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EL GUILLERMO MÁS MÍO
La realidad
es que esta tarde del 14 de febrero Guillermo me ha
vuelto a asombrar, al verle sencillo, inteligente
esencial, en el stand de la Editora Abril, mientras se
presentaba su libro ...el libro de tanta gente...
llamado Regalo de jueves.
Bladimir
Zamora Céspedes
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La Habana
Hace un
poquito más de treinta años conocí a Guillermo Cabrera
Álvarez. Era enero de 1974 y participaba en el Segundo
Seminario Nacional de Estudios Martianos. Había hecho yo
una ponencia que se llamaba Presencia de Céspedes en
Martí. Después de leerla y debatirla, se me acercó
Mariano Rodríguez Herrera, miembro del Equipo de
Historia del periódico Juventud Rebelde, para
entrevistarme. La verdad es que nunca me había sucedido
eso y realmente me gustó.
Al día
siguiente, mientras seguíamos en los debates de mi
comisión, volvió Mariano y en un tono un poco socarrón
me dijo. Dice el jefe del equipo, que no publicará la
entrevista que te hice. Quiere en cambio que esta tarde
vayas por nuestra oficina. Yo la verdad es que no
entendía nada, pero crucé del Capitolio, donde sesionaba
el Seminario, hasta la Redacción de Juventud Rebelde, en
Prado y Teniente Rey.
Una oficina
nada especial. Un hombre con ojos verdes muy
penetrantes, de primera intención daban la impresión de
una persona muy severa y a quien poco después se le iba
viendo una trenza profunda entre la disciplina y la
ternura, merced a la cual había logrado su consagración
a Cuba, a su historia, la Revolución.
“Ya te lo
dijo Mariano”, no se publicará la entrevista que te
hizo. En cambio te quiero proponer otra cosa. ...No me
pregunté nada y él siguió hablando... Me parece mejor
publicar tu ponencia presentada al Seminario y si no te
parece mal, ya te quedas como colaborador del Equipo de
Historia de Juventud Rebelde. Realmente no me lo
podía creer. La realidad es que en aquel momento
Guillermo Cabrera Álvarez me estaba iniciando en el
periodismo cubano, algo sin lo cual ya no me puedo
explicar a mi mismo.
La realidad
es que esta tarde del 14 de febrero Guillermo me ha
vuelto a asombrar, al verle sencillo, inteligente
esencial, en el stand de la Editora Abril, mientras se
presentaba su libro ...el libro de tanta gente...
llamado Regalo de jueves.
El maestro
ya, no porque hace tiempo le falten los pelos de su
cabeza, sino porque ha sabido darnos la pauta a muchas
generaciones de periodistas. El profesional que ha
ofrecido su contundente opinión a la prensa cubana,
sobre los más importantes problemas de nuestras
realidades. No por casualidad el inventor de la revista
Somos Jóvenes, hace muchísimas semanas escribe una
columna en Juventud Rebelde llamada “Tecla ocurrente”.
Unas apretadas líneas sobre las más disímiles
reflexiones que le atraviesan la cabeza, siempre
pensando en la interrogante que los más jóvenes se
pudieran hacer sobres estos temas.
La lluvia,
el odio, el tiempo, los piropos, Camilo Cienfuegos, el
beso, los sueños, el tren, la paz, el lector y los
regalos...Sólo para citar algunas referencias del
volumen que editan conjuntamente la Casa Editora Abril y
el periódico Juventud Rebelde. Muestras muy
visibles de las muy frecuentes interrogantes de nuestra
población más joven, que en virtud de una prosa sobria y
ágil, como la de Guillermo, lograr ser un verdadero
catalizador para sus lectores, que ahora mismo anda
buscando sus verdades definitivas.
Qué enorme
alegría, encontrar un poquito más de treinta años
después a Guillermo, a través de este librito, mostrando
su capacidad de desplegar su ternura, su disciplina, a
favor de esa consagración por la obra mayor de
contribuir a formar el hombre interminable que somos los
cubanos. |