respuesta: cerrar todas las puertas, emigrar por un tiempo hacia esa otra realidad que es la literatura.

Cerrar los ojos, serrar el espíritu

 

Cerrar los ojos

serrar el espíritu

cuando el sol se bebe las lágrimas

 

Segar el viento

perder la fortuna por estar dormidos

cuando de ella también

disentimos furibundos

 

Traicionarse a sí mismos

tropezar con la pluma

cuando las tinieblas

te apadrinan

 

Cruzarse con el sentido

como con una estrella

tras la cual se asoma

la mano somnolienta de un niño

 

Del poemario Cerrar los ojos, serrar el espíritu

Svetlana Kalecić

Podgorica, Servia y Montenegro

 


I

 

La mañana mueve el sonajero de rumores.

Un día más y un viento repentino

abre ventanas y golpean como anunciando algo.

Letaníad el vendedor de pescado fresco,

el que canta sus cebollas y se le quiebra la voz.

Todo parece girar como si las cosas

                          Volvieran a su sitio.

Alguien acomoda su desesperanza

pero los vendedoresinsisten, ponen acentos

desgajándose en el pregón, entregando la voz

al girar de esta mañana

que como viejo gramófono desafina

su música cansada y pasajera.

Alguien viene a ofrecer nostalgias,

las grietas que se le avecinan y sopla

caracol que perdió la gracia del mar

Y suena como lamento.

 

Del poemario Madre Isla

Luis Carlos Suárez Reyes

Bayamo, Cuba

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