La Jiribilla | Nro. 144
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
LETRA Y SOLFA
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

Belén Gopegui, lo real y lo imaginario
 
Estudió abogacía porque en sus sueños de adolescente entender las leyes honestamente era la mejor forma de ayudar a la sociedad, pero luego supo que lo que estaba mal no eran los juristas, sino las leyes. Entonces escribió, entre otras novelas, Lo Real.


Jorge Sariol| La Habana


Lo Real, la novela de la escritora madrileña Belén Gopegui está de nuevo a la disposición de los cubanos como parte de las  muchas buenas acciones de la Feria del Libro. Pero esta vez la presentación de la obra  cuenta con la autora en un encuentro en la sala José Antonio Portuondo, donde expone las claves ―algunas― que hacen  o hicieron  posible la creación literaria.
 

Las coincidencias en tiempo y lugar resultan  siempre una oportunidad para entender, más que los motivos que nos impulsan como gente de prensa, las preguntas que nos asisten como lectores.

Y la autora, los personajes y la vida misma transitan por una época a la que la obra  responde sin afeites virtuales. Entonces se pone en boca del personaje central, y entre las primeras líneas...“Me llaman Irene Arce. No me gustan los mitos ni creo que puedan nacer héroes en unos años como los nuestros y aunque voy a contar la historia de Edmundo Gómez Risco, le considero un semejante. Incrédulo; como somos a veces. Un hombre no libre, como casi nadie se juzga a sí mismo. Un vengador, me dije a los pocos días de conocerle, uno que vengará nuestras ofensas”.

La novela aborda ese mundo, o mejor,  los mundos que hay que vivir: la muestras de poder, los chantajes, los escepticismos, la huelga de los que “perdían” la huelga, el Madrid  de los años 80 y la España de la OTAN.

Belén Gopegui confiesa que estudió abogacía porque en sus sueños de adolescente entender las leyes con honestidad era la mejor forma de ayudar a la sociedad, pero luego supo que lo que estaba mal no eran los juristas, sino las leyes. Entonces escribió, entre otras, Lo Real.

“Como no sabía hacer otra cosa que escribir, además de la carrera de Derecho, me puse a hacer novelas sobre esas inquietudes, esas preguntas y esas respuestas.”

“En España —reconocía Gopegui— la literatura hecha por mujeres es casi una marca comercial y me resisto a caer en esa trampa”.

De todos modos la novelista reconoce que aunque no ha tenido problemas, no por eso deja de admitir que sí existen conflictos: “me

parece muy reaccionario que algunas autoras digan que no existen los problemas, porque ellas no los tienen.”

En una sociedad que cada vez se inclina más hacia la literatura de mercado, escribir es un riesgo: “yo no he tenido problemas para publicar, pero nadie sabe hasta cuándo será. Lo cierto es que los argumentos que esgrimen para rechazar una obra, son, por ejemplo: ‘es que el lenguaje no es el más aproximado a la realidad’, si es que estás hablando de Lenin. Si la forma se asemeja a la de Borges, nadie dice nada o buscan otro argumento”.

“Hoy ­­—agregó—  nadie quiere tocar el tema de los hombres que maltratan a sus mujeres, por ejemplo”.

 Es cierto que escribir te hace sentir en soledad, —dijo a una pregunta— por eso hago  guiones de cine, porque allí tienes que encontrar soluciones junto a otras personas. Pero disfruto mucho todo lo que hago”.

En las  306 páginas de la edición cubana  —por Arte y Literatura— la novela servirá para que cada quien encuentre sus respuestas, vengan de donde vengan las preguntas.

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR




© La Jiribilla. La Habana. 2004
 IE-800X600